lunes, 11 de febrero de 2013

¡Lo han conseguido! El Papa, a la calle

Amarillo, un color muy Vaticano.
No es que sea una ferviente admiradora de Benedicto XVI, pero me da pena que se lo hayan cargado.
Él, que no era tonto, sabía que el sillón no le pertenecía (a pesar del cónclave favorable), y lo ocupó todo el tiempo que pudo, o todo el tiempo que le dejaron hasta que se fabricara otro papable.
A juzgar por todos los movimientos del Vaticano, parece que ya tienen sustituto y tienen prisa en colocarlo, sino no habrían obligado al pobre Ratzinguer a irse a su casa, o a Castel Gandolfo, que es lo mismo.
Las noticias de la Santa Sede del último año han sido demoledoras, pero la que más me impactó es la que habla de los cuervos y el diablo del Vaticano, armados hasta los dientes para ocupar el puesto. Lo siguiente sería la maniobra del mayordomo,- posiblemente la que le salvó el pellejo al Papa-,que presuntamente filtró a la prensa papeles privados del pontífice en los que se veían maniobras oscuras para cargárselo.
El favorito en el cónclave de la primavera de 2005 era el cardenal Martini, pero era demasiado progresista y lo dejaron en el camino. De hecho, el jesuita Martini, premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en el años 2000, falleció el mes de agosto pasado, pero creo que su muerte no será en vano, porque dejó un testamento muy interesante para la Iglesia y una recomendación que debería tenerse en cuenta: la modernización. En su opinión, la Iglesia lleva un retraso de 200 años con respecto a la sociedad a la que predica.
Espero y deseo que el nuevo Papa no salga otra vez de Europa. No es justo ni cristiano. Teniendo en cuenta que los mejores creyentes de ésta época y los más numerosos, están en África y en América, lo lógico es que el nuevo Papa saliera de esas comunidades. También sería lógico que el nuevo líder de la Iglesia Católica fuera una persona hábil. Es imposible que un septuagenario o un octogenario dependiente pueda rendir en su trabajo, como se espera en un cargo tan visible. A no ser que busquen el títere que se maneja entre bastidores.
No quiero ni pensar que el cardenal Rouco tenga posibilidades de papable, sólo por el hecho de haber traído tres veces a España a Benedicto XVI. Precisamente por eso, por manirroto, ya sería una buena razón para que no tenga ninguna opción. Es lamentable escuchar un día sí y otro también cómo se relaciona la visita del Papa a Valencia con una trama de corrupción. Habría que ver las cuentas de las otras dos visitas a Madrid y Galicia. Saber quienes pusieron el dinero para tanto oropel y tanta grandiosidad y cómo cobraron los servicios prestados.
Una vez más, lo siento por Benedicto XVI. Creo que nunca debió ser Papa, pero tampoco es justo cómo le hicieron el papado imposible. Me alegro que pueda vivir para contarlo y no estaría mal un libro sobre la verdad de su renuncia. Sería mucho más esclarecedora que las elucubraciones sobre la presencia de la mula y el buey en el portal de Belén.

sábado, 9 de febrero de 2013

El cachondeo de los humedales

No es montaje. Está a la entrada de Villaviciosa.

 Decía un alcalde que la Justicia era un cachondeo. Yo digo que la Política Medioambiental es un cachondeo.
Sólo tenemos que mirar la foto de la derecha para ver que algo no concuerda. El cartel indicador que se encuentra nada más pasar la primera rotonda en la salida de la autopista para Villaviciosa nos advierte que estamos en la Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa. Y qué casualidad, que lo primero que se ve de la Reserva es una gasolinera. Es para reírse, pero es así, tal cual, que yo no sé hacer montajes con las fotos.

Escarnio en la zona del Cierron, a las puertas de Villaviciosa.
No tengo nada en contra del empresario que consiguió tal hazaña y que, me consta, creó varios puestos de trabajo de jóvenes de la zona, pero sí me río de los genios que tienen el valor de colocar el cartel en ese lugar. Imagino que porque ahí empieza la Ría, sino fuera así, no habrían hecho el túnel que está debajo. Está claro que hay cosas que se les escapan. Y se les escapan a los políticos que tienen a la gente del humedal aterrorizada con sus políticas intervencionistas, que no permiten mover ni una piedra, y a los ecologistas que sólo tienen ojos para los pájaros y no ven nada de lo que pasa a su alrededor. No me puedo creer que sea yo la única que ve tal dislate, con la cantidad de coches que pasan a diario delante del cartel.


Socavón en la playina de Miami. Rodiles.
Tampoco es ajena a la gente de la calle, a los que pasean por los alrededores de Villaviciosa, la masacre que están haciendo en la Ría a las puertas del Cierrón. Ahora se les antojó ponerles unos montículos artificiales a los pájaros, como si no hubiese en toda la Ría montículos y árboles naturales en los que se refugian las aves. Y para esa hazaña no se privan en tirar de pala excavadora en la Ría y hacer todo lo que les prohiben a los demás. Y el objetivo parece ser que es urbanizar a los pájaros. Otro sin sentido que no cabe en la cabeza de ningún naturalista que diría, ¡Dejen en paz a los animales!.

Si los que miran tanto a los pájaros se fijasen un poco más en lo que pasa en la Ría habrían visto las hojalatas que saltaron en el puente de la Enciena, a la entrada de Selorio, que casi suben a la carretera, o el socavón que hay en el paseo que bordea la playina de Miami, al final de Rodiles, y que reproduzco en la foto superior. Imagino que como es un argayu pequeño, esperan a que se hunda la acera y así tienen más obra. Lamentablemente, es lo típico en estos casos.
Por no hablar de toda la basura acumulada en el eucaliptal de Rodiles. Todo esto en Suiza no pasaría. Estaría limpio como la patena y, por supuesto, el socavón, se repararía antes de que venga otra marea u otro temporal y lo derruya todo.
El detonante para escribir este post fue la lectura de una noticia sobre los gasoductos en Doñana. Sí, ha leído bien, en el Parque de Doñana, que se supone la Joya de la Corona del ecologismo, hay explotaciones de gas, con sus respectivos gasoductos y oleoductos. !Vivir para ver¡.



jueves, 7 de febrero de 2013

La pescadilla que se muerde la cola

La pescadilla que se muerde la cola.
Estamos metidos en un círculo vicioso tan terrible, que la única cosa que se me ocurre para quitar hierro al asunto es ilustrar este post con una pescadilla mordiéndose la cola. Una pescadilla que, posiblemente esté invadida de anisakis, ese parásito tan difícil de exterminar.
Yo quiero hablar aquí de otros parásitos, los que están acabando con la sociedad española y más allá. Son parásitos con las alforjas bien llenas y con buenos abogados capaces de convertir lo falso en verdadero y la mentira en verdad. Es aquí donde quiero traer el círculo vicioso del que es tan difícil de salir. Los ricos, por muy delincuentes que sean, siempre tienen una ventana abierta para escapar de la situación. Pero los pobres, que no tienen para comer, y mucho menos para contratar un abogado y meterse en pleitos, más aún a partir de la nueva ley que regula las tasas judiciales, nunca se libran de que se les aplique la ley.
El círculo se cierra más cuando los abogados nos dicen que si el yerno del Rey tiene que pagar la finanza impuesta por el juzgado se le somete a un empobrecimiento injusto. Esos mismos abogados, muy defensores, no se escandalizaron nada por el enriquecimiento descarado. Ni los abogados ni los políticos muestran mucha empatía con el empobrecimiento indecente al que son sometidas miles de familias desahuciadas y arrojadas a la calle como si fuesen delincuentes. Ni qué decir del caso de los miles de inocentes a los que robaron sus ahorros con las acciones preferentes. Gente humilde que, mientras lucha por recuperar su dinero, ve cómo se premia a los ejecutivos que les engañaron y facilitaron el saqueo.
Aquí ya no cabe el espíritu crítico. Tampoco es posible pasarlo por la criba de la razón, porque nos saltan las neuronas.
A pesar de todo, yo seguiré espatuxando y denunciando a los que hacen las leyes con trampa.
 
 

miércoles, 6 de febrero de 2013

Homenaje en Oviedo a Regina Martínez y la Libertad de Expresión

El ayuntamiento de Oviedo rindió hoy homenaje a los periodistas y a la libertad de expresión a través del emocionado recuerdo a la periodista mexicana Regina Martínez Suárez, asesinada en abril de 2012 cuando ejercía su trabajo. El homenaje, hecho a propuesta del grupo municipal Socialista, se produce en uno de los momentos más críticos del oficio de periodista en España. En la placa, colocada sobre un gran bloque de piedra en una zona ajardinada de la calle Veracruz de Oviedo, reza el siguiente texto: "En reconocimiento a los periodistas y a la importancia de su labor profesional para el desarrollo de la Democracia". Son palabras mayores, pero al final sirven de poco, porque muchas veces son los propios políticos los que pisotean la libertad de expresión desde el momento que se atreven a convocar a los periodistas y no les permiten hacer preguntas.
También es muy fuerte escuchar o leer a periodistas erigidos en portavoces de una tendencia política o de un partido político, lo mismo me da que sea de izquierda o de derechas. A un periodista se le supone la independencia suficiente para poder hablar o criticar a diestra y siniestra. Lo demás chirría.
El problema es que la gente, aquellos que leen y escuchan, esperan que se les diga lo que quieren oír. Es labor de la prensa difundir el espíritu crítico en la ciudadanía. Desde estas líneas intento predicar con el ejemplo, pero eso me cuesta el sambenito de que los de derechas me vean de izquierdas y los de izquierdas me supongan de derechas.
Mi recuerdo emocionado a Regina Martínez una compañera que dio su vida en favor de la verdad.

martes, 5 de febrero de 2013

Patatas francesas y oricios gallegos

Oricios gallegos, a la venta en Villaviciosa.
Hoy compré patatas francesas y oricios (erizos de mar) gallegos. No es que quiera alardear de marcas, simplemente, no tuve elección. En la pescadería, sólo había una caja de oricios y eran gallegos. En el almacén, el saco de patatas tenía etiqueta francesa y compré dos kilos. También compré naranjas valencianas, pero eso no me extraña, porque Asturias no es tierra de naranjos, a pesar de que se dan bastante bien.
Lo que clama al cielo son las patatas. Importar patatas en una tierra donde podemos sacar tres cosechas al año, por lo menos, es casi un delito.
Yo siembro unas pocas tempranas, ahora en febrero y otras pocas en abril. Generalmente, me alcanzan para el consumo, pero este año ya las acabé. Debimos comer más patatas, supongo que fruto de la crisis.
El ex presidente del Principado de Asturias, Juan Luis Rodríguez-Vigil apostaba hace poco por imitar a Suiza en la producción de leche. Es una lástima que a estas alturas no se hayan enterado que Asturias, también conocida como la suiza española, nunca fue productora de leche de forma industrial, como quieren convertirla. Nos metieron en el lío en las últimas décadas y fue una manera de marear a los ganaderos, que trabajaron como burros para los caprichos de los políticos, construyendo establos inmensos, con rebaños que sólo podían alimentar a base de comprar el forraje.
Asturias es una región de montaña, minifundista, para más señas (a pesar de que Rodríguez Vigil ya tenga otra fantasía en la cabeza y piense en convertirla en latifundista por arte de magia) y tiene que adaptar las producciones a esas condiciones. La cosecha de patatas sería una forma muy digna de rentabilizar muchas fincas sin grandes inversiones y sin grandes riesgos, porque la patata es un tubérculo muy agradecido en la tierra. Pero la patata es un alimento mal visto ( aunque el plato favorito de casi todo el mundo es un plato de patatas fritas, con un huevo y un chorizo) y por eso tenemos que meternos en líos de altos vuelos, con producciones imposibles en estas latitudes. El problema es que embarcamos en esos riesgos a los campesinos que sólo quieren trabajar y vivir.
Tan sangrante como la patata es el caso del oricio. Nosotros tenemos oricios para cargar barcos, sin necesidad de esquilmarlos. Y los tenemos porque no los pescamos, o porque no podemos pescarlos, de acuerdo con la normativa vigente en Asturias. Preservamos nuestros oricios, pero no tenemos ningún escrúpulo en importarlos de Galicia, por toneladas.

lunes, 4 de febrero de 2013

España, la innombrable

No me conozco todos los países del mundo, pero de la treintena que me pateé, no encontré nada parecido a España, la innombrable, como digo en el título. Y me baso en la realidad que observo a diario en los medios de comunicación y, por extensión en la población, o la ciudadanía, como dirían los políticos.
Llegamos a tal desapego, que nos avergonzamos del país (España) en el que vivimos y ni lo nombramos. Un ejemplo sangrante son las secciones de El Tiempo, no importa de qué emisora de radio o televisión. Las nubes, la lluvia, el sol, son del país (España). Como mucho, hablan de la península Ibérica, sinónimo mal empleado, porque incluye a Portugal.
Imagino que el complejo de país (España) lo adoptamos para no ofender a los nacionalismos periféricos. Y, curiosamente, los únicos que citan y hablan de España, pero como exclusión, son los propios nacionalistas.
Con estos mimbres no es de extrañar que la gente robe a manos llenas. Ni se les pasa por la cabeza que están robando a sus conciudadanos, a todos los que pagan sus impuestos. Roban a el país (España) una entelequia que no tiene dueño ni señor. Un revoltijo en el que no se nota ninguna irregularidad, y si se descubre, tampoco pasa nada.
España no existe ni para las empresas. Uno de los últimos ejemplos es un anuncio del Banco de Santander, que también habla de el país. No sabemos a qué país se refiere, pero la voz en off así lo dice. Los políticos, salvo los nacionalistas, es raro que hablen de España. Según sean de derechas, o izquierdas, se refieren a el país, nuestro país o éste país.
No es baladí que España sea uno de los pocos países que no tengan letra en su himno. Nos falta el sentimiento de grupo, así que vamos por libre.
Yo, que no soy nacionalista más allá de Priesca, nunca me topé con un caso parecido. Países en guerra, con guerrilla, con miseria, con opulencia, con industria, con agricultura, da igual, en todos ellos existe el sentimiento que nos falta a nosotros. Desde la grandeur de La France, o la Unión de USA, a casi todos los ciudadanos del mundo se les llena la boca hablando de su identidad, de su tierra. A nosotros, nos la robaron y somos incapaces de encontrarla, por lo menos, los que vivimos dentro.
El fútbol, que es efímero, no es suficiente para recuperar ese sentimiento. Tampoco quiero que sean los políticos, los que nos lleven a su terreno, ni quiero un caudillo que nos pastoree como un rebaño. Tendríamos que ser nosotros, el grupo, los que recuperemos esa identidad, si es que alguna vez la tuvimos.

miércoles, 23 de enero de 2013

Cayo Rodríguez-Ponga: 102 años

Cayo Rodríguez-Ponga en su 102 cumpleaños.
Cayo Rodríguez-Ponga Ajuria (La Felguera, 1911) celebró hoy su 102 cumpleaños en su casa de Oviedo.
Aunque para las mentes bien pensantes de la economía mundial, entiéndase Fondo Monetario Internacional y otros, sea una mala noticia, porque consideran que a los viejos habría que fumigarlos, porque ya no son rentables, sino todo lo contrario, Cayo llega a los 102 años en perfectas condiciones mentales. Las físicas las tiene mermadas por una infortunada caída.
Ejerció de farmacéutico durante su vida laboral, pero la curiosidad le llevó a estudiar Teología y Derecho, tres disciplinas que le dan una amplia visión de la vida y que le proporcionaron la moderación de la que hace gala durante toda su vida.


(Cayo apenas sobrevivió diez días este post. Falleció, mientras dormía, la madrugada del 1 de febrero. Descanse en paz.)

lunes, 14 de enero de 2013

¿Y para qué vale el espiritu crítico?

Después de mucho años de ejercer el espíritu crítico, de hacer de abogada del diablo para buscar la verdad allá donde esté, ahora me pregunto para qué sirve, si los criticados, los corruptos, los ladrones, descubiertos in fraganti, y con las manos en la masa, no tienen la condena social y judicial que se merecen. Se van de rositas y, en casos de muchos políticos, acaban con el respaldo de las urnas. ¡Una vergüenza!, pero es lo que está pasando en España y en otros países. Parece que estamos vacunados para la resignación de levantarnos todos los días con un nuevo caso de corrupción, robo y malversación de dinero público. Hoy es noticia la familia de los Pujol, pero la lista es interminable.
Por eso me llamó la atención el artículo de Mario Vargas Llosa en el diario El País de ayer, domingo. El escritor peruano comenta en su artículo el libro Civilización: Occidente y el resto, de Niall Ferguson, en el que se analiza la evolución de la cultura Occidental en los últimos cinco siglos y su decadencia. Y lo que me llama la atención es que V. Llosa (un apellido muy asturiano) cree que la salvación de Occidente puede estar en su espíritu crítico. ¡Ojalá! sea así y el espíritu crítico nos sirva para algo.
Yo creo que los corruptos, los ladrones, los farsantes están más en aquella expresión: llámame gorrión y échame trigo, que es lo mismo, llámame ladrón y dame el dinero.

domingo, 6 de enero de 2013

Primera mentira económica del año


Empezamos el año, como siempre, con una gran mentira económica: la de los Reyes, y magos. Flaco favor les hacemos a los pobres niños engañándoles con que son ricos y lo serán siempre, porque no van a tener más que pedir y se les dará, ¡por arte de magia!. Podíamos aprovechar la crisis para poner las cosas en su sitio, empezando por la fantasía de los Reyes. El Papa se cargó a la mula y el buey de un plumazo, pero nos dejó a los Reyes, que no se los puede creer ni el más ingenuo, aunque ahora nos diga que proceden de la península Ibérica, en vez del Oriente como siempre se nos predicó. No hay derecho a engañar a los niños de esa manera, aunque la mentira la pintemos como una obra de caridad ante los más pequeños, que no son tontos y también adoptaron a Papá Noël, otro mago que les trae los regalos a espuertas. ¡Qué gran error! fomentar la cultura del mínimo esfuerzo desde la cuna. Que en el fondo es la cultura de la subvención. Aquí todos queremos ordeñar la cartera del Papá Estado o de los papás biológicos. Todo menos afrontar la realidad. Y para esconderla bien la arropamos con carruajes y demás pompas y vanidades muy alejadas del espíritu de austeridad que debía encabezar el cortejo. Al final, una vez más a la Iglesia se le escapan de las manos todas sus celebraciones. Desde las bodas, las comuniones, los entierros, las fiestas de guarda, los Reyes, la Pascua, etc.
No me cansaré de criticar todo el falso entramado religioso-comercial, aunque ya sé que es ir a contra corriente. No por ello pierdo la esperanza de que un día impere la cordura.

sábado, 5 de enero de 2013

Empezar el año con disciplina y espíritu de trabajo

Banda de Música de Villaviciosa;Coro Parroquial y Coro de Quintes.
El viernes, 4 de enero, asistí en la iglesia de Quintes a un concierto de la Banda de Música de Villaviciosa, dirigida por José Antonio Fernández; el Coro Parroquial de Villaviciosa, dirigido por Patricia Cifuentes y el Coro de Quintes, dirigido por José Ramón Morís Tuya.
La Banda está integrada por 35 músicos, en su mayor parte, niños y niñas muy jóvenes que empezaron el año de la mejor forma: trabajando y aprendiendo disciplina. Ante la ociosidad que exhiben muchos niños y jóvenes, afortunadamente, aún hay un amplio grupo que no se queda solo en la consola o el videojuego de turno. Imagino que, gracias a sus padres, que también sacrifican su tiempo y dinero, estos niños tienen una vida más plena y más llena. Y estoy pensando en Lumi ,Rosa y Patricia Cifuentes que apuestan por el Coro Parroquial, con seis miembros. En este caso sí era fácil tirar la toalla por falta de quorum, pero no se rinden y siguen son sus ensayos, conciertos y puesta en escena.
El esfuerzo se refleja también en la Banda, que ya tiene su propia Escuela de Música, con 30 alumnos. Un esfuerzo de muchas personas adultas, que yo personalizo en Manuela Alonso, implicada hasta el punto de ponerse a estudiar música.
Me refiero a los músicos del concierto al que tuve la suerte de asistir este fin de semana, pero también estoy pensando en los padres que se tragan partidos de fútbol los fines de semana para que sus hijos practiquen una actividad deportiva, tan importante para su salud física y mental. En este apartado la campeona es Luchi de la Fuente, que lo vive en primera persona, y la más sufridora, Cristina Fernández, que no le gusta el fútbol, pero anima como si lo entendiera todo.
Estamos hablando de los profesionales del futuro, que afrontarán el paso a la actividad laboral con una ventaja muy importante sobre los que se pasaron las horas muertas mano sobre mano. Serán personas con espíritu de sacrificio y con capacidad de trabajo, dos cualidades muy importantes a la hora de un contrato de trabajo. Y aunque no se marcan explícitamente en un Curriculum Vitae, si van implícitas michas de las actividades que sí se reflejan.
Por encima de los enchufados, de los pusilánimes, de los pesimistas, estos jóvenes no tirarán la toalla ante las adversidades, ante las crisis y ante las políticas inútiles. Tienen unos cimientos sólidos para afrontar el futuro con optimismo y con espíritu de sacrificio.

martes, 1 de enero de 2013

Martes y 2013

                                                                    Foto. Juan Reibelo
Creo que nunca fui supersticiosa, pero si tenía algún resquicio de duda se me quitó cuando llegué a Bruselas y me enteré que el día de mal agüero en esas tierras es el 13 que cae en viernes.
Si el año trece ya era un mal número para muchos, el hecho de que arranque en un martes puede alimentar los malos augurios. Si vale de algo, les diré que este año será malo, coincida con cualquier número. Por eso lo mejor es afrontarlo con optimismo y con la convicción de que, pase lo que pase, no nos van a ahogar en el miedo. Nos podrán poner boca abajo y movernos hasta que se nos caiga el último euro que llevemos en el bolsillo, pero, esos usureros y ladrones maquillados de benefactores, no podrán con nosotros.
Sí, a esos que suelen ir a los cultos, -no importa de qué confesíón o creencia religiosa- y para acallar su conciencia dan los mayores donativos, no les temblará el pulso a la hora de esquilmar a todo el que se mueve.
Es martes, y empieza el 2013,  ¡Feliz Año a tod@s!

jueves, 20 de diciembre de 2012

Lo que se nos acaba es el chollo



Los Mayas predijeron para estas fechas un cambio de ciclo y muchos de nuestros conciudadanos lo toman al pie de la letra y se creen que se va a acabar el mundo. ¡Qué más quisiéramos!. Pero, no va a ser tan fácil. Lo que se nos acaba es el chollo, por lo menos a los que creemos que vivimos en el primer mundo. Se nos van los chollos del todo gratis y del todo fácil y del todo vale.
No es que me decante aquí por los recortes tan brutales que nos están pegando, pero siempre pensé que ese ritmo de vida y de crecimiento hacia ninguna parte se tenía que acabar un día. Lo pensaba, lo decía y lo escribía, lo que pasa es que muchos me tomaban por loca. Y, por supuesto, también actuaba en consecuencia.
Estamos viviendo tan deprisa que no nos da tiempo a saborear la existencia. Nos dibujaron lo que podía ser el Estado del Bienestar, pero casi no nos dio tiempo a enterarnos de que existía y ya se fue. Y ahora queremos retenerlo para siempre, pero no va a ser posible. Creo que mejor que yo lo cuenta el economista Santiago Niño Becerra.
También nos lo anunciaba hace muchos años el periodista Alvin Toffler, en su libro El "shock" del futuro (1971), cuando nos advertía de la brusca colisión con el futuro para muchas personas del primer mundo "que encontrarán dificultad en mantenerse al nivel de las incesantes exigencias de cambio que caracterizan nuestro tiempo. Para ellas, el futuro llegará demasiado pronto".
Sí, nosotros mismos nos estamos haciendo cada día más vulnerables. Somos capaces de hacer máquinas que ya nos superan y eso es difícil de asimilar.
Decía Toffler hace cuarenta años: "estamos terminando una era de la humanidad que empezó hace cinco mil años".
Y el novelista y científico C.P. Snow también habló del cambio y decía que hasta el siglo XX el cambio social fue "tan lento, que pasaba inadvertido durante la vida de una persona. Hoy ya no es así. El ritmo del cambio se ha acelerado tanto que nuestra imaginación no puede concebirlo". 
Ese es el cambio del que nos advierten los Mayas. Y eso sí tiene ciencia, que predijeran el cambio con varios miles de años de antelación.
Tuve que acercarme a la civilización Maya a finales de los noventa para preparar las pruebas del Camel Trophy, que se celebraría en tierras de Guatemala. Al final no me seleccionaron, pero aquellas lecturas me sirvieron para admirar a un pueblo que nos recuerda al egipcio en muchas cosas, entre ellas en sus construcciones piramidales. Los Mayas, cuyos orígenes se remontan al 2000 antes de Cristo, y ya contemplaban el concepto del número cero, también nos demuestran que América había sido descubierta hacía mucho tiempo.
Y aquí estamos nosotros, metidos en la vorágine del cambio, del usar y tirar, de la comida rápida, de las autopistas, de los trenes de alta velocidad. Aquí vamos a todo correr, sin saber muy bien a dónde nos dirigimos. 
No sé si aún estamos a tiempo de recuperar la cultura de lo lento, el slow que se pone de moda. Por mi parte, hace tiempo que intento practicarlo y por eso me bajé del tren de la alta velocidad. Casi voy a pie, a aún me parece que es rápido.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Homenaje a Gaspar García Laviana

Pintada en San Juan del Sur en recuerdo de Gaspar G.Laviana
Una pintada en un muro de San Juan del Sur dice que Gaspar García Laviana ¡¡¡Viveee!!. Y hoy, en Gijón y Tuilla (Langreo), su pueblo, Gaspar revivió en el recuerdo de muchas personas que se resisten a que su trabajo y su vida caigan en el olvido.García Laviana fue un misionero asturiano de la orden del Sagrado Corazón, destinado a Nicaragua, que un día cambió los hábitos por las armas y se hizo Sandinista, harto, según sus palabras, de las injusticias del régimen del dictador Somoza. Precisamente murió en una emboscada del Ejército somocista un 11 de diciembre de hace 34 años.
Mural de Gaspar en Rivas.
Pero si uno va hoy a San Juan del Sur o Tola, dos pueblos nicaragüenses en los que fue párroco Gaspar García Laviana, se observa una presencia intacta, tanto en los domicilios particulares, como en las calles.
El guerrillero asturiano fue compañero de fatigas del Daniel Ortega, actual presidente de Nicaragua, que también le rindió homenaje esta semana entregando varios miles de títulos de propiedad a otros tantos campesinos nicaraguënses, un derecho por el que luchó García Laviana.
Hoy asistí en Gijón al homenaje que le rindió la Asociación Asturiana Garpar García Laviana en la calle que lleva su nombre. Lydia, la presidenta nos leyó una carta póstuma de Gaspar, que es como un testamento de defensa de Derechos Humanos. El dominico José Álvarez Lobo, Chepe Lobo, también misionero en Nicaragua y amigo de García Laviana, nos animó a imitarlo en la defensa de la Justicia Social.
Tuve la suerte de visitar la segunda patria del misionero de Tuilla y viví en primera persona, tanto en San Juan del Sur, como en Tola, la admiración que le rinden la mayor parte de los vecinos a los que ayudó y defendió en vida.Y de forma indirecta, también les ayuda después de muerto.
 Todo mi espíritu crítico para que luchemos contra la injusticia de los poderosos, pero con la palabra. ¡Abajo las armas!

martes, 11 de diciembre de 2012

¡Qué seríamos sin los burros!

 Tengo que reconocer que soy una fan incondicional de los burros. Supongo que para mucha gente, los que no conocen al animal, burro es sólo un insulto. Pero, curiosamente, los burros y las burras, no son nada burros. Son listos, mansos, obedientes, trabajadores, cariñosos, leales, responsables, guapos. No tengo palabras para describirlos.
En el primer mundo, la tracción mecánica desplazó a los burros, pero yo me pregunto, ¿qué sería de nosotros sin los burros?. Durante siglos han sido animales de carga, de siembra y muchas más cosas. Y me niego a pensar que esta raza animal sea exclusiva de España.
Estos días están de moda los burros (los mulos son animales estériles, fruto de la unión de burro y yegua o burra y caballo), porque el Papa ha decidido sacarlos del Portal de Belén. ¡Que tontería!. A quien se le ocurre pensar que en un establo no habría animales. Y más, a quien se le ocurre pensar que esa pareja (José y María), caminaba con lo puesto y sin rumbo. 
Si quitamos el burro tendríamos que quitar muchas cosas y creo que el portal se iba a quedar muy solo. Porque si no cuela lo del burro, cómo nos vamos a creer lo de los reyes magos, o lo de los pastores, que se enteraron de la noticia sobre la marcha, casi a golpe de twit.
Y si quitamos el burro, ¿cómo nos explican la huida a Egipto?, cómo se escaparon, ¿en coche?. Recuerdo que en el barrio Copto de El Cairo te enseñan los bajos de una casa en la que, presuntamente, pernoctaron José y María en su huida. No sé los kilómetros que hay de Jerusalén a la actual capital egipcia, pero creo que son unos cuantos, y no me creo que una pareja con un niño recién nacido pueda recorrerlos a pie.
Hace muchos años que no pongo el nacimiento. Lo más que hago es sacar uno de miniatura que me regalaron las monjas en la Misión de Ntita, en Malawi. Está hecho con cerillas (el fósforo es la cabeza de los personajes y el palito, abierto, hace de soporte. El suelo y el techo unos palillos). Para mí es el más auténtico. Ahí sí hay pobreza. Lo demás, son tonterías, que si las viera el verdadero Jesucristo, no dudaría en desmantelarlas, igual que echó del templo a los mercaderes. ¡Vamos, a Díaz Ferrán en Compostela, no le habría dado tiempo ni a arrodillarse!. Sin embargo, los actuales sucesores de Cristo en la Tierra, para lo que les interesa, son mucho más permisivos, y les vale todo.



sábado, 8 de diciembre de 2012

¿A quien piensan regalar Paradores?

Estoy muy atenta al desarrollo de la crisis de Paradores. Me huele que dentro de cuatro días anunciarán que los privatizan y claro, se los regalarán a algún amigo caritativo que no hace ascos a una cadena de hoteles con tanta solvencia. ¡Tiempo al tiempo!, y conste, que me gustaría equivocarme y que los Paradores salgan a flote.
Esta defensa de la cadena de alojamientos de capital público no quita para que ejerza mi espíritu crítico en la elección para abrir nuevas sedes. En Asturias, que es lo que más a mano tengo, se está construyendo -o quizás ya está construido, pero no inaugurado- un nuevo parador en Corias (Cangas del Narcea) a partir de lo que fue un monasterio de monjes Dominicos. Desconozco la trastienda de la iniciativa y las maniobras para hacerse con el edificio de los monjes, pero a todas luces va a ser una ruina. Porque, con todos mis respetos para los vecinos de esa zona, ¿quien va a ir a quedarse a Corias para que el Parador resulte rentable?. Está claro que con cuatro amigos, amantes de la naturaleza de Muniellos, no es suficiente. Una inversión tan grande requiere grandes llenos, que no están garantizados. Y eso lo veo yo y cualquiera que tenga dos dedos de frente.
Aún recuerdo una campaña en la que casi levantan un Parador en Proaza. Menos mal que ahí se impuso el sentido común y desistieron de hacer caso a las ocurrencias de un alcalde.
Si las cuentas no me fallan, en Galicia están abiertos once paradores, y me parece que hay alguno en construcción. Esa oferta tampoco parece razonable, por mucho que Fraga, el padre del invento sea de la tierra.
Cuando era muy joven me alojaba en pensiones de mala muerte y luego me daba el lujo de desayunar en el Parador, si lo había. Creo que la primera vez que lo hice fue en Santiago de Compostela.
Cuando mi economía me lo permitió, me alojé en varios paradores y tengo muy buenos recuerdos: Baiona, Pontevedra, Ribadeo, Chinchón, Nerja, Zafra, Plasencia, Jarandilla, León, Tordesillas, Segovia, Benavente, Alarcón y Cangas de Onís. ¡Todos tan parecidos, pero tan distintos!.
Me quedan pendientes algunos con ubicaciones excepcionales, como el de Aiguablava, en Gerona y el de El Hierro, en Canarias.
Se de muchos españoles que se hacen las rutas de los paradores, pero creo que quienes mejor valoran la calidad de estos establecimientos son los extranjeros, amantes de las antigüedades, de los sitios exclusivos, de la tranquilidad, que son las señas de identidad de estos establecimientos que ahora  están en peligro. Es curioso, en el momento que tendrían que promocionar Paradores para que venga gente y salgan a flote, cortan por lo sano y optan por el cierre total o parcial.
Si son incapaces de reflotar una empresa como Paradores, ¡cómo van a poder sacar adelante un país!

viernes, 7 de diciembre de 2012

Economía a la carta

Ilustración de un folleto de ATTAC-España.
Me gustaba pensar que la Economía es una ciencia exacta, pero la tozuda realidad me demuestra que es una ciencia que se reparte a la carta, según las ideologías y las tendencias políticas.
La semana pasada asistí en Oviedo a la presentación del libro de Juan Torres, "Los amos del mundo", del que tenía noticias, gracias a una reseña en La Carta de la Bolsa. Cual no sería mi sorpresa que el autor estaba acompañado en el estrado por tres dirigentes de Izquierda Unida. No había más partidos a la vista, y eso que el libro dice unas verdades como puños, o eso me parece a mí. Y denuncia la avaricia y las malas prácticas de los banqueros, a los que acaba calificando de terroristas.
Doy por válidos los datos del economista que dice que el dinero real, el dinero de las monedas y los billetes supone el 8% de la economía de España, el 92% restante es el dinero bancario, las anotaciones contables que, en el fondo, son aire, pero que ayudan a muchos a ganar miles de millones, de lo que sea.
Cuando el economista seguido por las izquierdas habla de terrorismo financiero, lo ilustra con ejemplos tan crudos como esas apuestas milmillonarias a que sube el trigo, o el maíz: el famoso Mercado de Futuros. Y, efectivamente, suben esos productos, a costa del hambre de millones de personas que no se pueden pagar los alimentos básicos.
Dice el economista que los bancos convirtieron la economía mundial en un Casino, en el que no se juega con fichas, sino con personas, y nosotros, españoles, lo sabemos bien. Alguien apostó mucho dinero a una prima de riesgo española superior a los 400 puntos. Y no pararon hasta que lo consiguieron. Y creo que no se dan por satisfechos. Nos dan alguna tregua, nos alargan un poco la cuerda, pero siguen al acecho y no sueltan la soga. Somos una presa fácil y no nos van a dejar hasta que no nos saquen el último euro en el pago de la deuda. Y gracias a la deuda, ese gran negocio que se fabricaron entre los bancos y los políticos, los ciudadanos, somos sus esclavos.
Me extrañó que el economista que estaba flanqueado por tres políticos, exculpara a los dirigentes políticos de todo el desaguisado.
Yo creo, que no se les puede considerar tan ineptos e imaginar que no veían el pozo en que estábamos cayendo. Pero es tal la endogamia entre políticos y banqueros o financieros, que todos se tratan con mucho cariño.
El economista Torres dice que la "avaricia de los banqueros no tiene límite y sugiere la petición del reconocimiento del Crimen Económico contra la Humanidad". La idea es buena, porque estas maniobras económicas y financieras matan y dañan a tanta gente como las armas de guerra.
Si a Paul Krugman se le considera el economista de cabecera del presidente Obama, está visto que otros profesionales también interpretan la realidad a su manera.
La moraleja en la intervención del economista Juan Torres es que el poder lo tiene la gente, pero no lo usa. Y mi propuesta con todo el espíritu crítico es que ejerzamos el poder en el día a día. Aunque no lo creamos, todas nuestras decisiones(comprar o no comprar; ver una tele u otra; estar en un banco o en la competencia; ir en coche o en autobús; comer carne o pescado; comer en casa o fuera) tienen importancia. Y con todas esas decisiones, también hacemos política.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Doscientos años de Lotería Nacional

Participación de una peseta de Lotería del Niño del año 1944.

Décimo de Lotería de Navidad de 2012.
En el año 1944 un décimo de Lotería de Navidad costaba 100 pesetas, en 1970, ya eran 1.000 pesetas. Si lleváramos a pesetas el décimo de este año, de 20 euros, nos costaría 3.300 pesetas. Esa diferencia tan abismal es lo que subió el coste de la vida en estos 68 años.
Hace una semanas encontré, por casualidad, una participación de una peseta para el Sorteo del Niño, del año 1944, al número 40.940. No sé si tocó el Gordo en aquella época, pero sí estoy segura que con ese premio, aunque fuese el correspondiente a una peseta, sí cundía en la economía de cualquier familia. Hoy, no cunde ni el gordo más gordo.
Tanto es así, que el Estado, que es el que se lleva la mayor parte de los premios, primero con los ingresos por la venta de los números y después, porque muchos de los premiados se devuelven y no tocan a nadie. Bueno, en el fondo nos tocan a todos, porque regresan a las arcas del Estado. Pero como el Estado es tan manirroto, no le cunden esos Gordos de la Lotería, hasta el punto que se plantea vender la Gallina de los huevos de oro que es Loterías y Apuestas del Estado. Como son tan malos administradores, intentan vender Loterías para tapar un agujero de ahora, sin pensar que es un ingreso fijo y muy sustancioso que tienen todos los años, mejor dicho todos los días.
Estamos en el bicentenario de la creación de la Lotería Nacional. Fue en el año 1812, en Cádiz, coincidiendo con la aprobación de la Constitución por lar Cortes, un 19 de marzo. El objetivo era "dotar al Estado de un medio para recaudar fondos para el erario público". Pues los que dirigen las Instituciones del Estado de ahora, en vez de ver Loterías como un medio de ingresos, lo consideran como una rémora y se lo quieren quitar de encima. ¡Vivir para ver!, o como dirían entonces, ¡Viva la Pepa!, como se conocía la Constitución que nació un día de San José. Yo aún tengo esperanza que se olviden del proyecto y mantengan Loterías como lo que debe ser, una forma de recaudación.
Y para los supersticiosos, el número 40940 de Navidad y del Niño de este años se encuentra en la Administración número 19, Fuente de los Peces, en Móstoles (Madrid). Yo, por si acaso, me compré para los dos sorteos.

viernes, 23 de noviembre de 2012

De fartones, gordos y chupones

Acampada ilegal de caracoles.
En mi pueblo a los que tienen poder -político o económico-, a los que mandan, en general, se les llamó siempre fartones (en castellano comilones), gordos y chupones, por no decir ladrones. Y, haciendo honor a su nombre, la mayor parte de los políticos de mi juventud eran gordos y orondos, no en vano se pasaban la vida de comida en comida, a costa del contribuyente.
Curiosamente, los gordos de ahora son flacos. Todos los políticos se cuidan mucho y son capaces de mantener la línea, a pesar de que sus comidas y cenas se ampliaron a los desayunos -la aúltima moda son los desayunos de trabajo-. Casi todos los días nos pasan en las noticias unos desayunos lujuriantes, con unas mesas escandalosas para los que no tienen qué llevarse a la boca. Pero ellos no se enteran, no saben que hay gente sin casa, sin comida, ellos viven a la sombra de los Presupuestos Generales del Estado, y, si no alcanza, pues se recorta de otro sitio, pero de comilonas, no. Y si la fartura es a costa de una empresa, pues peor todavía, pues repercutirá en los trabajadores o en los clientes.
Las noticias de hoy son demoledoras con la actitud de los mandones ante la res pública. Lo de menos ya es el partido al que pertenecen, lo más gordo es el ansia que tienen todos de apropiarse de lo público, o de hacer la vista gorda cuando otros se lo llevan. Incluso en el Congreso de los Diputados es frecuente escucharlos echarse a la cara el: "y tú más". Todos saben de todos, pero también todos saben que muchas de sus cosas se van a quedar en el baúl de los recuerdos, como denunció hoy la propia Policía. "Cuando los casos afectan a políticos o partidos, lo más normal es que se haga la vista gorda", decía un representante policial. Y yo me pregunto, si lo normal es que se haga la vista gorda, y cada día nos levantamos con un caso nuevo de corrupción, ¿cuántos casos nos quedan por conocer, o cuántos casos no conoceremos nunca?. Pues imagino que nunca sabremos la cifra. Tendremos que conformarnos con los casos ejemplarizantes que salen a la luz y que, para colmo, se eternizan en los juzgados, o se pierden en el limbo de la Justicia.
Ante tantos desastres se me acaba el espíritu crítico. Lo más que puedo hacer es contarlo, para que conste.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Despensa de frutales para cuando no pueda pagar la frutería

Naranjo.
Sí, me estoy haciendo una despensa de árboles frutales para poder comer fruta fresca cuando no pueda pagarla. Me gustaría equivocarme y, si llego a jubilada, nadar en la abundancia, pero creo que todo apunta a que seguiremos siendo pobres.
Y, si como dice el refrán, cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar. Lo que yo veo ahora es que son los jubilados los que están sacando las castañas del fuego a muchas familias, pero eso durará poco, porque ya suenan las campanas de la reducción de las pensiones, por más que el gobierno diga que quiera subirlas. Es una propuesta muy cínica, porque el mismo Gobierno, que tiene los números en la mano, sabe que las cuentas no salen y, para que cuadren, tendrán que bajar las pensiones, y mucho me temo, que también tendrán que quitar una paga extra a los jubilados.
Yo, que nunca creí en la jubilación, y siempre tuve claro que, si llego a la edad, no habrá ya ni jubilaciones. Por eso me ocupo en plantar frutales para garantizar los nutrientes que aportan las frutas.
Por ahora tengo reservas de manzana, pera, cereza, higuera, naranja, limonero, uva, ciruela, melocotón, guinda, kiwi, frambuesa, fresa y mora.
Arándano.
Repito, quisiera equivocarme y que todo el esfuerzo por plantar frutales haya sido en vano. Mucha gente se agarra a las palabras que pronuncian los políticos para pensar que lo más gordo ya pasó, y yo estoy segura que lo peor no llegó aún. Sólo hay que escuchar las palabras del responsable del Banco de España y nos daremos cuenta por dónde andamos.
Si todos hiciéramos la reserva de frutales contribuiríamos a la recuperación del Medio Rural. Creo que esta vuelta al campo se va a producir de forma paulatina y será bueno para todos.
Nací en una economía de supervivencia y no me gustaría morirme igual, pero como no depende de mí, lejos de meter la cabeza debajo del ala, intento afrontar los problemas, o adelantarme a los acontecimientos. Y si tuviera que arrepentirme, porque todo va sobre ruedas, no tendría inconveniente en hacerlo. Eso sí, los frutales no los arrancaría.

martes, 20 de noviembre de 2012

Mucha más Iberoamérica


Carta comercial enviada en 1924 a México, desde Villaviciosa.
Me llamó la atención que la conclusión de la Cumbre Iberoamericana del pasado fin de semana, celebrada en Cádiz, haya sido el llamamiento a fomentar las relaciones entre ambas comunidades: la península Ibérica (España y Portugal) y los países de América desde México a Argentina. Y este objetivo se resumía en: "Más Iberoamérica" desde las pequeñas y medianas empresas.
Pues, a pesar de los políticos, y de sus políticas, los pequeños y medianos empresarios hace muchos años que comercian con América. Es más, las GRANDES fantasías de inversión corresponden a épocas muy recientes, con aventuras de hidrocarburos, telefonía y demás familia del Ibex. Los otros lazos con las antiguas colonias se tejieron poco a poco y en pequeñas dosis.
Tengo en mi poder las cartas comerciales que una empresa de Villaviciosa (Asturias) intercambiaba con sus clientes en México, Venezuela, Cuba o Argentina. Corresponden a la venta de sidra que se enviaba, en la mayor parte de los casos, en el Vapor "Alfonso XIII".
Es un pequeño ejemplo de las redes que se tejieron durante siglos con América. La única diferencia es que hasta ahora la Península, que ya en el Tratado de Tordesillas se repartió el Continente, se atrevía a mirar al resto por encima del hombro. Pero ahora los demás crecieron o están creciendo mucho y nosotros nos quedamos muy pequeños, menguados.
Los políticos llaman a los empresarios a hacer más Iberoamérica. Y yo les digo a los políticos que se aparten, que se quiten del medio, que dejen de ponerles trabas a los emprendedores y ya verán como ellos -los de allá y los de acá- son capaces de salir adelante.
Las cartas manuscritas -como la que se reproduce más arriba- que atestiguan las relaciones comerciales de una pequeña empresa de Villaviciosa con numerosas compañías y Bancos de Iberoamérica son el ejemplo de la seriedad del intercambio comercial por ambas partes.
Con los medios de transportes y de comunicaciones que existen hoy el flujo de personas y mercancías tendría que ser mucho más ágil y el éxito debería estar asegurado.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Los bancos reciben otra ayudita

A los ciudadanos, o mejor dicho, a los paganos, nos acaban de dar hoy otra vuelta de tuerca y ahora nos controlan hasta la forma de pago. Por lo visto, a partir de hoy no se podrá pagar en efectivo una cantidad mayor de 2.500 euros. Eso significa que serán los bancos los notarios de todos nuestros movimientos. Como lo eran poco, con todas las domiciliaciones posibles, ahora más. Ese control es, como siempre, para los pobres, no vaya a ser que defrauden un euro, pero para los verdaderos defraudadores, ahí están las amnistías fiscales y las otras.
Qué casualidad, que el mismo día que anuncian esta medida de control férreo de la economía nacional, anuncian que los extranjeros que compren viviendas de más de 160.000 euros tendrán el permiso de Residencia. ¡Viva la Pepa! y ¡Viva la corrupción!, porque ya me dirán quiénes van a comprar esas casas. Pues mafias que necesitan airear el dinero, sino, ¿qué persona que tiene ese dinero para comprar una casa, se va de su país?.
El Gobierno, una vez más, y en un alarde de originalidad, echa mano del sector inmobiliario para crecer. No se enteraron que fue el ladrillo el que nos llevó a esta situación de ensueño colectivo. Quieren que se vendan las casas que hoy no tienen salida en el mercado, y que están en manos de bancos o inmobiliarias, imagino que para que los especuladores contruyan otras, que también les ayudarán a vender.
Para colmo, Rajoy nos dice hoy que dentro de un año, en concreto, en 2014, todo irá mejor. Pues, para quien quiera creerlo. Es la misma forma de echar balones fuera, y ganar tiempo, que cuando el chapapote salía del petrolero en finos hilillos.

sábado, 17 de noviembre de 2012

¡Cristo en la televisión!, reto para evangelizar en Perú

Rifa de un coche para financiar el canal de TV.


Multitudinaria Misa de Sanación en Lima (Perú).
Imposición de manos del padre Manuel Rodríguez.
En España las iglesias están cada vez más vacías. Pocos son los curas que consiguen atraer a los fieles y si lo hacen es gracias a su esfuerzo y a pesar de sus jefes superiores, que viven al margen de la realidad.
En América Latina aún disfrutan de una etapa muy dulce y la gente vive la religión con mucho interés. En América hay que añadir otro factor muy llamativo: la competencia entre religiones, entre predicadores, sectas. Se mueve mucho dinero y nadie quiere quedarse atrás.
Yo lo comprobé en un viaje, junto a Susana Peruyera, por República Dominicana, Ecuador y Perú en el año 1996.
Eran nuestras vacaciones, pero, por deformación profesional, aprovechamos para hacer varios reportajes con Asturianos (boinas, como les llaman ahora). En Santo Domingo, la familia Corripio; en Quito, los misioneros (Paco Chicharro; Amadeo Artime, ya fallecido, y Jorge Fernández) y los bancarios (Marcos Suárez y José Luis Tirador). En Lima encontramos al cura Manuel Rodríguez, claretiano que había trabajado en Oviedo durante años. Un personaje llamativo. Era un cura sanador, que oficiaba misas de sanación con la asistencia de miles de personas, que abarrotaban las gradas y la pista de un polideportivo.
Hace años que tengo pendiente este texto y aprovecho este fin de semana para sacarme la espina y la deuda pendiente con este sacerdote claretiano que nos concedió una entrevista que no pude publicar en el periódico para el que trabajaba en aquella época. Un jefecillo que había tenido al cura Manuel Rodríguez como profesor, y no le caía bien, consideró que el reportaje no era de interés y ahí se quedó, ¡16 años en el cajón de los recuerdos!.
Uno de los retos del cura-sanador era conseguir un canal de televisión. Ya tenía una emisora de radio, pero era poco para llegar a la gente. Necesitaba la televisión como medio de llegas a los fieles: "Nuestro reto de evangelización, Cristo en la Televisión" era su lema, y me consta que muy pronto la consiguió. Es el canal JN19TV que emite en Perú.
La Fe mueve montañas y el sacerdote Manuel Rodríguez juega con esa consigna para hacer feliz a mucha gente que, cuando acaba la celebración y la imposición de manos, se considera sanada.
Los que mandan en la Iglesia, en la Organización Eclesiástica, como diría el desaparecido Joaquín Manzanares, reniegan de los cambios y del progreso cuando no les interesan, pero cuando les favorecen miran para otro lado y dejan hacer.
Hace 16 años me había comprometido con el padre Manuel Rodríguez en remitirle el reportaje que se publicara en Asturias, pero nunca pude enviárselo, porque fue censurado. Valgan estas líneas como agradecimiento por su amabilidad y, aunque no me convenza su modus operandi, respeto a los miles de personas que, en situaciones desesperadas, acuden a él y a sus misas de sanación.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Diferentes varas de medir

Me escandaliza ver a las familias deshauciadas de la barriada El Chovito, en Tenerife, a las que se les aplica la Ley de Costas con carácter retroactivo. Se trata de viviendas construidas mucho antes de que entrara en vigor la actual legislación. Peso eso no les importa a quienes aplican la Ley a rajatabla, como han demostrado en el día de hoy, en Canarias. En cualquier otro país esas viviendas estarían protegidas por pintorescas, pero aquí, las tiramos nosotros, o, sino, como las casas-cueva del sur, las lleva por delante  fuerza de la naturaleza.
Lo que no llevo con paciencia es que esa misma Ley que se aplica a los de Tenerife se haya vulnerado en otros muchos casos, más recientes, con la Ley de Costas en vigor. El primero y más chirriante que se me viene a la cabeza es el Centro Nienmeyer, levantado en medio de la Ría de Avilés (Asturias), como se puede ver en la foto, vulnerando todas las leyes posibles, pero como la idea se les ocurrió a los políticos, están encantados.
En Llanes también querían plantar un auditorio en la Playa del Sablón y se quedaban tan anchos. Espero que con la crisis se les hayan quitado las ganas de tirar el dinero, además de llevarse por delante la Ley de Costas que con tanto celo aplican en otras partes, cuando los afectados son gente indefensa. 
Centro Niemeyer: el mejor regalo para Asturias
Centro Nienmeyer, en medio de la Ría de Avilés.

Palas excavadoras derruyen El Chovito, en la costa de Tenerife.

jueves, 15 de noviembre de 2012

También se puede morir de éxito

Sí, también se puede morir de éxito y eso es lo que le está pasando a Europa. Ahora, según las últimas noticias, le toca a la grandeur de la France. La noticia de que los cañones de la economía y el frac de los hombres de negro ya acechan la estabilidad francesa me confirma la tesis de que en el viejo Continente europeo todos estamos en la cuerda floja. Se podría decir que tocamos techo, que nos salimos por la chimenea, y la única forma de reconducirnos es pisando un poco el freno. Sé que esta idea es contraria a las tesis que claman por más crecimiento. Y yo me pregunto, ¿por dónde quieren crecer?. ¿Qué significa crecer?. ¿Seguir produciendo coches, lavadoras, casas, carreteras?. Pues creo que de todo eso estamos surtidos para una temporada y mantener ese ritmo sería una huida hacia adelante que sólo nos serviría para alargar más el momento de empezar de nuevo.
Sé que el pato lo vamos a pagar los de siempre, pero, no nos engañemos más, el ritmo de vida que llevamos hasta ahora, creo que ya no volverá. Cuando visité Egipto y conocí de cerca su Historia no daba crédito de la vida que llevaban los Faraones, del nivel de progreso que alcanzaron -yo creo que desde entonces está todo inventado-. Sólo hace falta mirar las Pirámides de la zona de Gizah, construidas hace cinco mil años. Pues aquella cultura, aquella forma de vida se fue al garete. Ellos, los faraones y sus dinastías, también se murieron de éxito.
Y qué decir del Imperio Romano, mucho más reciente. Esos ejércitos que conquistaron medio mundo y sometieron al otro medio, acabaron mirándose al ombligo, en sus termas, en sus circos, en sus bacanales, en sus orgías. También ellos se murieron de éxito.
Nosotros habíamos alcanzado el bienestar nunca imaginado, pero no supimos, o mejor, los políticos no supieron administrar los tiempos ni los dineros y ahora no hay para tanta demanda.
Y como este blog practica el espíritu crítico, y el autocrítico, tengo que decir que los ciudadanos también nos pasamos al mirar para otro lado cuando veíamos cómo se malgastaban nuestros impuestos. En ese momento sí tendríamos que haber salido a la calle para parar el despilfarro, pero nos iba bien a todos y era bueno hacer la vista gorda.
En las últimas semanas, la Sexta nos ofrece un programa muy singular. Chicote, un chef de prestigio, se dedica a asesorar a propietarios de restaurantes que no consiguen sacar adelante su empresa. ¡Es impresionante ver lo que hay en algunas cocinas!. La solución que ofrece el experto en la mayor parte de los casos es reinventarse, empezar casi de cero.
Pues eso es lo que tendría que hacer Europa, en cuya despensa también se guardan muchas materias primas putrefactas. Por eso debe reinventarse, mirando al futuro, aunque eso suponga vaciar muchos despachos e instituciones.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Hace 22 años, sí hubo maratón

Hace veintidós años, por estas fechas, estaba en Nueva York con mi amiga Raquel Lumbreras. Habíamos cruzado el charco para devolverle la visita a nuestro compañero de stage Ken Moritsugu y, de paso, para conocer de primera mano el milagro americano.
Llegamos a la ciudad de las Torres Gemelas y coincidimos con el famoso Marathon de New York, en el que participaban varios asturianos, entre ellos, Paco Hevia, que trabajaba en la administración de Hoja del Lunes de Oviedo y al que pude inmortalizar en la foto que ilustra la página.
Recuerdo que volví con varias imitaciones de relojes carísimos que compré por 10 dólares. No podía entender cómo los manteros se instalaban delante de la firma original y vendían sin complejo. Con el paso del tiempo -el otro maratón que todos corremos cada día-, las imitaciones llegaron a España y es un descaro verlas por todas partes.
Por esas fechas acababa de llegar a Asturias una empresa original americana, la Du Pont, y aprovechando que estaba muy cerca de su sede, me fui a Delaware, a la matriz de la compañía, para entrevistar a sus principales responsables. En el Principado ya tenían los terrenos adjudicados, ya había un amplio despliegue de ingeniería, ya había llegado Willian Walker el primer director, -que mantiene su contacto con Asturias-, pero aún no las teníamos todas con nosotros y creíamos que se trataba de un timo, a pesar de las gestiones del bueno de Germán Lastra. Allí, en los despachos donde se había dado el visto bueno al proyecto asturiano, me confirmaron lo que más tarde sería una realidad, que Du Pont venía para quedarse.
Con el paso del tiempo se ve que el problema no era Du Pont, éramos los asturianos que, salvo honrosas excepciones, no sabemos sacarle partido y valor añadido a los productos que cada día salen de la Planta industrial de la empresa de Tamón y se exportan a otros lugares donde sí han desarrollado investigaciones punteras.
Recuerdo que cuando me subí al mirador de las Torres Gemelas, la perspectiva era muy distinta de la que veía el Magistral -La Regenta- desde la Torre de la Catedral de Oviedo, aquella ciudad americana no dormía la siesta, sus ciudadanos, sus empresas, estaban activos. A esas personas, el desastre de los atentados de Manhattan, diez años más tarde, las cogió trabajando.
Sí, nosotros también trabajamos mucho, pero tenemos que trabajar mejor. No siempre es la cantidad, lo importante es la calidad.
En estos 22 años de maratón diario por la supervivencia, en Asturias vimos cómo cerraban las minas y no hicimos nada, ya no por evitarlo, sino por compensarlo. Bueno, sí, tiramos el dinero en proyectos fantasma que hoy están cerrados. Vimos cómo se desmantelaba el campo y tampoco nos molestamos en frenar el avance del matorral y del despoblamiento del medio rural.
Mi solidaridad con todos los afectados por el desastre del huracán Sandy, y mi apoyo a la decisión de las autoridades de suspender el Marathon de éste año. Cualquiera con dos dedos de frente puede entender que los neoyorkinos no están para muchas fiestas, por más que el evento les aporte muchos ingresos. De ahí también tenemos que aprender.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Un salto atrás de medio siglo

Recogida del trigo en Asturias hace sesenta años.
Estos días nos sirvieron la noticia de que el consumo de cemento en España había bajado a niveles de los años sesenta (más de cincuenta años). Es todo un indicador de hacia donde nos dirigimos y del salto atrás que estamos dando a cámara lenta. También se puede mirar con optimismo, y pensar que el retroceso nos puede servir para coger impulso, porque los sesenta fueron los años en los que se empezaron a poner las bases del progreso. Pero como todo fue tan rápido, esas bases no debían estar muy bien cimentadas, y ahora asistimos a su derrumbe.
En los sesenta seguíamos siendo un país emigrante. Ya no íbamos tanto a América y mirábamos más para Europa. Alemania, Francia, Bélgica, Suiza, eran los países de acogida y de donde procedían las remesas que ayudaban a la supervivencia de los que se habían quedado. Hoy nos llegan muchas pensiones, de aquellos trabajadores que pudieron retornar en la jubilación, a la vez que seguimos exportando mano de obra, pero ahora es mano de obra cualificada. Son universitarios que cuesta mucho dinero formar, tanto a las familias, como al Estado, y cuya rentabilidad y valor añadido beneficiará a otras sociedades. Una amiga que acaba de llegar de París me contaba que los hospitales franceses están llenos de fisioterapeutas españoles, y es sólo un pequeño ejemplo.
Va a ser duro despertarnos del sueño del Estado de Bienestar en los años sesenta, cuando el actual sistema sanitario estaba en fase embrionaria; la educación aún se consideraba un bien escaso y el acceso a los estudios universitarios era cosa de unos pocos.
Para un viaje tan corto no hacían falta tantas alforjas y ahí está la falta de previsión y de cordura de quienes nos condujeron al callejón sin salida en el que nos encontramos. Nos creímos que el viaje no tenía retorno, que íbamos a crecer, y crecer, y crecer, como las pilas del anuncio, pero eso es imposible. Lo sabrán bien los economistas y lo podemos imaginar quienes aplicamos el sentido común. Lamentablemente, los políticos no están en ninguno de los dos grupos, de lo contrario, habrían variado el rumbo del gasto y habrían administrado la pobreza como pobres, no como nuevos ricos que no saben lo que vale un café. Aunque bien mirado, lo más seguro es que sí sabían que el barco estaba al borde del naufragio, pero como ellos tenían en su poder los botes salvavidas, no les preocupaba la suerte de los demás.
Un paso atrás de medio siglo me lleva a los años de mi infancia, cuando caminaba cuatro kilómetros diarios para ir a la escuela y las noticias llegaban por la radio, el que la tenía. Cuando se disfrutaba con la comida de los domingos y se estrenaba un vestido de Pascuas a Ramos. Y los que estamos curtidos de esas vivencias no nos coge desprevenidos el retroceso.
Los más jóvenes tendrán que ponerse las pilas para dar el impulso que necesitan para actualizarse una economía y una sociedad decadente.

jueves, 1 de noviembre de 2012

¡Qué cínicos somos!

Estas líneas pensé escribirlas cuando se airearon los duros métodos empleados por la entrenadora del equipo nacional femenino de Natación Sincronizada. Me alarmaba el cinismo de quienes criticaban los medios de conseguir las medallas olímpicas, pero estaban encantados con los resultados. Si se dedican dos minutos a pensar en lo que hacen esas mujeres se tiene que deducir que no son humanas, que son máquinas. Pero como no es el caso, lo más lógico es pensar que esa perfección sólo se consigue con técnicas y métodos muy duros y muy sacrificados.
También pensé escribirlas cuando se reían del futbolista portugués Cristiano Ronaldo cuando dijo que estaba triste, o algo parecido. Resulta que ese chaval, que cobra una millonada porque alguien se la paga, no tiene derecho a estar triste. No se le permite un fallo, se le exige la perfección de una máquina a la que se le da un botón y ya ejecuta. Imagino que los mismos que criticaban la dureza de la entrenadora de natación, no dudaban en dejar en ridículo a un deportista que mostró un momento de flaqueza.
El colmo ya es la reacción de quienes se escandalizan al saber que el ciclista americano Lance Amstrong se dopaba. ¿Cómo, sino, iba a hacer las proezas que nos brindó por las carreteras y puertos de montaña franceses?. A mí, que me encanta la bicicleta, siempre me pareció inhumano que a los deportistas se les exija más cada año y en cada competición, que se les pida que batan los récord. Que suban puertos, casi imposibles para las cabras.
Pues para rematar, hoy me envían un archivo adjunto con un video en el que se muestran las artes de los entrenadores chinos con los niños que en un futuro serán atletas. ¡Los pliegan como servilletas!. Nunca había visto ese sistema de trabajo, pero siempre me imaginé que tendría que ser algo parecido. ¿Cómo, sino, iban a alcanzar la perfección que nos muestran en sus ejercicios?. Pues con mucho sacrificio, esfuerzo y dedicación.
Somos cínicos al asustarnos, porque esa trastienda se tiene que presuponer. Y si se presupone, o se acepta como parte del juego perfecto, o se anula y no se ponen metas inalcanzables.
Vivimos en el mundo del absurdo, hasta el punto que pedimos imposibles, pero que sean fáciles. Pues no, si es imposible, tendrá que ser difícil.
El absurdo y el cinismo que nos ocupa se lleva a situaciones tan patéticas como las de ver a los ricos que para llamar la atención, ahora lucen pantalones rotos y ¡carísimos!. Con lo que vale un pantalón roto de cientos de euros o dólares, se vestirían unas cuantas familias.
El no va más del absurdo es la noche de Halloween que nos inventamos para hoy. Se supone que la importamos de Estados Unidos. Pues qué casualidad, que cuando yo era muy pequeña ya utilizaba de máscara la cáscara de las calabazas, cuya pulpa habíamos empleado para hacer morcillas.
¡Qué ociosos estamos y qué cínicos somos!
Deberíamos copiar a los deportistas y saber que el que algo quiere, algo le cuesta. ¡Se acabó la cultura del mínimo esfuerzo!


miércoles, 24 de octubre de 2012

No entendieron nada

En las secciones de Economía de periódicos y demás medios de comunicación nos pintan a España como un país en declive, casi fallido. Estafas, rescates, desahucios, mafias, son la prolongación de la recesión y de la crisis. Pero si seguimos un poco más adelante, en las paginas de la gente guapa (un amigo les llama de putit@s y princesit@s), la situación cambia por completo. Ahí todos son ricos, visten a la última, se casan por todo lo alto y tienen mansiones multimillonarias. Lo exhiben sin rubor y está claro que viven en otra realidad y no entendieron nada de lo que pasa al resto de los mortales, esos que pagan sus platos rotos y sus excesos y que asisten atónitos a su falta de empatía y solidaridad.
El Principado de Asturias acaba de pedir un préstamo de más de 200 millones de euros. Estamos empufados hasta las cejas, igual que los ayuntamientos y demás organismos oficiales. Pues todos esos organismos y quiénes les dirigen no tienen inconveniente en tirar la casa por la ventana esta semana de Premios. Que no me digan que se rentabilizan todos los gastos de los fastos, porque no me lo creo. No podemos ser tan aldeanos en pensar que por salir en la tele ya está todo arreglado y vana venir a vernos de todo el mundo. Y así es como quieren vendernos la moto. (Eso mismo argumentó el Príncipe que se casó la semana pasada en Luxemburgo para justificar 300.000 euros de presupuesto que tendrían que pagar sus paisanos, y no coló).
En España tampoco cuela, pero da lo mismo decir que callar, porque no nos hacen caso de ninguna manera. Van a lo suyo, con orejeras o grandes pamelas, para no ver lo que dejan a su paso. Y en esa ignorancia están encantados de conocerse.
No sé si está cuantificado todo lo que se gasta en una semana de fastos en Oviedo, pero no hace falta ser Einstein para saber que son varios millones de euros los que se van por la alcantarilla. Habrían quedado como reyes si hubiesen tenido el valor de suspender toda la parafernalia hasta que el país salga a flote o, por lo menos hasta que no toque el fondo del decrecimiento y cambie la deriva.
Que no nos vengan con discursos bonitos y sentidos, que con eso no comen ni viven las personas que lo pasan mal. ¡Estamos hartos de discursos leídos y declaraciones ensayadas!. Si se hubiesen quedado en casa todos y el dinero que se va a malgastar se lo hubiesen dado a los Bancos de Alimentos y a la Cocina Económica, habría cundido mucho más. Serían millones y millones de comidas aprovechadas y no tiradas por la borda, o destinadas a fartones, esos que viajan en lo que se llama el "avión de la fabada".