miércoles, 15 de octubre de 2014

El silencio de todos los corderos

A principios de los años noventa tuve la suerte de trabajar un trienio en Radio Nacional de España en Asturias. ¡Menos mal que no me renovaron el contrato, porque estaba hasta las narices de hacer todos los días la misma rueda de prensa!.
En esa etapa me levantaron un falso testimonio que aún no pude deshacer, pero, curiosamente, estaba por el medio José ángel Fernández Villa, el sindicalista que hoy se ve en boca de todos.
Un buen día, un innombrable de la emisora de Langreo, que debía depender de RNE, me pidió un careo delante del director, a la sazón, Carlos Rodríguez. Me acusaba de haber dicho que la emisora de Langreo estaba dirigida por Villa. Yo negué, con todas mis fuerzas, haber pronunciado esa frase, pero de nada me sirvió. Pero el innombrable argumentaba que la fuente que se lo había contado le ofrecía toda la confianza. Le pedí un careo con esa malvada fuente, pero tampoco lo conseguí. Menos mal que mi director no le dio más crédito y todo se quedó ahí.
A esa misma persona que, casualmente, llegó a dirigir la emisora en Oviedo, mis antiguas compañeras de redacción, lo llevaron ante los tribunales por motivos laborales. Era lo que tenía que haber hecho yo, para destapar al topo o la topa que me adjudicó la acusación a Villa, pero ni se me ocurrió.
Ese mismo elemento también tuvo la desfachatez de pedir mi expulsión de la Asociación de la Prensa de Oviedo. Menos mal que el presidente de los periodistas, José Antonio Bron, tampoco le dio más crédito y todo se quedó ahí.
Yo no pude pronunciar esa frase que me achacan, porque nunca había escuchado esa emisora, porque no tenía ni idea del poder de Villa y porque, como periodista, sólo hablo o escribo, de lo que veo con mis propios ojos o de lo que sufro en mis carnes, como éste episodio. Aún no perdí la esperanza de saber quien me adjudicó esa frase. (Tardé cuarenta años en comprobar que las monjas me habían birlado la posibilidad de ir al concurso de redacción de Coca-Cola, como había sospechado durante todo este tiempo). Sé que no viviré otros  cuarenta, pero espero que algún día el ínclito se digne aclararme el infundio.
Y todo este preámbulo para decir que, por lo visto y por lo leído estos días, hace muchos años que Villa tenía poder y aunque yo no lo supiese, sí lo tenían que saber todos los corifeos que se callaban y se aprovechaban de la ola.
Recuerdo a Villa defender con uñas y dientes del hospital Stephen Hawking, de enfermedades neurológicas, construido en Barros, Langreo, y que lleva más de tres años cerrado. No veo a nadie protestar por esa malversación del dinero público. Ni protestar por la ocurrencia de hacer un hospital de esas características, para enfermos de larga duración, delante de una autopista y de un cementerio.
Residencia del Montepío de la minería en Felechosa (Aller).
Creo que a Villa le debe el Montepío de la Minería la residencia fantasma, levantada a las afueras de Felechosa (Aller). Una ubicación que no se le ocurre ni al que asó la manteca. Pues allí está, en una paramera, mirando al Norte, rodeada de nieve más de cuatro meses al año y casi vacía. Tampoco veo a nadie protestar por semejante burla, ni pedir cuentas a toda la ristra de responsables que consintieron semejante desatino.
De Villa y de los Fondos Mineros es la responsabilidad de que lleguen a Langreo dos autopistas que se superponen (la Minera y la de los Túneles) y que costaron muchos miles de millones de euros. Es para echarse las manos a la cabeza, pero están ahí, en el Mapa de Carreteras de Asturias. Y tampoco nadie se manifestó para impedir esas obras.
Podría seguir con proyectos empresariales como Alas Aluminium, otra tomadura de pelo que se dejó muchos millones en el camino y que no se sabe donde están. Lo que sí se sabe es que cerró y la nueva empresa aún no produce, a pesar de las promesas de apertura.
Viví en Bruselas la reconversión minera de los belgas, que fue dura, pero supieron pasar la página. En Asturias, gracias a Villa, que se opone al cierre, seguimos con la agonía, pero esa agonía es buena para mucha gente, y por eso nadie protesta.
Si los Fondos Mineros se hubiesen empleado en ayudar a pequeños empresarios, jóvenes y menos jóvenes, con ideas y ganas de trabajar, Asturias podía estar en otra dimensión. Pero como los políticos no tienen ni idea y, para acabar antes con el dinero, sólo atienden a los proyectos grandes, los desastres también son de grandes dimensiones.
El presidente del Principado pidió hoy un pacto para empezar a ser buenos y no robar más. Me niego a pensar de que hasta ahora no se enteraban de que les estaban birlando el dinero.
La pena es que los técnicos están amordazados, pero si los funcionarios pudiesen hablar, otro gallo nos cantaría.
Mientras, ¡todos callados, como corderos!.



jueves, 9 de octubre de 2014

Las baldosas hidràulicas del Dindurra, hechas en Marruecos

Esta semana se volvió a abrir en el Paseo Begoña  de Gijón el café Dindurra, una referencia única en la hostelería asturiana. Se abrió un Dindurra nuevo, pero con todo lo de antes, incluidas las baldosas hidráulicas que tenía el establecimiento hasta su cierre, hace un año. Pues esas baldosas nuevas hubo que ir a buscarlas y fabricarlas en Marruecos, según leo en una entrevista de La Nueva España al interiorista José Antonio Menéndez. Teniendo en cuenta que estamos en Asturias, una región con gran tradición cerámica e industrial, es un escándalo, pero, en el fondo tampoco nos debe extrañar, pues creo que es en Marruecos donde está la fábrica de loza de San Claudio y otras muchas empresas asturianas y españolas.
Hace unos veinte años que fui a Marruecos, a Casablanca, y no volví, pero ya entonces vine con la impresión de que los marroquíes, y especialmente, las mujeres, nos iban a sorprender gratamente en un futuro no muy lejano. Traté con mujeres periodistas y me impresionaron sus perspectivas de futuro, su formación y sus ganas de progresar. (Malgré tout, como dirían en Francia).
Creo que en otros veinte años podríamos ver como se nos caen encima los improperios que lanzamos ahora hacia nuestros vecinos. No sería de extrañar que las pateras naveguen en dirección contraria y los que pidamos trabajo seamos nosotros.
Si estos datos económicos son para preocupar, el bombazo nos lo da el estudio de la National Geographic que elabora el test genético de los asturianos, a partir de una muestra de 100 personas. Y ahí nos dan una buena colleja y nos bajan los humos, si los teníamos, de raza aria y perfecta, por aquello de ser tan blanquinos. Resulta que tenemos un gran componente genético que también nos llega de África y que se podría remontar 67.000 años atrás, a la primera madre. (Esta cifra habría que explicársela a los que aún creen que nos moldeó un Dios cuando estaba aburrido). También se la habría que recordar a todos aquellos que afanan riqueza como si fuesen inmortales.


lunes, 6 de octubre de 2014

Basuras en la ría de Villaviciosa

El pasado fin de semana se celebró el Día de las Aves y en la ría de Villaviciosa hubo mucha actividad, con visitas guiadas para avistar los pájaros que viven en su entorno natural.
El espíritu crítico que mueve éste blog me obliga a enseñar alguno de los basureros que se encuentran en la ría. En este caso, el foco de contaminación se puede ver en el puente de la Enciena, camino de Selorio. Por ahí pasan a diario los vigilantes y me extraña que no den la voz de alerta para sanear el espacio en el que se detienen muchas personas. Imagino que son esas mismas personas las que dejan los restos de comida, de plásticos, las defecaciones y demás guarrerías.
A pesar de todo, creo que si el espacio estuviese limpio y sin matorrales, las gentes serían más prudentes a la hora de arrojar desperdicios o de utilizarlo como urinario.
Hace años, denuncié el mal estado en el que se encontraba la caseta del cangrejeru, ubicada en ese misma zona, y a la semana siguiente, operarios de la administración se encargaron de desmontarla y evacuar a tierra todos los restos de las maderas.
Si se produjese el milagro de que alguien se decida a limpiar la zona estaría encantada de contarlo. Tampoco me importaría colaborar en la limpieza.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Un ramito de violetas, enviado cada nueve de noviembre

La cantautora Cecilia (1948-1976) triunfó en los años setenta con la canción Un ramito de violetas, que dice así:
Era feliz en su matrimonio, aunque su marido era el mismo demonio. Tenía el hombre un poco de mal genio, y ella se quejaba de que nunca fue tierno. Desde hace ya más de tres años, recibe cartas de un extraño, cartas llenas de poesía, que le han devuelto la alegría.  Quién la escribía versos, dime quién era, quién la mandaba flores por primavera, quién cada 9 de noviembre, como siempre y sin tarjeta, la mandaba un ramito de violetas. A veces sueña y se imagina, cómo será aquel que tanto la estima. Sería un hombre más bien de pelo cano, sonrisa abierta y ternura en las manos. No sabe quién, sufre en silencio, quién puede ser su amor secreto y vive así, de día en día, con la ilusión de ser querida. Quién la escribía versos, dime quién era, quién cada 9 de noviembre la mandaba un ramito de violetas. Y cada tarde, al volver su esposo, cansado del trabajo, la mira de reojo y no dice nada, porque lo sabe todo. Sabe que es feliz, así de cualquier modo, porque él es quien la escribe versos, él es su amante, su amor secreto, y ella, que no sabe nada, mira a su marido, y luego calla. Quién la escribía versos, dime quién era, quién la mandaba flores por primavera, quién cada 9 de noviembre, como siempre y sin tarjeta, la mandaba un ramito de violetas.

Esta tarde estaba arreglando unas flores y me vino a la cabeza esa canción. O quizás estaba pensando en el zafarrancho del nueve de noviembre que tenemos entre manos y me vino a la cabeza la canción.
Y repasando ahora la letra, viene perfectamente a cuento. Cataluña y el resto de España, son ese matrimonio que no se entiende, a pesar de que se envían flores todo el año y justo el 9 de noviembre el regalo es un ramito de violetas.
Yo espero y deseo que de aquí a esa fecha consigan sentarse a hablar. Que no repitan los errores de ese matrimonio que describe la cantante Cecilia, en el que faltaba la comunicación y cada uno iba por su lado. Ella pensando que tenía un amante y él sin atreverse a mostrar sus sentimientos en público ni en privado.
Mi propuesta para el 9 de noviembre próximo es que todos nos regalemos un ramito de violetas!

miércoles, 24 de septiembre de 2014

La fachada del mediodía, tapiada

Fachada sur de la residencia de ancianos de Lastres.
El Gobierno del Principado de Asturias eligió Lastres (Colunga) para la construcción de una nueva residencia de personas mayores. La obra se terminó hace un año, pero está cerrada al público.
Imagino que los vecinos de Lastres estarían encantados con la construcción de este servicio en su pueblo, pero hora se tienen que conformar con verla por fuera. Y esa vista tampoco es muy agradable, porque lo primero que chirría en el pueblo es la orientación del edificio, con la fachada del Sur, del mediodía, convertida en un muro de adoquines y una salida de emergencia.

Panorámica de Lastres, con las casas orientadas al mediodía.
Mientras desde el Principado se inventan folletos y panfletos para animar a los asturianos a construir hacia el mediodía, con el fin de aprovechar el calor del sol, ellos, se permiten el lujo de darle la espalda al mediodía y convertirlo en una tapia. La verdad, es que los arquitectos no tenían nada más que mirar a su alrededor para ver cómo se orientan las casas en Lastres. En esa ladera miran al mediodía desde que el pueblo es pueblo.

Las viviendas sociales, delante de la Residencia.
A los vecinos de las casas sociales, colindantes con la residencia, no les extrañan estas barbaridades, porque ya viven las suyas propias. Una señora me comentaba que en los pasos de las escaleras apenas les cabe el pie, y más gordo aún es que el techo es de uralita, o algo parecido, mientras que en Lastres no se pueda hacer ningún tejado que no sea de teja de barro y de unas características muy concretas. Y ahí están las casas hechas por los organismos oficiales, que no cumplen la normativa vigente para Lastres y que han sido dadas de paso por la CUOTA y demás familia.
 Si eso lo hace cualquier vecino de Lastres, lo abrasan con la burocracia y le llevan a gastar un dineral, para obligarle a cumplir las normas que ellos se saltan a la torera.




miércoles, 3 de septiembre de 2014

Caddy Adzuba, premio a la Concordia

La periodista congoleña Caddy Adzuba ha sido premiada hoy con el Príncipe de Asturias de la Concordia. Una buena noticia para los periodistas, pero sobre todo, para las mujeres congoleñas, a las que Caddy da voz por todo el mundo.

Adzuba, en Oviedo, 2013, con Ordiales y Caparrós, derecha.
Más que voz, es un grito de auxilio que tiene poco eco, a pesar de los esfuerzos de esta profesional que no se cansa de denunciar las agresiones que sufren las mujeres de su país, de manos de los señores de la guerra silenciosa que se libra en la República Democrática del Congo (África).
En mayo de 2013 escuché en Oviedo la conferencia de Caddy Adzuba, que había sido invitada por la Asociación Parres-Kinshasa, -que preside Thaïs Ordiales-, además de la colaboración de la Asociación de la Prensa de Oviedo, el Gobierno del Principado y la inestimable ayuda de la productora Bettina Caparrós. Es muy difícil reproducir sus palabras, por la crueldad que ejercen los paramilitares contra las mujeres, utilizadas como arma de destrucción masiva.  Es una masacre que no trasciende más allá del dolor de las familias y ante el que muchos dirigentes y organizaciones internacionales miran para otro lado.
La RD del Congo es un país muy rico en minerales, entre los que se encuentra el coltán, y la guerra se libra por dominar los terrenos en cuyo subsuelo está el verdadero tesoro.
Según Caddy Adzuba, estamos ante una guerra de multinacionales. Pero las multinacionales, somos todos. Todos los que, por ejemplo, compramos teléfonos sin ton ni son. Aunque no lo parezca, cada uno de nosotros tenemos en nuestra mano el arma del consumo ordenado y coherente.
Felicidades a Caddy Adzuba por el Premio, que la hará más visible en España!.




domingo, 6 de julio de 2014

Curioso agradecimiento por la neutralidad española

Primer número de la Gaceta de Munich en español.
Hace una semana escribí un comentario, coincidiendo con el primer centenario del pistoletazo de salida de la Primera Guerra Mundial. Allí me refería a la aparente neutralidad de España en ese conflicto bélico. A mi amiga Margarita Fernández le faltó tiempo para hacerme llegar un ejemplar del primer número de la Gaceta de Munich, revista industrial y comercial, en español, que se empezó a editar en febrero de 1921, con periodicidad semanal.
Habían pasado más de dos años del final de la contienda, pero en el editorial del primer número, escrito en castellano y alemán, se aprovecha la ocasión para "agradecer a España y a la mayor parte de los países hispano-americanos su estricta neutralidad durante la guerra y la buena acogida que se prestó a los prisioneros de guerra internados en la madre España".

La Revista fue editada en febrero de 1921.
Tampoco tiene desperdicio que ése periódico alemán, editado en español, ilustre su primer número con dos soberanas fotos de los reyes de España, que según las crónicas de la época, hace cien años por estas fechas, estaban de regatas en San Sebastián.
Una vez más, cabe preguntarse, como lo hacía Cicerón, el gran pensador romano hace más de dos mil años, ¿cui bono?, ¿a quién benefició la Gran Guerra, y la siguiente, y la que venga?.




sábado, 28 de junio de 2014

28 de junio, principio y fin de la Primera Guerra Mundial

Los expertos e historiadores dicen que tal día como hoy, hace cien años, se puso la primera piedra para el inicio de la Primera Guerra Mundial, con el asesinato en Sarajevo del Archiduque Francisco Fernando, heredero al trono austrohúngaro. Un mes más tarde, el 28 de julio, Serbia recibió un telegrama con la declaración de guerra por parte del imperio austrohúngaro. Y cinco años más tarde, el 28 de junio de 1919, Alemania firmó la Paz de Versalles.
En todo este proceso, que costó la vida a millones de personas, y que provocó la desaparición de cuatro imperios -ruso, otomano, austrohúngaro y alemán- España teóricamente, se mantuvo al margen del conflicto. Pero, en realidad, la neutralidad sólo era aparente. En las cuencas mineras de Asturias aún hay testimonios de gentes que conocen de primera mano el reclutamiento de ciudadanos asturianos por parte de Francia para que trabajasen en la fabricación de armas y municiones. -Alemania declaró la guerra a Francia y Rusia a primeros de agosto de 1914-.
Antonio García Álvarez, vecino de La Felguera (Langreo), era un niño cuando su padre, Manuel, aceptó la oferta de ir a trabajar a París para las empresas de armamento que surtían al Ejército que estaba en primera línea de fuego. Manuel se llevó consigo a su hijo Antonio, que acabó aprendiendo allí un oficio y, de paso, el francés.
Curiosamente, ese hijo, que se hizo experto tornero, fue militarizado por los dos bandos en la guerra de España y también se vio en la amarga tesitura de colaborar con la guerra de la forma más tremenda, que es la fabricación de armamento.
Han pasado cien años y seguimos jugando a la guerra, sin darnos cuenta de que los que se mueren siempre son los mismos y las mismas, los parias, los pobres inocentes que enarbolan la bandera de la utopía. Mientras, los que sacan partido son los otros, los que se las saben todas, incluso saben la forma de atizar el fuego para que prenda la mecha.
No se me olvida el día que Cayo Rodríguez-Ponga (1911-2012) me dijo que la fortuna de una conocida familia asturiana procedía de la Segunda Guerra Mundial. Teóricamente, en esa guerra tampoco participó España de forma directa, pero algunos tentáculos van más allá de la neutralidad.
Está visto que la destrucción es muy rentable para los que se dedican a la reconstrucción. Y en esas estamos: en hacer y deshacer.
¡Como Penélope!.

martes, 17 de junio de 2014

Comunismo de derechas

Comunismo de derechas parece una contradicción, pero si nos atenemos a lo que pasa en el concejo de Villaviciosa, no es tan contradictorio. Que un ayuntamiento le quite una finca a una familia que tiene escrituras y papeles que acreditan su propiedad desde un siglo eso suena a comunismo. Creo que era lo que se hizo en Cuba en los años sesenta, o en la antigua URSS.
Pues en Villaviciosa lo hace un ayuntamiento con mayoría de partidos de derechas. Es posible que la actual Corporación haya heredado el problema, pero el anterior consistorio, el de la ocurrencia, también era de derechas.
Aunque son varios los afectados, en una noticia reciente de La Nueva España se personaliza en el caso de Edelmira Pedroarias, una vecina de Selorio a la que le quitaron una finca de 70 áreas en la zona de la Rasa. Un buen día se entera que su finca la registró el ayuntamiento a su nombre. Su gran pecado consiste en no haber inscrito en el Registro de la Propiedad ese terreno por el que paga religiosamente la contribución desde hace muchas décadas. Si tenemos en cuenta que su padre se murió con 101 años y él la heredó a su vez de su padre, pues la titularidad y las escrituras de propiedad vienen de muy lejos. Su calvario empieza ahora para litigar con el ayuntamiento y recuperar su terreno, por el que sigue pagando la Contribución. El propio alcalde, en la misma noticia de LNE, reconoce que la vecina tiene todas las de ganar, pero que tendrá que ir a pleito.
Por lo visto, en una Comisión, todos los grupos municipales votaron a favor del atropello. Según su teoría, de lo contrario podrían acusarles de prevaricar. Y yo me pregunto, ¿no se les pasó por la cabeza que lo que hicieron ellos previamente era robar?. A nadie se le ocurrió denunciar al autor o autores de la iniciativa de inscribir a nombre del ayuntamiento fincas que no son suyas?. ¿Donde está la izquierda, presunta defensora de las causas perdidas y de los indefensos?.

viernes, 23 de mayo de 2014

El IGI, nuevas siglas para la Ría de Villaviciosa

Carretera (VV5) donde está el Centro de Interpretación.
 La Directiva de la Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa (Cubera) nos pide que aportemos ideas para la elaboración del Instrumento de Gestión Integrado (IGI), previsto para la Ría de Villaviciosa, y cuyo nombre ya nos da una pista del vacío que conlleva.
No voy a aportar una idea original, es la misma que repito desde hace muchos años, pero aprovecho la ocasión para decir a quien corresponda que lo único que necesita el estuario es que le quiten todos los matorrales que lo acogotan y lo ocultan a los ojos de los ciudadanos y turistas, y lo siguiente que les pediría es que la dejen en paz. Ya perdí la cuenta de los planes que tienen para la Ría (Reserva Natural Parcial; Lugar de Importancia Comunitaria LIC; Zona de Especial Protección para las Aves ZEPA; Humedal de Importancia Comunitaria), y lo único que se ve es que cada día la entierran un poco más.

Sextaferia en Moriyón.
La Nueva España lanzó, la semana pasada, un coleccionable con las fotos de paisajes que se pueden observar desde el coche en toda la red viaria de Asturias. La carretera que va de Villaviciosa a El Puntal y Tazones (VV5), paralela a la Ría, es un mirador de más de diez kilómetros, pero la pantalla de matorral que trepa por los árboles, nos impide disfrutar del paisaje. Ya se lo comenté al alcalde y me dice que es cosa del Principado. Pues desde aquí hago un llamamiento al Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Villaviciosa para que presione en Oviedo hasta que consiga el objetivo de que limpien los matorrales de la Ría. Aún estamos a tiempo para que los turistas que vengan a Villaviciosa este verano se deleiten con las vistas en todo su esplendor.
En Moriyón y La Miyar, dos barrios de Miravalles que tienen un gran mirador sobre la Ría, limpiaron todas sus cunetas y matorrales en una sextaferia, alentada por Manolita Alonso. Mis aplausos para todos los que participaron en la iniciativa. Tenemos que mentalizarnos que cada vez será más difícil pedirle esos servicios a las instituciones. Y también tenemos que saber que la Ría empieza aguas arriba, muy arriba, desde Sietes, Priesca, Santa Eugenia o Breceña, hasta Cabranes.


viernes, 9 de mayo de 2014

Europa, una tarea inacabada

Muchos ciudadanos dan la espalda a la Unión Europea.
Europa, una tarea inacabada, es el título de un libro de Antonio Sánchez-Gijón que compré en el año 1975, cuando yo creía en la Europa que estaba al otro lado de los Pirineos españoles. Casi cuarenta años después tengo tal desconcierto que ya ni sé donde empiezan ni donde acaban los Pirineos, creo que están a la altura de Siberia, y al otro lado también hace mucho frío en el sentido literal y figurado.
Hoy seguro que se celebró el Bruselas y otros muchos sitios el Día de Europa. Yo también lo viví allí varios años y ya entonces me desengañé de la idea de Europa, así que a estas altura me parece que no hay mucho que celebrar.
Esa Europa sigue tan inacabada como en el año 75, a pesar de que entonces eran poco más de media docena de países y hoy están en 28, con 24 idiomas oficiales. Sólo con el dato de los idiomas y las religiones es suficiente para ver que es imposible gobernar a ese grupo tan heterogéneo, a pesar de que 18 de esos estados ya tienen una moneda común que es el euro.
Esa maquinona de burocracia tiene que descarrilar y aligerar peso, pero a los políticos y funcionarios de la Unión no les interesa y los demás poco podemos hacer para cambiarlo.
Borja, en El Fielato, nos anima esta semana a votar para cambiar. No me parece que sea tan fácil.
Necesitamos un Shuman, un Monnet, o un Delors, pero no veo donde se pueden encontrar hoy estadistas que puedan llevar la idea de Europa a buen puerto. Sólo se me ocurren oportunistas y arrivistas, y de esos no nos interesan, porque nos van a hundir más en el hoyo.

viernes, 14 de marzo de 2014

Luto por Faustino, mi maestro

Se murió Faustino F. Álvarez y yo también me muero un poco. En el otoño de 1983 inicié con él mi vida laboral en el oficio de periodista, como le gustaba calificar nuestro trabajo. Después de dos veranos de prácticas en La Nueva España, nada más acabar la carrera, en el mes de octubre sonó el teléfono y era él. Acababan de nombrarlo director de La Voz de Asturias y quería saber si podía contar conmigo para su nuevo proyecto. Le dije que sí y vine rauda desde Madrid, donde me disponía a preparar la Tesina. Firmé un contrato de dos años que me cundieron mucho desde el punto de vista personal y profesional. De eso hace treinta años y se trabajaba con linotipias y máquinas de escribir. Estábamos en la calle del General Elorza, el dueño del periódico era gallego, y con mi primer sueldo me compré una bicicleta en la tienda de Fuente, El Tarangu.
Por causas ajenas a Faustino, que firmaba su artículo diario con el seudónimo Ulises, a final de los dos años no renové el contrato y empecé un periplo por casi todos los medios de comunicación de Asturias. Tampoco faltaron gabinetes de prensa cuando los gabinetes eran más independientes. Estuve en una consejería del PSOE sin ser afiliada a ese partido. Estuve en el de UGT sin tener carnet del sindicato y también trabajé para Sostres, cuando era del PP, en su etapa de Delegado de Educación, sin estar vinculada con la formación política. ¡Eran otros tiempos!. Un año en Bruselas también me proporcionó una visión internacional del mundo y de la prensa. Pero como la cabra tira al monte, mi referencia siempre fue Asturias. Y en el año 98 volví a recibir la llamada de Faustino, que tampoco había querido salir de Asturias, a pesar de las tentadoras ofertas que tuvo desde Madrid, y volvía, de nuevo, a la dirección de La Voz de Asturias.
La segunda llamada de Faustino fue de película. Me ofrecía trabajo, pero a la carta. Era yo la que decidía lo que quería y por eso me preguntó si quería Seguridad Social o libertad. Y yo elegí libertad. En esa fecha ya tenía claro que no servía de mucho acumular años para la jubilación, porque lo más probable es que no se llegue allá.
Esta etapa en La Voz de Asturias, que había pasado a manos de un empresario catalán, y se había mudado a Lugones, sería la última de mi vida laboral antes de iniciar un año sabático prorrogado sine die. Fueron años mágicos, con viajes por todo el mundo, por toda España y por toda Asturias. Reportajes en Vladivostok, Moscú, Nicaragua, Cuba, Estados Unidos, Malawi, Bruselas, París, Ginebra, Roma, Portugal, Almería, Zaragoza, Salamanca, Madrid, León,, Santander, Barcelona, Ceuta y todos los rincones de Asturias de Ribadedeva a Vegadeo. Nunca tuve un no a ninguna de las propuestas que le hice, aunque fueran las más inverosímiles. Faustino siempre confió en mí y eso, en un trabajo, es una gran tranquilidad. Bueno, un día sí me dijo no, pero sé que le dolió. Era un no que le venía impuesto y que formaba parte de las servidumbres que tiene el cargo de director.
¡Un abrazo, Maestro! Siempre estarás en mi corazón.

viernes, 7 de marzo de 2014

¿Quién pare los miles de millones de niños que nacen en el mundo?

Tuvo que ser un cantante irlandés, Bono, de U2, el que se convirtiera en portavoz de España y les cantara hoy las cuarenta a los políticos de derechas que mandan en Europa, haciéndoles ver que el movimiento se demuestra andando y la solidaridad, también.
Espero que un día de estos surja una voz contundente para defender a la mujer, su papel en la sociedad, en la familia y como principal protagonista del crecimiento demográfico, porque, ¿quién, sino las mujeres, paren los miles de millones de niños que nacen en la Tierra?.
Mientras algunas autoridades políticas y religiosas sólo se ocupan de la mujer para criticar a las que recurren a un aborto, no estaría de más que tuviesen palabras de ánimo para aquellas que se aventuran a tener hijos e hijas que formarán parte de las masas de mano de obra barata que se convertirán en los esclavos y esclavas del siglo XXI.
Hay que tener mucha fe en el futuro y en la especie humana para traer hijos al mundo y las mujeres y su generosidad, son las responsables de ese proceso.


martes, 25 de febrero de 2014

Alguna sonrisa y muchas lágrimas

El musical Sonrisas y lágrimas se representó este mes de febrero en el Teatro Campoamor de Oviedo y tuve la oportunidad de asistir. Me reí un par de veces y el resto podría haber llorado a lágrima viva. En el programa de mano nos adelantan que lo recordaremos toda la vida y creo que no se equivocan.
La historia arranca en un convento donde pretende ingresar una novicia que no se adapta a las normas monacales. Y las monjas, que son muy listas, la envían como institutriz de siete niños, huérfanos de madre. En aquella familia austriaca, de alto poder adquisitivo, se respira, desde la llegada de la nueva niñera, un ambiente pre bélico que a cualquiera con dos dedos de frente le pone los pelos como escarpias al revivir parte de la historia reciente de Europa.
Se ven los movimientos soterrados de todos los protagonistas, tomando posiciones para cuando llegue el momento de situarse. Allí es evidente el oportunismo, el fanatismo, el revanchismo, la ignorancia, el patriotismo y los instintos más bajos del ser humano. Y también los más altos, resumidos en ese momento que el joven cartero, convertido en militar, se encuentra cara a cara con los nueve huidos (los niños, su padre y la ex novicia enamorada) y les perdona la vida.
En esa escena se habrán visto reflejadas muchos hombres y mujeres implicados en guerras fratricidas. Y esas personas sensatas pueden dar fe de que la vida, como el Musical, tiene muchas más lágrimas que sonrisas.


lunes, 10 de febrero de 2014

La República se asoma a la ventana

En la fachada principal de la Casa Consistorial están plantados, a pie de calle, cuatro mástiles de los que penden otras tantas banderas: Europa, España, autonomía y municipio. Pero asomada a la ventana del último piso del edificio, justo debajo del reloj, que marca las dos y veinte de la tarde, podemos ver una quinta bandera tricolor, de pequeño tamaño, pero que se ve, o llama la atención, mucho más que las otras cuatro juntas, plegadas sobre sí mismas. Es la bandera de la República española, estirada en una de las hojas del ventanal. No sé quien trabaja detrás de esos cristales, ni quien colocó el símbolo republicano, pero lo que sí consigue es que la reivindicación no pase desapercibida para todos los que pasan por la plaza del Ayuntamiento.
 
 
 

domingo, 9 de febrero de 2014

¡Salvemos los edificios del complejo hospitalario de Oviedo!

Hospital de Silicosis
Desde mediados del siglo XX hasta hoy, los asturianos habíamos conseguido crear un complejo sanitario exclusivo, situado a las afueras de Oviedo, en la zona más alta de la ciudad.
Allí, a lo largo de medio siglo se levantaron cuatro hospitales. El Hospital General, el primero de Asturias de esas dimensiones y categoría, fue, durante décadas, una referencia en la medicina española.
Cuando se quedó pequeño se levantó la Residencia Sanitaria y dos centros especializados como el Materno Infantil y el Hospital de Silicosis, único en su género.
A la sombra de los hospitales se levantó la facultad de Medicina, las escuelas de Enfermería; Fisioterapia, entre otras.

Hospital Materno Infantil
Pues todo esto se les quedaba pequeño a los políticos del siglo XXI y se inventaron un nuevo hospital en el otro extremo de la ciudad. Un hospital que nos costó y nos costará lo que no tenemos, con lo cual estamos endeudados hasta las cejas. Y como los políticos, en este caso socialistas, sólo saben traficar con el suelo, no se les ocurre nada más original que derruir los cuatro hospitales, dejarlos en escombros, para liberar metros cuadrados que se venderán y se volverán a edificar, y así nos pasamos la vida, haciendo y deshaciendo, sin avanzar.
 Creo que aún estamos a tiempo de actuar para frenar la falta de cordura de los políticos que quieren derruir edificios en perfecto estado, con cientos de habitaciones con baño y cientos de miles de metros cuadrados construidos.

Hospital General -derecha- y anexo. 
Para sí quisieran un localín esos empresarios y emprendedores que tienen que empeñarse y endeudarse hasta los dientes para conseguir un techo bajo el que poder llevar a cabo sus ideas.
Para sí lo quisieran aquellos que no se pueden permitir el lujo de pagar un alquiler, pero sí están dispuestos a compartir un techo. (Sé lo que es vivir de alquiler con derecho a cocina).
Ya les gustaría a muchos estudiantes, interesados en independizarse, poder disfrutar de una de esas habitaciones con baño.
Para sí lo quisieran muchos ancianos que no se pueden permitir los precios de una residencia.
A pesar de todo, creo que lo más sensato sería convocar un concurso de ideas. Seguro que salen iniciativas interesantes y prácticas.

Lateral de la Residencia Sanitaria
No podemos permitir que tiren unos edificios nuevos. No se puede decir que un edificio de medio siglo es viejo. Esa es la media de edad que tienen más de la mitad de las casas que existen en Asturias y a ninguna comunidad de vecinos ni a ningún particular, se le ocurre tirar la casa porque tenga una gotera, una fuga de agua o una grieta en la fachada.
Además, en este caso, como se ve en las fotografías, se trata de edificios sólidos, bastante bien conservados, y con amplias zonas verdes y de aparcamiento.




miércoles, 22 de enero de 2014

Destino final, Langreo

 Pequeños detalles, como una señal de tráfico, sirven para ver hasta qué punto se puede manipular la realidad.
Me refiero a las señales informativas que se colocaron hace una año en la Autovía del Cantábrico (A-64) a la altura del concejo de Siero, en la conexión con la Autovía Minera (AS-I), que va de Gijón a Mieres y de ahí a León o Madrid, por poner dos ejemplos.
Si partimos de la base que los indicadores de la carretera sólo tienen utilidad para los foráneos, me pregunto de quien es el interés en omitir destinos de gran interés para los conductores que viajan hacia  a la Meseta, procedentes de la zona oriental de Asturias, y que pueden atajar por esta carretera, sin necesidad de llegar a Oviedo.
 Se repite, una y otra vez, Langreo como destino final, cuando la autopista roza el concejo por la zona noroeste y acaba en Mieres, donde enlaza con la Autovía de la Plata.
Sí llama la atención, que para informar del cambio de sentido, figure Santander como destino final.





viernes, 10 de enero de 2014

Révolte dans les Asturies

Se me escapó el año 2013, pero no quiero que se me pase la ocasión de recordar el centenario del nacimiento de Albert Camus (1913-1960),
 polifacético escritor francés, nacido en Argelia, entre cuyos títulos se encuentra Révolte dans les Asturies, una corta representación teatral, escrita en su juventud, en una "creación colectiva" con sus compañeros Bourgeois, Sicard y Poignant.
El texto, que recrea escenas de la Revolución de 1934 en Asturias, fue escrito en el 36.
En mi época de estudiante me tocó leer varios libros de Camus, pero nadie me había hablado de Révolte dans les Asturies, editada en español, en 1978 por la editorial Ayalga, con el título Rebelión en Asturias.
La primera vez que  escuché la existencia de este libro fue en Bruselas y de la forma más inesperada. Corría el año 1985, hacía dos que intentaba realizar un stage en Bruselas, pero no conseguí el enchufe adecuado para que me eligieran, así que, con la ayuda logística de mi amiga Almudena Ortíz, no se me ocurrió otra cosa que plantarme en la sede de la Comisión, para recomendarme a mí misma. ¡Qué ingenua!, aún creía en los Reyes Magos, y me apliqué en hacer acopio de todas las coordenadas de los funcionarios que dirigían los departamentos en los que me interesaba entrar y, ni corta ni perezosa, empecé por el primero de mi lista. Se trataba de la Dirección General de Productos Lácteos. España aún no estaba en la Comunidad Económica Europea y para una periodista interesada en temas agrícolas era un buen lugar para informar en Asturias de lo que nos esperaba. El departamento lo dirigía un italiano que se apellidaba Ventura. Con tan mala suerte, que M. Ventura no estaba, pero como allí son muy agradables, me recibió su segundo: M. Brandt, un belga que en cuanto le dije mi nombre y de donde venía, exclamó, ah, ¡Révolte dans les Asturias!. Yo me quedé muy sorprendida y atónita, porque no tenía ni idea de qué me hablaba. Me explicó que era un libro de Camus y seguimos hablando de mi interés por conocer de cerca su trabajo. Al salir me sentí tan ridícula que se me quitaron las ganas de continuar con la lista. Eso sí, nada más llegar a Asturias, compré el libro de Camus, de la Editorial Ayalga.
En el año 1986, Pedro García Rendueles me contrató como jefa de prensa de Expoláctea-86 y cuál no sería mi sorpresa al encontrar entre los ponentes al señor Brandt. Así que me escapé a una librería y compré otro ejemplar del libro Rebelión en Asturias, que me sirvió de carta de presentación. Desde ese momento, aquel funcionario, que ya estaba jubilado, se empeñó en ayudarme, para conseguir mi sueño de ser stagiaire en la Comisión y lo consiguió al cabo de dos años, en 1988. España con la reciente firma de los Tratados era una recién llegada, y yo acaba de hacer mi revolución particular: conocer de cerca los entresijos de lo que llamábamos Europa.
Una vez más aprovecho para lanzar todo mi espíritu crítico contra el sistema de selección de acceso a los stage, no es justo que yo, con gran interés, me haya costado cinco años, sólo por el hecho de no conocer a nadie, de no tener un enchufe (pistón) dentro del funcionariado, que marcara mi expediente con una cruz.
Y para acabar, mis deseos de que no se organicen más revoluciones ni guerras, porque, como dice una de las voces de Camus: "cuando lleguen las próximas nevadas, ya nadie hablará de mi sobre la tierra".
Extrapolado a nuestros días, nos podríamos preguntar ¿para qué sirve tanto dolor en Siria?. Los que organizaron todo el tinglado, salvo que estén muy interesados en vender armas, seguro que podrían haber encontrado otra solución. Creo que hay muchas, pero todas son antibelicistas.
Mi recuerdo para Albert Camus, fallecido el 4 de enero de 1960 en accidente de automóvil.


martes, 7 de enero de 2014

¡Viva Panamá!

¡Viva Panamá! es lo primero que se me ocurre decir cuando escucho las noticias de la ampliación de presupuesto que reclaman las empresas adjudicatarias de la nueva obra del canal de Panamá. No es casual que en el centro del enredo se encuentre una empresa española, acostumbrada a esos chanchullos durante muchos años. Aquí, los políticos hacen el papelón de organizar concursos y, generalmente, les DAN las obras a los presupuestos más bajos, como hicieron los panameños. La diferencia es que aquí, cuando vienen con el segundo presupuesto y los cuentos de los imprevistos, lo damos por bueno, hasta el punto que algunas obras duplican su valor. Pero, por lo que veo, en Panamá eso no cuela y le faltó tiempo a todo un presidente de Gobierno para decirles que se vayan con el cuento a otra parte.
Y estas empresas tramposas son las que citan en Moncloa todos los presidentes para que les asesoren en cómo salir de la crisis. Por las cuentas de esta gente se sale pronto: cobra el doble y ¡te forrarás!.
Yo me pregunto ¿qué economistas, qué ingenieros, qué expertos participaron en el presupuesto para comprometerse a hacer, por 2.300 millones de euros, una obra faraónica que une dos continentes y tiene más de setenta kilómetros de recorrido?.
Siempre echo mano de lo más cercano y pienso que, si para salvar un pequeño riachuelo, al final de la Ría de Villaviciosa, hicimos un túnel de menos de 500 metros de longitud y nos costó 7.000 millones de las antiguas pesetas, cómo se puede hacer un canal de esa envergadura, por 2.300 millones de euros. Y aquí también tacho de ingenuos a los políticos o a los adjudicatarios panameños. Creyeron que habían encontrado un chollo, pero no sabían que se las veían con los reyes de la picaresca.
No sé en qué parará el enredo. Veo que Panamá acaba de cederles más de cien millones de euros para que sigan trabajando.
Sí me gustaría que les sirva de escarmiento y, de paso, saque los colores a todos los políticos españoles que no son capaces de hacer un contrato bien cerrado en el que no quepan tomaduras de pelo ni ampliaciones a la carta. ¡No se olviden que están administrando el dinero de todos los ciudadanos, panameños, o españoles, igual me da!.

domingo, 15 de diciembre de 2013

García Laviana y García Lorca

Mural de García Laviana en Rivas.
Esta semana, que se cumplen los 35 años de la muerte de Gaspar García Laviana (1941-1978) misionero asturiano asesinado en Nicaragua por el ejército somocista, asistí en Oviedo a la ópera Ainadamar, sobre la muerte de Federico García Lorca y su relación con la actriz Margarita Xirgu que representa a Mariana Pineda. Dos víctimas muy distintas y distantes, que nos recuerdan que aún nos queda mucho recorrido para ser dignos representantes del homo sapiens.
A Gaspar lo mataron por defender la causa de los pobres, marginados de la enseñanza y la educación. Después de intentarlo en los despachos y recibir múltiples desplantes, se echó al monte, en la convicción de que si llegaban al poder los sandinistas, la cosa cambiaría. Gaspar se murió de un balazo, los sandinistas consiguieron el poder, pero las cosas no fueron tan idílicas. Se entretuvieron en otros asuntos y volvieron a la oposición. Al cabo de los años hoy, están de nuevo en las poltronas y espero que sean dignos sucesores de la causa que defendió con su vida el misionero langreano.
En la ópera Ainadamar, el verdugo-cacique que viene a buscar a Lorca a casa de la familia Rosales, dice que merece la muerte porque "ha hecho más daño con la pluma que muchos con las armas" y "¡por maricón!".  En el fondo, Lorca, también se había echado al monte para defender la cultura, pero él utilizó el Teatro como arma arrojadiza y, con La Barraca, trató de difundir la cultura por toda España, entre las clases más desfavorecidas y aquellos que tenían menos acceso a las artes escénicas.
Curiosamente, esta semana también me salió al paso un artículo de Fran Rozada, cronista Oficial de Parres, en El Fielato, sobre la presencia de La Barraca en Cangas de Onís.
Hace quince años, por estas mismas fechas, trabajaba en La Voz de Asturias, dirigida por Faustino F. Álvarez, y coincidiendo con los veinte años de la muerte de Gaspar García Laviana, viajé a Nicaragua para hacer un reportaje sobre la presencia del misionero en San Juan del Sur y en Rivas, donde sigue vivo en la memoria de sus amigos y seguidores.
De ésa estancia tengo recuerdos muy encontrados. Tal día como hoy estuve secuestrada una noche en una pensión de Rivas. A las doce de la noche me despertaron los gritos de socorro la dueña, víctima de una gran paliza. Me lo pensé, pero salí de la habitación pidiendo silencio, la única manera que se me ocurría de decirle al matón que desistiera de pegarle.  Pero el agresor, borracho y drogado, al grito de ¡gringa de mierda!, me sugería que si no me gustaba el sitio, que me fuera. Era media noche, pero no dudé en recoger mis cosas y pedirle que me abriese la puerta. ¡Gran error!, porque lo que hizo fue echar un candado, mientras decía, que me marcharía cuando él quisiese. Me refugié en la habitación, que daba a un patio central, y seguía escuchando los gritos de la pobre chica. Pasé la noche en vela y cuál no sería mi sorpresa cuando a las seis de la mañana empezaron a abrirse puertas de otras habitaciones. Había, por lo menos, seis personas más y yo creía que estaba sola con los dueños.
Me asomo y veo a un hombre que intentaba abrir el candado con una navaja. A esa hora, el borracho se había quedado dormido y aquellas gentes necesitaban salir para coger un autobús, pero nadie les abría. Con más claridad comprobé que uno de los laterales del patio estaba cerrado por un paredón de unos dos metros. Primero, lancé  la maleta, y con la ayuda de aquellos huéspedes, me tiré detrás, mientras pensaba qué clase de gente era aquella que no salieron a las llamadas de auxilio de la joven posadera.
Ese día, había quedado a las diez de la mañana con el misionero dominico leonés Gregorio Barreales, director de la Escuela de Agricultura de Rivas para hacerle una entrevista sobre Gaspar García Laviana, pero me presenté en su casa a las ocho de la mañana, atacada de los nervios.
Este recuerdo lejano es mi pequeño homenaje para Marc Marginedas, Javier Espinosa y Ricardo García, los tres reporteros españoles secuestrados en Siria.
¿Cuántos millones de años más tendrán que pasar para que el hombre deje de ser un lobo para el hombre?.