lunes, 18 de julio de 2011

Orgullo de pelo blanco

Nunca entendí bien porqué las canas están demonizadas por algunas mujeres, que acaban esclavizadas de los tintes de pelo. En los hombres, las canas se ven como un signo de distinción, incluso como un atractivo, pero en las mujeres se desprecian.
Afortunadamente, cada vez son más las mujeres que se liberan de ése tópico y se dejan las canas sin complejos.
La popularidad de Christine Lagarde (Francia, 1956) como nueva Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) sirvió para visibilizar su pelo blanco. Antes lo habían hecho otras mujeres como la reina Isabel II de Inglaterra, pero su pelo pasa más desapercibido porque es una señora más mayor.
A mí, liberada de los tintes hace casi quince años, -aunque mucha gente aún me pregunta si me pinto de blanco-, me parece una temeridad que una persona de ochenta años vaya con el pelo negro. Eso sí que es una bofetada a la estética. Y no digamos nada si se tienen ochenta años y se lleva el pelo de dos colores: la raíz blanca de varios meses y el resto negro.
Cuando anuncian los tintes en la televisión se olvidan decir que debe aplicarse, mínimo, dos veces al mes y, a ser posible, por profesionales. Y eso sólo lo puede hacer un grupo reducido de gente, tanto por motivos económicos, como por el tiempo que lleva el proceso de teñido.
En muchos casos el tinte sólo se utiliza para los actos sociales y eso sí que es una temeridad, porque muchas veces se trata de un entierro imprevisto y se ve cada cosa que no queda más remedio que decir: ¡Con lo bien que iría con su pelo blanco!
Mi aplauso a Christine Lagarde y a todas las mujeres que dan ejemplo de coherencia. Mi espíritu crítico para las que se dejan llevar por una publicidad interesada y manipulada, ya que la clave no está en el tinte, sino en el corte de pelo.

lunes, 11 de julio de 2011

Despoblamiento del medio rural

Este fin de semana asistí en Valdediós (Villaviciosa) a un encuentro de Pueblos Ejemplares de Asturias, convocado por la Fundación Príncipe de Asturias, en el que se habló del despoblamiento de las zonas rurales. Es un tema viejo, pero creo que hasta ahora no había sido tan grave.
No sé qué tendrá que pasar para que los pueblos recobren su paisaje y su paisanaje. Lo que sí sé es que el matorral avanza aquí de forma inversamente proporcional a como lo hace la deforestación en la amazonía.
Las políticas comunitarias se deciden en los despachos a miles de kilómetros. Los sufridores agricultores o campesinos las reciben como hechos consumados y tienen muy poca capacidad de modificar el futuro. Saben que son moneda de cambio y se dejan llevar a sabiendas que tienen todas las de perder.
En Valdediós se habló de las Escuelas Taller de los años ochenta como salvadoras del patrimonio cultural y arquitectónico de muchos pueblos de la España profunda. Creo que ahora habría que  inventar unas escueles granja, escuelas de oficios, o como quiera llamárselas, para recuperar el medio rural, para repoblarlo y que no se olviden cientos de oficios que están a punto de desaparecer, o desaparecidos.

Aprovecho para pedir a los Pueblos Ejemplares que sigan siéndolo más allá de la visita de los Príncipes de Asturias en el momento de entregarles el premio.
En el encuentro de Valdediós les sugerí a los llastrinos que no permitan que los eucaliptos del  mirador (donados por su dueña a alguna institución) quiten la vista que había quedado expedita para que la disfrutaran sus altezas. Aún no pasó un año y ya se perdió la magnífica panorámica del pueblo de Lastres desde la zona del poste de los repetidores, cerca del prado de San Roque. La postal del pueblo por excelencia, junto con la imagen en contrapicado que se toma desde el puerto.

sábado, 2 de julio de 2011

Confieso que hoy maté un pollo



Suena cínico, pero es cierto, ¡hoy maté un pollo!, tenía que confesarlo, porque me sentí asesina. Y mira que maté pollos en mi vida¡¡¡¡¡¡¡¡
Pero era una niña y no tenía conciencia de lo que hacía. Mi madre me encargaba matar un pollo o una gallina y yo lo hacía sin pensarlo dos veces. De eso pasaron  cuarenta años. En este tiempo no es que no comiera pollo, que soy pobre y la economía no da para mucho más, pero lo que pasa es que los pollos venían de la carnicería y había perdido el alma. Imagino que es porque no tenían pluma y ya venían partidos, con lo cual también pierden la forma.
El de esta mañana, de más de dos kilos, regalo de mi tío Cándido, era el más llamativo del gallinero, con un plumaje pelirrojo que no pasaba desapercibido, pero, lamentablemente, ya está en la cazuela y mañana será el motivo de celebración de los 94 años del propietario.
Y si matarlo fue duro, descuartizarlo fue terrible. En otros tiempos, yo me conocía el cuerpo el pollo y sabía dónde tenía que meter el cuchillo para no destrozar la carne. Después de darle mil vueltas, lo conseguí.
A pesar del atragantón que me supuso volver al pasado a través de un pollo, creo que todos deberíamos pasar por ese trance, principalmente para ser más conscientes, a todas horas, que nuestros alimentos, ya inertes, fueron seres vivos. Me refiero, tanto a los animales como a los vegetales. Imagino que los vegetarianos lo serán por otros motivos, pero para mí, tan cruel es cortar una lechuga en el mejor momento de su vida, como matar el pollo. La diferencia es que el pollo puso toda su resistencia antes de sucumbir al golpe certero, y te produce más problemas de conciencia, y la lechuga se muere en silencio, al menos su grito no es perceptible al oído humano.
Mientras escribo del pollo, en la tele pasan un reportaje sobre el hambre en el mundo. Escuchándolo me doy cuenta de lo mal repartidos que están los recursos. Ahora la suerte está de nuestro lado, pero no olvidemos que torres más altas cayeron. si fuésemos conscientes que les estamos cavando la tumba a las generaciones futuras, es posible que fuésemos más cautos y más justos.

miércoles, 29 de junio de 2011

Homenaje a los padres y madres del Estado de Bienestar

Cuando hablamos del Estado de Bienestar del que disfrutamos no sé si nos acordamos que esa bonanza y esos privilegios que nos parecen naturales tienen una paternidad y maternidad: la de nuestros antepasados más inmediatos, padres y abuelos que trabajaron en la segunda mitad del siglo XX. Y me refiero a los que trabajaron en España y fueron haciendo patria como pudieron, hasta que llegó la democracia, y los que salieron al exilio o la emigración y también mandaron remesas para ayudar a las familias que se quedaron, o invirtieron sus ahorros en el retorno.
El sudor y las lágrimas de todas esas gentes, anteriores al INSERSO, que no sabían de vacaciones; que no pensaban en muchos viajes; sirvieron para hacer unos fondos con los que se financió la calidad de vida que se traduce, entre otras, en las mejoras de Sanidad y Educación impensables en tiempos pretéritos.
Aún hoy es posible conocer a personas mayores que confiesan sin rubor que no saben leer, ni escribir, que nunca fueron a la escuela.
Eso sucedía en éste país hace menos de noventa años. En ésa fecha el médico y los servicios sanitarios también eran un artículo de lujo y el hospital un servicio inalcanzable.
El espíritu crítico de hoy quiere servir de reflexión para que nos paremos a apreciar lo que tenemos, que  lo valoremos en sus justos términos y que sepamos que nada se cae del cielo. Todo lo que tenemos costó mucho conseguirlo y merece la pena hacer un esfuerzo por conservarlo y mantenerlo.
¡Mi más sincero homenaje para los fundadores del Estado de Bienestar en España!.

sábado, 25 de junio de 2011

Bandazos en la carretera: ahora a 120

No me puedo creer que el Gobierno haya cambiado otra vez el límite de velocidad en la carretera: ahora ya podemos ir a 120. Iba a decir que nos tratan como a niños, pero no, con los niños no se atreverían, nos tratan como si fuésemos tontos. Tan absurdo fue bajarlo a 110 hace tres meses, como volver a subirlo ahora.
¿A qué juegan? Da la sensación que están probando nuestra capacidad de aguante y nuestra sumisión. Si tragamos esto: ahora haces esto y después lo contrario, ya lo tragamos todo.
Es imposible que alguien (llámese Alfredo, o Rubalcaba) tenga argumentos para decir en marzo que había que bajar el límite de velocidad y, pasado un trimestre, decir todo lo contrario. Qué cambió desde entonces?. Pues nada. Seguimos con la gasolina por las nubes, con las mismas carreteras y los mismos coches. Tampoco me creo que se haya ahorrado gasolina, lo que pasó, es que la gente usa menos el coche, precisamente porque está muy caro el combustible. Ayer, una persona que estaba delante de mí en la gasolinera pagó por el repostaje 6,50 euros, que debe ser poco más de cuatro litros.
También me niego a pensar que estos bandazos se deban a motivos electorales. ¿Pero no quedamos que las medidas se tomaban por el bien del país? Pues con estos cambios tan absurdos se demuestra que el país es lo de menos. Lo que pasa es que no acabo de ver qué es lo de más.
 Hace tiempo que me di cuenta que en el momento que la aguja pasa de 100 km/h se dispara el consumo y, como no soy tan tonta, pues procuro economizar. Pero claro, cuando tengo prisa, las prioridades son otras, y no miro el consumo, sino el tiempo, y piso el acelerador a discreción. Y para ninguna de las dos cosas (ir despacio, o ir rápido) necesito al papá Estado que me diga lo que tengo que hacer.
Así que sólo me queda decirles, ¡que nos dejen en paz!, que ya somos mayores para saber lo que tenemos que hacer y, por supuesto, que no somos tontos.

miércoles, 15 de junio de 2011

Ya basta de tonterías, que somos pobres¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Ésta tarde voy al Teatro Campoamor (Oviedo), a la zarzuela Los Diamantes de la Corona, y pensaba llevar un traje de lunares que compré en Londres en el año 1991, justo hace veinte años, durante unas de mis estancias para estudiar inglés. Está como nuevo y, además, sigue de moda, tanto el diseño, como el estampado.
Mientras yo rescataba esta prenda del armario, escucho en la tele una crítica a la pobre Camila Párker porque fue a las carreras de caballos de Ascot con un traje que ya había lucido en otra ocasión. Esta apreciación, que suele ser frecuente entre las crónicas de sociedad, me parece un desatino que no tiene nombre.  Pero qué tontería es ésta¡¡¡¡¡¡. Desde cuándo no se puede repetir modelo, sea la nuera de la reina de Inglaterra, sea la periodista que se hace eco de esa coincidencia, sea alguien como yo, que me niego a ser esclava de las tendencias. Cuándo nos enteraremos que somos pobres y que los medios de comunicación tienen un papel importante a la hora de ayudar a la gente a ser feliz, con mucho menos. Pues no, en vez de facilitar las cosas, nos empeñamos en crear en los espectadores, lectores u oyentes, ansiedades e insatisfacciones que mucha gente no sabe superar.
Hacía años que no me ponía el traje de lunares y acabo de darme cuenta de otra tiranía. La etiqueta, de WEST&WEBB, pone que es una talla 12 para UK; 38 de Europa y 10 en USA. Aparte del desastre de que haya tantas tallas diferentes, lo terrible es comprobar que hace 20 años yo vestía una 38 y hoy, con la misma talla, porque el traje me sirve igual, cuando voy a una tienda tengo que buscar la 42. Otro detalle que puede hundir en la miseria a mucha gente.
Ya que no lo hacen los políticos, animo a los periodistas a predicar la austeridad y a repetir, una y mil veces que somos pobres y tenemos que vivir en consonancia con la cartera. Quedan lejos las tonterías de empeñarse o endeudarse para tener o lucir cosas que, en realidad, no podemos pagar.

martes, 14 de junio de 2011

El objetivo debe ser Asturias

Mañana, 15 de junio, se debería formar el Parlamento de Asturias, la Junta General del Principado y lo que nos llegan son las maquinaciones por el poder y, especialmente, por la mesa de la presidencia. Un afán legítimo, pero que no debería ocultar la realidad de la región: que cada día que pasa somos más pobres y más dependientes.
El comisario Almunia, que se supone está muy bien informado, mandaba estos días un mensaje a las autonomías: que gasten menos y que paguen lo que deben, sino, lo pasaremos muy mal. Parece algo de perogrullo, pero los políticos no entienden que hay que pagar lo que se debe, y pagarlo en tiempo y forma.
Mucha gente salió a la calle en las últimas semanas para gritar en silencio. El resto, los que se quedaron en casa, también gritan en silencio, y espero que no tengamos que acabar chillando y rompernos las cuerdas vocales en ese grito sordo que no escucha nadie, como el de Munch.
Doy por supuesto que quienes nos representan tienen la sensibilidad necesaria para hacerse eco de la situación real de España, de las autonomías, de los ayuntamientos, de las economías familiares. Un desastre¡ y cuando hay un desastre de poco importa el color de la piel, las ideologías, la religión. Hay que poner el hombro y empujar todos en la misma dirección.
Que viva la cordura¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

jueves, 9 de junio de 2011

El paro vino para quedarse, que no nos engañen

El economista Santiago Niño Becerra recuperaba en su artículo de La Carta de la Bolsa la predicción sobre el paro que dio, hace quince años, José Luis Sampedro. Es curioso que, en plena euforia de la economía, el viejo economista ya nos avisaba de que el desempleo, es un problema que no tiene arreglo. "El paro es un elemento inherente a la propia estructura de la producción. Si se busca la productividad, que es el elemento clave de la economía capitalista, se produce paro como elemento residual. Las soluciones que se plantean, de reducir la jornada, no sirven, porque nadie va a querer, si eso supone reducir también el sueldo. Y si no se reduce el sueldo no veo cómo podríamos mantener la productividad. Yo creo que estamos viviendo el ocaso del capitalismo. Es un sistema incapaz de afrontar los problemas que se acumulan. Los problemas medioambientales, por ejemplo, no son solucionables desde el sistema capitalista, ya que es él mismo el que los ha producido. Tendremos que inventar algo”.
 Imagino que éstas predicciones de Sampedro no le habrán sorprendido a Niño Becerra conocedor de la obra de Jeremy Rifjin, autor de El Fin del Trabajo, editado en 1994. El título ya lo dice todo, pero el contenido del libro es demoledor en sus exposiciones.  El pensador norteamericano ya sabía entonces que el paro iría creciendo de manera implacable, gracias, o por culpa de, las nuevas tecnologías.
A día de hoy, todos los expertos saben que el desempleo no tiene solución, al menos, durante unos cuantos años, por mucho que los políticos intenten edulcorar el desastre.
En Estados Unidos la tasa de paro anda por el 9%; en España, el 20%. Dos realidades muy difíciles de asimilar, pero a las que nos tendremos que acostumbrar; incluso deberíamos visualizar que un día nos puede pasar a nosotros, para que no nos coja desprevenidos. Nadie está libre de pasar a la reserva de mano de obra que, en realidad, son los parados o desempleados. Algunos de la lista tendrán suerte y podrán salir por un tiempo, pero otros, se quedarán ahí para siempre. Por eso, lo que deberían hacer los mandatarios es hablarnos claro sobre esa pandemia que es la falta de puestos de trabajo.
 El problema viene de lejos, el propio Karl Marx ya lo decía en El Capital al denunciar que "un sistema automático de maquinaria" sustituiría a los seres humanos en los procesos económicos. Y en eso estamos. El invento del capitalismo dio tanto de sí que, a estas alturas, se está autodestruyendo.
A pesar de todo, seguiremos creciendo y evolucionando, pero con un coste muy alto para un grupo muy amplio, el de los parias modernos, los parados que hacen de colchón de la economía, esos que estarán dispuestos a trabajar a cualquier precio con tal de salir de la lista negra, aunque sea por poco tiempo.



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domingo, 29 de mayo de 2011

Igualdad, pero sin pasarse

Muy bien lo de la igualdad, y lo de la paridad, pero sin pasarse. Eso es lo que le debieron  decir a la pobre ministra de Defensa, Carme Chacón, cuando intentó aspirar a presidenta de Gobierno de España. Y por si fuera poco, la obligaron, sin compasión, a salir a la plaza pública e inmolarse ante el respetable.
Siempre digo que yo no duraría en un partido político mucho tiempo, porque me costaría obedecer las consignas y las órdenes que vayan en contra de mi voluntad, y situaciones como la defenestración de la candidata, que en realidad nunca lo fue, me lo confirman. Está visto que para llegar a ser ministra hay que tragar muchos sapos, y para aspirar a presidenta del Gobierno, no basta ni con tragar cocodrilos.
El ministro José Blanco decía que no le gusta el trabajo entre bambalinas, pero, en esta ocasión, al candidato Rubalcaba lo cocinaron detrás del telón.
Es un logro que una mujer sea ministra de Defensa, que se le cuadren todos los militares, pero creo que, en el fondo es una posse por parte de quien la nombró, porque ahora le corta las alas.
Además, en el escalafón militar tampoco tiene la misma importancia la presencia de la mujer entre los mandos, porque ¿cuántas mujeres ostentan el grado de generalas?.
Es curioso que la mujer que manda en los ejércitos no haya conseguido amansar a los barones (no hay ninguna baronesa) de su partido. Esos que la mandaron a galeras unos años, no sé si para hacer méritos, o para hacer tiempo,  hasta que pase el correspondiente autobús de la caravana electoral y pueda reengancharse.
Si alguna vez las mujeres creímos que lo de la igualdad y la paridad iba en serio, el desplante de la ministra Chacón nos baja a la cruda realidad y nos demuestra que el camino es muy largo y que tendrán que pasar algunas generaciones para ver a una mujer (de izquierdas o derechas) al frente del Gobierno de la nación.

martes, 24 de mayo de 2011

Trabajo a tres turnos

Francisco Álvarez-Cascos se comprometió ante los asturianos, nada más conocerse el resultado de las elecciones, a "trabajar a tres turnos" para sacar adelante la región. Me parece una premisa muy interesante, pero su reto deberá ir más allá y tendrá que saber comprometer a los gobernados a hacer lo mismo. A trabajar como molinos en época de vendaval, a jornada continua, para colocar a la región en el escalafón que le corresponde. Llegamos hasta aquí con el esfuerzo de todos, pero ahora hay que hacer un sprint para coger la rueda de los que marcan el camino a seguir, sino nos quedamos rezagados y perdemos el rumbo. Estoy segura que todo el mundo estará dispuesto a hacer un esfuerzo, pues nos va mucho en él.
Lo más importante es trazar la estrategia para distinguir lo urgente de lo que puede esperar. Lo que es rentable y lo que es una ruina. Lo que es útil e inútil. Lo prescindible de lo imprescindible.
Ya sé que no se trata de ponernos todos a trabajar a tres turnos, pero sí a intensificar el ritmo y Asturias tiene tradición de trabajo a tres turnos en la minería; en la siderurgia; en el campo (tres turnos la misma persona, y sin vacaciones); en la pesca; en la sanidad, así que el reto no nos cogerá desprevenidos.
Ya pasó el trámite de las elecciones, ahora nos queda implicarnos en el presente para hacer futuro.
Es muy empalagoso que en los medios de comunicación, el día después de unas votaciones, ya estén pensando, en otras elecciones en vez de alentar a la gente a unirse en una causa común; analizar las iniciativas a poner en marcha o hacer un seguimiento de cómo se empiezan a ejecutar los programas electorales. Los medios de comunicación debían estar para marcar ese control exhaustivo; para sacar los colores por falta de palabra; para denunciar los incumplimientos de las promesas electorales. Pero no, es más fácil divagar para que todo se quede igual.

jueves, 19 de mayo de 2011

¿Y cuándo nos van a contar lo que van a hacer de verdad?

Esta tarde vino a pedirme el voto una candidata a concejal. Puso mucho empeño en venderme las bondades de su cabeza de lista. Se veía que se sabía muy bien su discurso, pero ni ella ni nadie nos cuenta la verdad del día después. Todos se empeñan en contarnos las grandezas que van a hacer, las carreteras que van a construir, los empleos que van a crear, etc, cuando saben perfectamente que es imposible, que ese discurso no es real, que la cruda realidad será distinta, que nos van a apretar otro ojal en el cinturón, que vamos a ser más pobres que el año pasado y que tendremos que recortar gastos y, por supuesto, caprichos.
Nadie se atreve a encarar la campaña diciendo a los votantes que nos esperan años duros y que habrá que arrimar el hombro todos a una, sin colores partidistas ni de ideología. Cuando el barco está a punto de hundirse, o lo salvamos entre todos, o nos hundimos todos. Ejemplos no nos faltan a nuestro alrededor. Y en estos casos tampoco vale sentarse en una plaza a protestar, hay que unirse e indignarse, pero para trabajar, para sumar.
Mi admiración por la gente que tiene la ilusión de la política, espero que por vocación de servicio público. Yo, que nunca quise entrar en ningún partido, porque duraría dos telediarios, espero que sepamos elegir a los mejores para que nos marquen el camino en el desierto económico, laboral y financiero que nos espera, antes de llegar al primer oasis.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Ruedas prestadas para pasar la ITV

Esta semana me enteré que hay gente que pide las ruedas prestadas para pasar la ITV. Me parece lo más ingenioso que escuché en muchos meses, pero también lo más triste, porque no se trata de engañar a la inspección, sino que pone en peligro a todo el que circula por la carretera. No sé si es un truco muy generalizado o es cosa de un grupo reducido, lo que sí sé es que cuela de maravilla.
El que sí es amplio es el cupo de insumisos de la ITV. Miles de coches circulan sin someterse a ésta revisión, teóricamente obligatoria.
El celo de la Dirección General de Tráfico en camuflar los radares en  cada esquina, o mejor en cada recta, debería compensarse con el seguimiento a las pegatinas de la ITV, que están colocadas en sitios bien visibles de los coches y las irregularidades serían fáciles de detectar. En la carretera es tan peligroso un vehículo que circula a más velocidad de la permitida, como otro que lleva las ruedas gastadas, o los frenos en mal estado o las luces fundidas.
En las dos últimas inspecciones a las que sometí mi coche, no me dieron de paso los gases. En la primera me cambiaron en el taller una pieza que es carísima y se solucionó el problema. La segunda vez, al año siguiente, se repitió la historia, me volvieron a poner la pega de los gases y el propio taller me dijo que estaba todo bien, que para pasar esa traba tenía que llevar el coche muy, muy acelerado durante varios kilómetros, y así expulsaba los gases, o se limpiaba el tubo de escape, no sé bien. Pues lo hice y coló. Ganas me daban de decirle al supervisor que aquello era una tomadura de pelo, que no le había hecho nada al coche y ahora lo daba de paso, pero por si acaso, me fui con los gases a otra parte.
Al final,  siempre sale la chapuza o la picaresca.

lunes, 9 de mayo de 2011

Día de ¿qué Europa?

Europa está de fiesta, aunque creo que el único sitio en el que el 9 de mayo es un día no laborable será en Bruselas. En el año 1988 viví mi primer Día de Europa en las inmediaciones del Berlaymont. Sí parecía que había motivos para festejar el ingreso de España en la Unión. Después de dos décadas de rodaje, tenemos que reconocer que aquí se hicieron muchas obras y se materializaron muchas iniciativas financiadas por los famosos Fondos de Bruselas, pero también pagamos con la defunción de sectores como el agrario, especialmente en Asturias, la zona que mejor conozco.
Estas dos décadas desgastaron otras políticas comunitarias como la de la Libre Circulación de Personas. Justo ahora se está intentando dar marcha atrás a éste Derecho, que nos parecía un sueño.
Nos asustamos porque vienen muchos inmigrantes al reclamo de la Europa rica y maravillosa. Ésa era la imagen que dimos durante muchos años, pero, en realidad, era una mentira que no nos molestamos en corregir. Incluso ahora, que sabemos que todo era una mala burbuja, seguimos poniendo el mejor perfil para la foto y nos negamos a reconocer que somos tan pobres como ellos, pero lo disimulamos mejor.
Qué bien se podría vivir en Senegal, en Mali o en Marruecos, si les diésemos la oportunidad de desarrollarse dignamente. Pero es más fácil inventarse una Política de Coperación al Desarrollo que, en el fondo, da para pagar sueldos de cooperantes y poco más. Recuerdo cuando visité Malawi, -país pobre entre los pobres, aunque con muchísimas posibilidades de desarrollo agrícola, por su clima- una funcionaria de la Unión Europea me dijo que del presupuesto de Bruselas para ése país, el 80% se destinaba a pagar los sueldos de la Delegación. ¡Un desastre¡
Si Shuman y Monet, europeistas de los años cincuenta, vieran a dónde llegó su idea, estarían encantados, aunque les asustaría tanta burocracia y cómo se desvirtuó su idea de: unión para la paz y el progreso.

viernes, 6 de mayo de 2011

Políticos en el contenedor de la basura

Anoche empezó la campaña electoral y ésta mañana, los contenedores de la basura del área rural en la que vivo aparecieron empapelados con las fotos de los políticos. La verdad, algunos no desentonaban nada con el marco que eligieron para presentarse en sociedad. Porque hay que tener mal gusto para hacer eso. Y lo que es peor, hay que tener la autoestima por los suelos para consentir que les coloquen en ese mobiliario tan poco glamouroso. De qué sirvió el trabajo sesudo de los asesores de imagen, o del fotógrafo de turno, para sacarles el lado bueno de sus caretos, si luego el resultado lo tiran a la basura, o casi.
De los mensajes y slogan con los que tratan de atraer nuestra atención y nuestro voto, ya ni se habla. Por mucho que esas frases lapidarias hayan sido estudiadas y pensadas, resultan tan huecas, tan falsas y tan hipócritas, que no se las cree nadie. Ya sé que están convencidos que cuela todo y que la ciudadanía es tan frágil que se vende por un plato de lentejas. Pero a estas alturas de le Democracia también debían saber que no somos tan tontos, aunque a veces nos hagamos los despistados para poder digerir todo lo que nos toca ver y escuchar.
Qué se puede esperar de alguien que te habla cada cuatro años desde un contenedor de basura?
En la anterior convocatoria, yo casi cambiaba mi voto por un punto de alumbrado público, pero desistí por lo caras que estaban las bombillas. Esta vez dudo si borrar éstas líneas, no vaya a ser que me quede sin el contenedor de basuras.

martes, 3 de mayo de 2011

¿Libertad de expresión?

La ONU declaró el 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Expresión. Pero mientras haya Estados y gobiernos, incluso democráticos, la libertad de expresión es incompatible con el poder. Porque si: noticia es aquello que alguien trata de ocultar en alguna parte del mundo, ¿quienes son los más interesados en guardar y ocultar muchas de sus decisiones, sus iniciativas y sus pasos? Pues los podesoros.
La censura existe desde siempre y va a la zaga de los avances tecnológicos, tal y como se ve ahora con las nuevas tecnologías de la información.
Hace tres días se celebró en Alicante el Primer Encuentro de Blogueros del Mediterráneo y los asistentes no dudaron en denunciar el intento de los gobiernos, -del Primer Mundo y del Tercer Mundo-, de controlar la información y la opinión que circula por internet.
El título de este blog: con espíritu crítico seguro que es incómodo para los destinatarios de las críticas. Me salvo porque estas líneas son una anécdota dentro del océano de bitácoras que pululan por el espacio y porque soy consciente de que el enemigo es muy fuerte y muy grande y le ataco lo justo. A estas alturas, está lejos de mi ánimo arreglar el mundo, pero no me resisto a poner un grano de arena para conseguirlo entre todos.
Los periodistas españoles, aprovechando la efeméride, protestaban hoy porque muchos convocantes de ruedas de prensa no admiten preguntas. Cuando yo iba a ruedas de prensa había otra costumbre peor que era sentarse en la mesa y decir a los periodistas que ya podían preguntar. En más de una ocasión tuve que decir que yo no iba allí a preguntar, sino a escuchar lo que me querían contar. Las preguntas vendrían después.
De todas formas, los periodistas ya debían de saber que, por muchas preguntas que se hagan y todas las vueltas que se den, la gente va a contestar lo que quiere. Se llevan la lección aprendida, incluso entrenada. ¿O es que los periodistas no saben que políticos; diplomáticos; rectores; empresarios; sindicalistas; artistas y demás familia, que cuente con jefe de prensa está más que aleccionado en las preguntas y en las respuestas?.
En el fondo, el problema está en que todo el mundo abusa de las convocatorias de prensa. Hasta el último gato se considera con autoridad para llamar a los periodistas. Y lo peor es que los profesionales acuden a la llamada. ¿Y porqué acuden? Porque es un periodismo muy cómodo. Los temas vienen dados, no hay que romperse la cabeza para llenar páginas o minutos, lo que sobra en las ruedas de prensa, son temas..