martes, 24 de mayo de 2011

Trabajo a tres turnos

Francisco Álvarez-Cascos se comprometió ante los asturianos, nada más conocerse el resultado de las elecciones, a "trabajar a tres turnos" para sacar adelante la región. Me parece una premisa muy interesante, pero su reto deberá ir más allá y tendrá que saber comprometer a los gobernados a hacer lo mismo. A trabajar como molinos en época de vendaval, a jornada continua, para colocar a la región en el escalafón que le corresponde. Llegamos hasta aquí con el esfuerzo de todos, pero ahora hay que hacer un sprint para coger la rueda de los que marcan el camino a seguir, sino nos quedamos rezagados y perdemos el rumbo. Estoy segura que todo el mundo estará dispuesto a hacer un esfuerzo, pues nos va mucho en él.
Lo más importante es trazar la estrategia para distinguir lo urgente de lo que puede esperar. Lo que es rentable y lo que es una ruina. Lo que es útil e inútil. Lo prescindible de lo imprescindible.
Ya sé que no se trata de ponernos todos a trabajar a tres turnos, pero sí a intensificar el ritmo y Asturias tiene tradición de trabajo a tres turnos en la minería; en la siderurgia; en el campo (tres turnos la misma persona, y sin vacaciones); en la pesca; en la sanidad, así que el reto no nos cogerá desprevenidos.
Ya pasó el trámite de las elecciones, ahora nos queda implicarnos en el presente para hacer futuro.
Es muy empalagoso que en los medios de comunicación, el día después de unas votaciones, ya estén pensando, en otras elecciones en vez de alentar a la gente a unirse en una causa común; analizar las iniciativas a poner en marcha o hacer un seguimiento de cómo se empiezan a ejecutar los programas electorales. Los medios de comunicación debían estar para marcar ese control exhaustivo; para sacar los colores por falta de palabra; para denunciar los incumplimientos de las promesas electorales. Pero no, es más fácil divagar para que todo se quede igual.

2 comentarios:

Silvestre dijo...

Desde que te marchaste te perdí la pista, pero ahora que huelo tu rastro ya no lo perderé. Has afilado sabiamente tu lápiz.

Isolina Cueli dijo...

Muchas gracias.
Por dónde andas tú?