sábado, 28 de enero de 2012

El gran viaje de la intrépida Etheria desde Galicia a Jerusalén (S.IV)

Traducción al inglés (1919) del viaje de Etheria
El periodista navarro Guillermo Nagore prepara estos días la peregrinación a pie de los 7.000 kilómetros que hay desde Finisterre (Galicia) a Jerusalén (Palestina).
La lectura de ésta noticia me recordó la aventura de Etheria, escritora y viajera que inició y culminó ésa misma aventura a finales del siglo IV, hace unos 1600 años. La primera vez que supe de Etheria o Silvia, como también se la conoce, fue a través de Monchu, un cura de Villaviciosa (Asturias) que escribe e investiga sobre los orígenes del cristianismo. En el trabajo de Monchu se dice que es el primer escrito femenino conservado en España. No sé si será el primero, pero sí merece la pena acercarse a una mujer que tuvo las agallas para recorrer el mundo conocido con unos medios de transporte, imagino que muy precarios.
El viaje de Etheria sirvió para acercar a Europa y, más en concreto a la Península Ibérica, la liturgia que se celebraba entonces en Jerusalén.
El Ayuntamiento de León convoca las Becas Etheria para prácticas profesionales en el extranjero, destinadas a menores de 35 años. Se ve que la memoria de la escritora y viajera sigue vigente en la sociedad leonesa y gallega.
Su peripecia por toda Europa sería el guión de una película de aventuras digna de conocer. San Valerio la describe como "beatísima mujer, más valiente que todos los hombres del siglo". Y creo que no se equivoca. Habrán de pasar siglos para tener noticias de una hazaña semejante protagonizada por una mujer.
Es curioso que los clásicos y los puristas también le critican su estilo literario y su lenguaje, con un latín de la calle, al margen de la erudición, a pesar de que se le supone una basta cultura.
Se dice que para emprender semejante aventura, Etheria tenía que pertenecer a la clase acomodada y llevar un buen hatillo de dinero o de metales para el trueque.
Si ésta mujer salió airosa de su peregrinación y pudo regresar para contarlo, tenemos que pensar que ésta crisis que nos angustia no puede acabar con las esperanzas y los proyectos vitales de los ciudadanos.
Mi felicitación para el periodista Guillermo Nagore. Desconozco su situación personal y los motivos que le echaron al camino, además de la sensibilización sobre el alzhéimer, pero creo que es un ejemplo de coraje frente a las adversidades.
Aún hay millones de reportajes por contar. Remunerados, por supuesto.
!No al trabajo gratuito¡








miércoles, 25 de enero de 2012

José Vélez, un periodista autodidacta


Foto hecha por Vélez, en 1989, a un vecino de Purón (Llanes).
El olfato periodístico no se recoge en ninguna asignatura, pero sí se aprende. Yo tuve varios maestros en esa disciplina, fuera de la Universidad. Uno de los primeros fue José Vélez, curiosamente un periodista autodidacta. En realidad ejercía de fotógrafo, o reportero gráfico como le gustaba que le identificaran, pero tenía más oficio, más olfato, dedicación y amor al trabajo que docenas de licenciados en Periodismo sin ninguna curiosidad por buscar historias y contarlas.
La Asociación de la Prensa de Oviedo le rindió homenaje a la trayectoria profesional de Vélez, muy ligado a la institución durante años a través de Hoja del Lunes de Oviedo, al última en cerrarse en toda España.
Luis José Ávila presentó a Vélez como un niño de los años treinta que supo buscarse un oficio después de que cayera en sus manos una cámara de fotos. A partir de ahí éste autodidacta del periodismo, desarrolló un gran olfato de la noticia, del reporterismo y también mucho sentido empresarial, primero en Hoja del Lunes de Oviedo y, ahora, con su publicación mensual La Hora de Asturias.
Vélez habla con nostalgia de los buenos años del periodismo en Asturias, cuando había pleno empleo, cuando tenían que agudizar el ingenio para llegar a los sitios y para publicar las noticias. A pesar de todo, en su opinión, antes había más libertad de prensa que ahora, que sólo existe libertad de empresa.
Pero si Vélez supo salir adelante en unos años tan difíciles como la postguerra, habría que enviarles un reto a los jóvenes que ven el futuro muy negro.
Es muy triste escuchar que se hacen contratos por obra y que se paga a tanto el metro. Por ejemplo: una noticia vale menos de un euro y un artículo de opinión, 2,5 euros. !Terrible¡
Los jóvenes tienen que desarrollar el olfato periodístico a través de las nuevas vías de comunicación y buscar las salidas que les niegan las empresas consolidadas.
En el Taller de Social Media que imparte Soma Comunicación para la Asociación de la Prensa de Oviedo nos muestran la multitud de caminos que se abren a través de las Redes.
Si noticia es aquello que alguien trata de ocultar en alguna parte del mundo, nos quedan muchas cosas por contar y muchas noticias por descubrir. !Ánimo¡

lunes, 23 de enero de 2012

La amazonía ecuatoriana sigue amenazada por el "tubo del petróleo"

En el año 1996 viajé a la amazonía ecuatoriana con Susana Peruyera. Eran nuestras vacaciones, pero las aprovechábamos para trabajar (!otros tiempos¡). El pretexto para elegir esa zona había sido un reportaje en la misión de Aguarico, financiada por la Diócesis de Asturias, y situada en plena selva, en la región de Coca-Sachas, el Oriente del país.  Se trata de un área repoblada por colonos, también conocidos como los hijos del petróleo,  llegados de todas partes de Ecuador y países limítrofes, para trabajar en la extracción de crudo, en el tubo, como le llamaban coloquialmente al gasoducto, que avanzaba implacablemente, destruyendo todo lo que encontraba a su paso en un área de gran belleza. Aún me impresiona recordar las nieves perennes del volcán Cotopaxi o nuestra aventura por el río Napo, afluente del Amazonas. Tratábamos de encontrar a un anacoreta español que se había instalado en la selva junto a las tribus quichuas. La única vía de comunicación era el río. Alquilamos una canoa motorizada, patroneada por Darwin Silva, que se conocía el cauce como la palma de su mano. No encontramos a nuestro hombre de la selva, pero sí mereció la pena conocer cómo vivían los indígenas y adentrarnos en la vegetación plagada de ejemplares centenarios de cedro, mango, samonas o cainitos.
Estos días me entero que el tubo ya amenaza el Parque Nacional Yasuní, también en la zona del Napo. Y no sé porqué me extraña. Si ya tienen el ojo puesto en el Ártico, cómo van a pasar por alto la amazonía. !Imposible¡, hay que acabar con todo y, cuanto antes, !mejor¡.
Una vez más, no nos paramos a pensar que nos estamos poniendo la soga al cuello a nosotros mismos. Esa reserva natural es nuestro pulmón. Si lo destruímos, pues ya se sabe, podremos andar en coche unos cuantos años más, pero luego nos espera la nada. Sé que mi espíritu crítico no es el primero, ni será el último, y que es predicar en el desierto, aunque en éste caso hablemos de la selva, pero bueno, por intentarlo, que no se quede.
 En España también tenemos nuestras vergüenzas, como la tala de hayas del Zilbeti, en Navarra, o el abandono total del medio rural en Asturias: un paraíso convertido en matorral.

Mis mejores recuerdos para nuestros anfitriones: los sacerdotes Amadeo Artime (fallecido prematuramente a su regreso a España), Fancisco Chicharro y Jorge Fernández; los cooperantes Silvia Poyal y su esposo Miguel y la hermana Salomé Fueyo Fanjul. 
La otra cara de la moneda del viaje sería nuestra estancia en Quito. Gracias a los curas contactamos con otros dos asturianos, Marcos Suárez y José Luis Tirador, presidente del Banco Internacional y vicepresidente ejecutivo, respectivamente. Ni qué decir tiene que se volcaron con aquellas dos desconocidas que osaron subir a la planta noble del banco para hacerles una entrevista. 
El remate de la buena suerte fue que Tirador nos apañó una entrevista con el pintor cabecera del Banco: Oswaldo Guayasamín, quien nos recibió y nos trató como si representáramos a los dos periódicos más importantes del mundo, dedicándonos toda una tarde de su valioso tiempo. 
Sé que existe mucha gente buena y por eso aún me queda una pequeña esperanza de que todo no está perdido. Somos los de a pie de calle los que tenemos que decir !basta¡ y lo podemos hacer de muchas formas, la primera aplicando el sentido común.

Colonos en un transporte público de Sachas-Coca.

martes, 10 de enero de 2012

Imágenes para reflexionar

Esta noche tuve la oportunidad de conocer parte del trabajo de la Fundación El Pájaro Azul, gracias a un documental sobre la ayuda a los niños de la calle en Kinshasa, la capital del Congo, antiguo Zaire, en África.
Y no pude por menos que pensar en personas sin escrúpulos que utilizan en vano el nombre y las necesidades de niños que viven en la mayor exclusión.
La fauna de organizaciones que dicen trabajar en favor de los necesitados es muy amplia, y a veces se da gato por liebre, pero la desfachatez de algunos no puede ensombrecer el trabajo limpio y desinteresado de muchos otros, como el caso que me ocupa.
La primera congoleña que conocí se llamaba Nanshanapa Bampendi, Marie Claire para los amigos, y fuimos compañeras de trabajo en Ginebra (Suiza) a principios de los años ochenta. Teníamos que comer a pie de máquina y nos llevábamos un tentempié para pasar la hora. Mi menú solía ser a base de latas o embutidos, pero lo de ella era la mermelada, que se comía por tarros. Y su slogam: !La vie c'est dure sans la confiture¡. Mantuvimos contacto durante años. Recuerdo que ella aprovechaba el viaje de médicos o misioneros para enviarme alguna carta. Nos perdimos la pista hace unos quince años y estos días, gracias a internet la tengo localizada en su tierra, pero aún no pude contactar con ella.
Es muy duro ver que uno de los países más ricos del planeta está a la cola del desarrollo. Y como siempre, en ésa lucha por las materias primas los que se llevan la peor parte son los de siempre
Estos documentales tenían que estar colocados en grandes pantallas que nos encontráramos por las calles del primer mundo, para darnos de bruces con la dura realidad.
Lo decía hoy la presidenta de El Pájaro Azul, Inmaculada González-Carbajal, refiriéndose a los habitantes de los países desarrollados: "Tenemos mucho, pero estamos muy tristes". Es bien penoso que muchas de las tristezas y posibles depresiones o insatisfacciones que nos corroen están relacionadas con el vacío vital.
!Lo bien que nos vendría cambiar modelos y estilos de vida¡, como recomendaba  González-Carbajal. En vez de pelearnos en las rebajas por comprar lo que no necesitamos, si nos lo pensáramos dos veces nos volcaríamos en cosas más satisfactorias, como ayudar al que tenemos al lado, porque tampoco hace falta ir a África para encontrarnos la cruda realidad.

viernes, 6 de enero de 2012

Mary Poppins y la avaricia bancaria

El día de Reyes se repuso en un canal de televisión un clásico de éstas fechas: Mary Poppins, una trama que se desarrolla en el Londres de principios del siglo XX. Y, !quien lo iba a decir¡, que en una historia tan azucarada, el trago amargo lo pone un banquero que quiere apoderarse de los dos únicos peniques de un niño de cinco años. En su programa expansivo, éste broker de la City de la época, no está dispuesto a dejar escapar ni los dos peniques que un niño quiere emplear en comprar comida para las palomas.
Pues hoy, ése niño somos todos nosotros, que estamos en manos de los bancos inexorablemente, y más que lo estaremos, gracias a los gobiernos de turno, que, no contentos con darles todo el dinero que necesiten para que no quiebren (porque, por lo visto, los bancos no pueden quebrar), quieren que todas nuestras transacciones pasen por sus manos, o por sus ventanillas, no vaya a ser cosa que nos gastemos un céntimo sin que se entere papá Estado o el padrastro del banco.
Volviendo a la película, es impresionante la escena en la que el dueño del banco intenta convencer al niño para que ingrese en la entidad sus dos peniques. Le canta las ventajas que obtendrá con la transacción y lo buenos e imprescindibles que son los bancos londinenses. Pero como el niño se muestra remiso y no se fía del trato, en un descuido, le quita los peniques de la mano. Se los arrebata como un cuervo se abalanza sobre la carroña. Lo mejor es que los clientes, en protesta por el trato al niño sacan sus ahorros de la entidad. Se produce tal avalancha de gente que se cierran las ventanillas.
Ahora, los bancos también traman lo indecible por hacerse con la nónima, la pensión, los pagos o los ahorros de todo bicho viviente. Y ellos, que ya demostraron con creces lo mal administradores que son, siguen empeñados en convencernos que hacen milagros.
Estos días hay un rumos perverso que dice que es posible el Gobierno obligue a pasar por el banco los pagos de más de mil euros, maniobra que ya se hace en otros países. Lo cómico es que la ingeniería financiera, que a tantos ocupa y preocupa, se maquina para ocultar miles de millones de euros, pero esos, ni están si se les espera.
Al final, !Pobre del pobre¡

jueves, 5 de enero de 2012

La primera gran mentira

La de ésta noche es la primera gran mentira que recibimos en nuestras vidas, al menos, los infantes de la cultura occidental y cristiana.
No sé quien la inventó (por lo visto, a los reyes sólo los cita, y de pasada, el evangelista Mateo), lo que sí sé es que, al igual que la bola de nieve, la mentira engorda cada vez más y no hay quien la desmonte, ni en época de crisis. Y me remito al despliegue de caravanas, carrozas y cabalgatas que se exhiben por todos los rincones.
Desde pequeños nos engañan como si fuésemos tontos y ese engaño se va transformando a medida que crecemos. Creemos que una vez que nos desvelan el misterio de los Reyes ya estamos curados de espantos y de mentiras, pero eso es autoengaño.
Desde la publicidad engañosa, a las mentiras piadosas, el abanico es muy amplio. El único que nos puede salvar de algunas trampas y mentiras es el espíritu crítico, pero ésa no es la salida más cómoda, es la más complicada. Lo cómodo es seguir el engaño y hacernos los locos.
Nos dicen que somos libres, y, en realidad, estamos en una cárcel, aunque sea con barrotes de oro; nos dicen que somos ricos porque tenemos un coche y una televisión o una casa, y no somos más que unos esclavos de las deudas y las hipotecas.
Nos repiten por todas partes que existe libertad de expresión, y también es una gran mentira, eso sí, muy bien disfrazada. Nos quieren hacer creer que existe la igualdad de oportunidades y es mentira cochina; o que todos somos iguales ante la Ley y..........depende.
La penúltima gran mentira la recibimos los adultos hace una semana. El Gobierno, que no pensaba subir los impuestos, le faltó tiempo para cambiar de opinión y aprovechar para darnos el sablazo nada más tomar posesión de la poltrona.
Y a todo esto, si volviese el niño, presuntamente homenajeado y recordado éstos días, el Jesús perdido y hallado e el templo, los mandaba a todos a los infiernos, si es que existen.

martes, 3 de enero de 2012

Vuelta a los clásicos

CITA DE MARCO TULIO CICERÓN
(Senado Romano hace 2.067 años)
 "El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado."


Por algo les llaman clásicos¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Porque no se pasan de moda, están de actualidad, pasen los años que pasen.
Sí, Roma también se murió de éxito, como nos pasará a nosotros. Si vamos a las Termas de Caracalla en Roma y nos explican cómo vivían sus usuarios, o si visitamos el Circo Romano y nos muestran las atrocidades que hacían para divertirse, no nos extraña nada que aquel Imperio basado en la esclavitud haya llegado a su fin.
El último anuncio de la DGT dice que dentro de unos años los accidentes de la carretera se verán como algo del pasado. Y !vaya¡ si lleva razón, pues lo más seguro será que dentro de unos años los coches sean una rara avis, sólo al alcance de unos pocos, los que puedan pagar el precio de los carburantes,  que circularán solos por las numerosas autopistas que atraviesan nuestra geografía.
Que los políticos se acuerden ahora de que no se puede gastar más de lo que se tiene, o de lo que se puede pagar, da risa, si no fuera para llorar.
Las palabras de Cicerón en el año 55 antes de Cristo no nos sirven de mucho, pues no pudieron evitar la decadencia del Imperio Romano. 
Sí nos sirven para constatar, una vez más, que el racional, es el único animal que tropieza más de dos veces en la misma piedra.
Ayer me llegó un archivo adjunto en el que se podía comprobar que el discurso de Soraya Sáenz de Santamaría para anunciarnos los recortes presupuestarios y la subida de impuestos, es el mismo que ya expusieron los Sipmson (otros clásicos) en una de sus entregas.
Pues eso, que vale más ver los dibujos animados que los informativos¡

lunes, 26 de diciembre de 2011

Hidroeléctrica del Cantábrico para la China, ENSIDESA para la India

En los años ochenta, cuando trabajaba en Suiza en una fábrica de plásticos de la familia Lugon, Guillermina, la matriarca, natural de Valladolid, me recomendaba estudiar chino, en su opinión, el idioma del futuro. La verdad es que no le hice caso, pero reconozco que el futuro ya llegó y el chino nos va resultar más familiar de lo que podíamos esperar.
Para nosotros, occidentales espigados y blanquitos, los amarillos nos parecían demasiado pequeños, oscuros y lejanos. Pues ya están aquí -en Asturias y en todas partes- y entran por la puerta grande, sin complejos.
Primero fueron los empresarios Mittal, de la India, que ya son los dueños de nuestra ENSIDESA; ahora son los chinos, esos comunistas-capitalistas, que nos atraparon al financiar nuestra deuda y ahora nos hacen el favor de comprar nuestra principal eléctrica, sí la Hidroeléctrica del Cantábrico, esa empresa que parecía tan sólida y tan nuestra. Pues no, ya no es nuestra ni de lejos, por mucho que nos lo quieran maquillar y po rmucho que nos consideremos dueños de los ríos.
Cuando en los años ochenta nos enteramos que la empresa ALSA había puesto un autobús en China nos parecía que éramos los dueños de Asia y nos echamos a la bartola.
Todo esto me recuerda la fábula de la cigarra y la hormiga. Nosotros, cigarras que no pensamos más que en fiestas y vacaciones, sin mirar más allá de nuestro ombligo, nos pasamos los años dulces de la economía del bienestar derrochando hasta lo que no teníamos y empeñándonos hasta las cejas para comprar lo que no necesitábamos. Mientras, las hormigas chinas laboraban  día y noche y ahorraban. Y ahí están, a la chita callando, haciéndose dueños del mundo y desbancando, de manera silenciosa, al otro Imperio.
Tienen la mayor hidroeléctrica del mundo (Tres Gargantas), pero quieren más y acaban de entrar en el negocio de la energía de Europa por la puerta de atrás que es Portugal, imagino que con un objetivo más amplio y no me extrañaría nada que muy pronto su tendido eléctrico conecte Lisboa con Pekín.
Mis mejores recuerdos para Guillermina Lugon, una trabajadora infatigable, hecha a sí misma y pionera en el negocio del plástico en los tubos de ensayo de los hospitales, junto a su esposo e hijos. En los ochenta, cuando en España ni se conocían los actuales tubos de colores, ellos los fabricaban por millones, pero sus principales clientes eran los países árabes.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

En recuerdo de Gaspar García Laviana

Ya sé que tocaría hablar del Gobierno, pero prefiero salirme por las ramas y otear horizontes más amplios. Este mes se cumplen los 33 años de la muerte del misionero-guerrillero asturiano, Gaspar García Laviana, fallecido en Nicaragua el 11 de diciembre de 1978 a manos del ejército de Somoza, que tendió una emboscada el grupo guerrillero sandinista del que formaba parte el Comandante Martín, nombre de guerra en honor al patrón de San Martín del Rey Aurelio, concejo en el que nació en 1941. Gaspar decidió echarse al monte en el momento que comprobó los recortes que el régimen somocista impuso a la educación de los más desfavorecidos, en éste caso, los niños de los poblados de sus parroquias en Tola o San Juan del Sur. Imagino que la decisión tuvo que ser dura, pero según sus palabras, no le quedaba otra alternativa. Admiro a las personas que dan la vida por los demás, o por un ideal: político o religioso. En su caso, Gaspar tenía mucha fe en los sandinistas, que más tarde llegarían al poder. La borrachera del éxito les llevó a hacer muchas tonterías que Gaspar no habría aprobado y que los nicaragüenses castigaron quitándoles de las instituciones. En los últimos meses les han dado otra oportunidad para demostrar lo que pueden hacer por Nicaragua.
Tuve la oportunidad de conocer los dominios de Gaspar García Laviana en Nicaragua en el año 1998, coincidiendo con el vigésimo aniversario de su muerte. A pesar del tiempo y de las nuevas generaciones, el misionero asturiano seguía muy presente en las mentes y las casas de San Juan del Sur, donde se veneraba su figura, que presidía los hogares. Algo parecido sucedía en la vecina localidad de Rivas, cuyo hospital lleva el nombre del misionero, que preside el acceso con un gran mural de su retrato, a lo Che Guevara.  Dice el economista Niño Becerra que las revoluciones en el primer mundo ya no están de moda, quizás por peligrosas. Imagino que Gaspar, como estaba en otro mundo más miserable, fue uno de los  románticos en dar la vida por unos ideales sociales, vistos desde un prisma religioso. A él no le salió bien la jugada, porque le fue la vida en ello, pero es posible que su sacrificio sí haya servido para dignificar la enseñanza en ése país. Y lo digo desde el conocimiento de otra experiencia misionera, la del dominico leonés, Gregorio Barreales, formado en Corias (Cangas del Narcea) director de la Escuela de Agricultura de Rivas, que desempeña una labor fundamental en el desarrollo del país centroamericano. Aunque en Europa, especialmente en España, el campo está considerado de segunda división, al otro lado del charco aún le dan una oportunidad a los agricultores profesionales. Y la Escuela de Rivas es un vivero de iniciativas y una pantalla ejemplar.








viernes, 9 de diciembre de 2011

Euro-K

A partir de hoy, 9 de diciembre de 2011, Europa se escribe con K, la K que lucen en su apellido el presidente de la República Francesa, Nicolás SarKozy, la canciller alemana Angela MerKel e, incluso, el presidente del eurogrupo, Jean-Claude JunKer. También se podría añadir la K de MerKados y la de Kameron, Primer Ministro Británico.
Hace semanas que MerKel y SarKozy preparaban el terreno para mentalizarnos del revés que recibimos en las últimas horas y que empieza por una férrea disciplina fiscal. Nos lo pusieron tan feo y tan negro, que ahora casi nos parece normal. Aparentemente, en la cumbre han realizado un gran esfuerzo para sacarnos del arroyo a los pobres súbditos, pero en el fondo es un latigazo que no sé cuándo nos repondremos de él. Es todo como de broma porque, en principio, los políticos del cónclave intentan hacernos ver que están trabajando hasta la extenuación por nuestro bien, para salvarnos del desastre. Cuando nuestro único pecado en éste desaguisado ha sido dejarnos llevar al matadero por los propios políticos, entregados en cuerpo y alma al Kapital, a los merKados y a todo aquello que huela a dinero. A esos merKados abstractos les dejaron enriquecerse y maquinar con nosotros a sus anchas, pero como son insaciables, ahora quieren más. Y la clave está en cómo aplacar a ésa fiera que sigue hambrienta, y no se contenta con huesos, quiere Karne, y de la buena. Y esa K, de Karnaza, somos nosotros, pobres fierecillas a las que dejan protestar y desfogarse en las calles, cinco minutos antes de desplumarnos y echarnos al circo para ser pasto de las fieras.
Los británicos, que suelen ir por libre, intentan desmarKarse, pero no los dejarán ir muy lejos, ya que, si Europa es un buque a la deriva, las islas tienen que servir, por lo menos, de bote salvavidas. Con permiso de Angela MerKel y Nicolas SarKozy.
Me gusta que sea una mujer, aunque sea MerKel, la que lleve la voz contante. Yo, que soy nórdiKa de España y tengo mentalidad de la Europa nórdiKa, me parece bien que nos marquen el camino de la buena administración, aunque veo imposible que se pueda llevar a cabo de la noche a la mañana. Porque, ¿quien mentaliza a nuestros políticos de que no pueden gastar más de lo que recaudan. Y de que hay unas prioridades elementales de gasto?. Imagino y deseo que seamos los propios contribuyentes, ciudadanos y administrados, quiénes les saquemos los colores a la primera de cambio. Quiénes ridiculicemos sus excentricidades. Eso sí sería demoKracia.
La otra K de hoy es la de Kirk Douglas, que cumple 95 años. Pero ésa es otra historia.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Y el Gobierno de Europa, ¿cuándo se va a apretar el cinturón?

Las noticias de hoy nos sirven dos imágenes femeninas en primera línea de crisis. Por una parte, en Roma, la ministra italiana de Trabajo, Elsa Fornero, que rompe a llorar en el momento de anunciarles a sus conciudadanos los recortes presupuestarios que afectarán a su calidad de vida. Un poco más al Norte, en París, la canciller alemana Angela Merkel, pisa las alfombras con paso firme en busca de una salida a ésta encrucijada en la que nos encontramos.
Y ante tanto desastre y tanta desolación, yo me pregunto, ¿cuándo se va a apretar el cinturón el Gobierno de Europa?. Ya sé que no existe un gobierno en el sentido estricto de la palabra, pero sí tenemos una Comisión, que es lo más parecido. Ésa Comisión que ha sido implacable a la hora de aplicar políticas restrictivas (y no precisamente justas y equitativas), tanto en pesca, como en siderurgia, en carbón, en agricultura. Ésa Comisión que se gasta el dinero de los Estados a manos llenas  y que aún no emitió ningún propósito de enmienda, aunque no sea más que para dar ejemplo. Esa Comisión, que al igual que el Consejo o el Parlamento, se llenó de funcionarios, asesores, consultores y burócratas tan prescindibles, a buen seguro, como sus homólogos de los países miembros que se ven en apuros, con sueldos congelados y prebendas suspendidas.
Ya me gustaría escuchar del presidente de la Comisión, Durao Barroso, un mensaje de empatía con el entorno y un mea culpa, en el que se demuestre que ellos también se sienten Europa, y no una ínsula alrededor del Rond-Point Shuman, en medio de Bruselas.
Si los Estados están mal, y el dinero que mueve la Comisión procede de sus arcas, qué menos que salir al paso con una amplia lista de medidas contra el dispendio. Porque todo el que haya estado cerca de las instituciones comunitarias sabe que ahí se derrocha de lo lindo, pero nadie dice nada, porque a todos les va muy bien. Se sabe eso, lo mismo que sabíamos que los ayuntamientos malgastaban nuestros impuestos; que las comunidades autónomas eran unas manirrotas con su recaudación tributarias y que el Gobierno central no sabía ni contar, de lo contrario se habría dado cuenta hace tiempo, que la caja estaba vacía.
Que sean Merkel y Sarkozy los que lleven la voz cantante y marquen las pautas a seguir para salir del atolladero debía ser también un toque de atención para la Comisión y su futuro.
Ayer lo decía Delors, que el invento del euro no tenía buenos cimientos y por eso se tambalea ahora. Los burócratas se alimentan de burocracia, y si no la tienen, se la inventan y se lo pasan en grande. Y, mientras, a los demás nos meten en un círculo vicioso y en una espiral que, lejos de dejarnos salir, nos engulle cada día más.
Ahora sólo nos queda gritar: auxiiiiiiiiiiiiiiiiiilioooo

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La fuerza de La Camocha

Vuelve a ser noticia en Asturias el presunto fraude de la mina de La Camocha. El fiscal pide cárcel para varios implicados. Se supone que alguien compraba carbón barato en el extranjero y lo revendía como carbón autóctono, premiado con sustanciosas subvenciones.
Las noticias de hoy me retrotraen a una de mis peores experiencias como periodista. En las instalaciones externas de la mina tuve que vérmelas con una pala excavadora dispuesta a pasar por encima de mi coche; fuera de la mina, con unos matones que nos identificaron. El tercer paso, y el más doloroso, fue la censura de la información.
Todo había comenzado haciendo un reportaje sobre el juego de dominó en un bar de Oviedo. Allí me abordó un señor que buscaba periodistas que tuviera valor para desmontar la trampa del carbón importado que se hacía pasar por mineral extraído de las minas asturianas. Ya lo había denunciado en medios de comunicación de Asturias y en Madrid, pero nadie le hacía caso. Le contesté que había encontrado a la persona adecuada. Quedamos en que, el día que hubiese baile de camiones desde El Musel a Quirós, me avisaría.
Era principios del año 1998  y a los pocos días llegó la llamada. No había tiempo que perder y me puse en marcha. Seguimos a uno de los camiones cargado hasta los depósitos de Santa Marina, en Quirós, cuidándonos mucho de no levantar sospechas. La maniobra que hizo en ese lugar no la pudimos ver. Escondidos, esperamos que diese la vuelta. También llevaba carga, y lo volvimos a seguir. Nos condujo hasta la mina de La Camocha. No sé cómo, pero detrás del camión, entramos a la mina. Allí casi nos aplasta una excavadora, pero salimos con vida.
Depués de ése periplo tenía bastante información y pruebas, pero nunca pude utilizarlas. Por decirlo con delicadeza, una fuerza muy superior lo impidió.
Es una de mis frustraciones como periodista, no me podía creer que yo también le había fallado a un señor que ya no confiaba en los medios de comunicación ni en su independencia.
La otra lectura del caso es que las arcas del Estado han sufrido tantos atracos, de ladrones de guante blanco y de los cacos, que lo normal es que nos encontremos donde estamos, en la más absoluta de las miserias, por mucho que algunos aún no quieran enterarse.
Lo peor: que los que roban suelen ser casi siempre los mismos. De diferentes castas, pero los mismos, quizás los que más protestan ahora en época de vacas flacas.
Lo más doloroso: que el desastre tendremos que pagarlo todos.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Demasiado ruido

En El Grito, de Munch, el personaje que grita en silencio, también se tapa los oídos, posiblemente aturdido de tanto ruido que le viene del exterior. Eso es lo que me pasa a mí en éste momento. Estoy aturdida del ruido sordo que llega de fuera. Está claro que es un ruido muy controlado y teledirigido. Se trata de dejarnos sordos, y hasta mudos, con el ruido orquestado y desafinado que nos invade por todas partes. Estamos borrachos con tanta carga de información interesada, que los propios profesionales no saben discernir, porque se la dan cocinada y la repiten como loros, y con tanta opinión descafeinada y repetitiva.
Yo, que escribo de pascuas a ramos en este blog, por coherencia, muchas veces descarto los textos que escribo. Van directamente a la papelera. Creo que, en el fondo, está todo dicho y que yo, bien poco puedo aportar, sino es más ruido. Lo que falta es ponerse manos a la obra.

Para los que sueñan, les copio los versos de Segismundo, en La Vida es Sueño, de Calderón de la Barca.


Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.