miércoles, 27 de julio de 2016

Los humanos, a la reserva

Isolina Cueli

Durante años protegía las cerezales pequeñas con una red para poder probar las cerezas y acabo de enterarme que era ilegal. Me da risa, pero, en realidad es para llorar. Hablo en pasado, porque desistí de cuidar árboles para alimentar pájaros, y conste que me encantan las aves y todo lo que vuele.
Imagino que igual que yo habrán hecho muchas gentes de campo, agricultores, campesinos y aficionados que tienen la satisfacción de plantar para cosechar más tarde.
Estos días pude ver a los cuervos y malvises como me comían las guindas. Un topo me está minando el prado. Las orugas me comieron las berzas que pensaba cocinar. Los pulgones acaban con los cítricos, les fabes y todo lo que encuentran a su paso.
Esta es la historia de mi pequeño huerto de aficionada y la de otros muchos profesionales que viven de su trabajo y que les cuesta mucho conseguir una cosecha decente.
La semana pasada se pusieron en contacto conmigo Miguel Ángel y Sandra, una pareja de jóvenes ganaderos de Liñero (Villaviciosa) para contarme sus desventuras con las piaras de jabalíes, que les destrozan los prados y los sembrados de maíz, que deben resembrar -con el gasto extra que eso supone- si quieren recoger forraje a final de verano. Unas fincas que tienen protegidas con doble alambrada de hilo, conectada a un pastor eléctrico, pero que el jabalí se salta con total impunidad.
Por una parte, desde el Gobierno del Principado se anuncia a bombo y platillo la política para repoblar el medio rural, y por otra se ignoran las desventuras de los agricultores y ganaderos que ya están arraigados y tienen que vérselas a solas con la fauna salvaje, que cada año invade más sus espacios.
Según Miguel Ángel Cuétara, en la reunión de la campaña de saneamiento que tuvieron en Llanera hace un mes ya le plantearon a la Consejera de Agicultura el problema del jabalí en toda Asturias, pero su explicación se tomó como una falta de respeto a la autoridad.
Según Cuétara, su último recurso será plantearle el problema al alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, para que intente mediar con el Gobierno del Principado.
Por mi parte, una vez más, intento dar voz a los campesinos que gritan en sus fincas, pero que no les oyen en Oviedo, en los despachos con aire acondicionado y ventanas herméticas por las que no pasan esos gritos desesperados y ya roncos de tanto esfuerzo baldío.

Hace poco un experto decía que el hombre molestaba al lobo. Y no tardaremos mucho en ver que los humanos están confinados en reservas para que los animales campen a sus anchas. No sé donde está el término medio, pero a mí me da que sin humanos que les faciliten carroña y les limpien sus hábitat, los animales tampoco se apañarían muy bien. No hay más que ver hasta donde bajan los jabalíes a buscar comida.

Recuerdo que cuando estaba en Bruselas, en los años ochenta, escuchaba a un funcionario explicar los hachazos que iban a dar al medio rural y aventuré que a ese paso, Asturias se convertiría en un gran campo de golf. Después de treinta años, hay muchos campos de golf, sí, pero no tantos como pensaba. Reconozco que me equivoqué, porque a lo que vamos es a convertirnos en un gran matorral en el que no puedan vivir ni los jabalíes, que acabarán en la playa, invierno y verano. En la zona de Llanes ya es fácil encontrar sus huellas en los arenales.
Supongo que la solución a los jabalíes vendrá por la cantidad de accidentes de tráfico que provocan en todo tipo de carreteras. Y esos gritos se oyen más, están más cerca de la La Escandalera (Oviedo).
Si la solución llega por ahí, por los automovilistas, bienvenida sea. Lo que hace falta es que se tomen medidas eficaces para reducir la población de este paquidermo, convertido en el terror del medio rural y, al paso que vamos, también será la pesadilla de los urbanitas.

Conste que nadie quiere extinguir a los jabalíes.

martes, 26 de julio de 2016

Chile organiza el XXII Congreso Mundial de periodistas y escritoras

Os copio el programa del Congreso Mundial de periodistas y escritoras que se celebrará en Santiago de Chile del 23 al 25 de noviembre próximo, organizado por la Asociación Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras y la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas.

TEMAS:
TRANSPARENCIA Y DEMOCRACIA, CRISIS EN LAS INSTITUCIONES, INNOVACION TECNOLOGICA, NUEVOS EMPRENDIMIENTOS Y SU INFLUENCIA EN EL PERIODISMO Y LA LITERATURA

CEREMONIA DE INAUGURACION
Salón Fresno UC
 Palabras de Bienvenida
  • Rector Universidad Católica de Chile, Ignacio Sánchez
  • Julia Eugenia Martínez, Presidenta Mundial Mujeres Periodistas y Escritoras
  • Patricia Silva Espinosa, Presidenta Asociación Nacional de Mujeres Periodistas
  • Cierra: Presidenta de la República, Michelle Bachelet Jeria
EXPERTOS INTERNACIONALES
JORGE LANATA : Periodista argentino que ha incursionado en el periodismo de investigación, la literatura, el documental, la televisión, el cine y el teatro de revista. Fundó y dirigió los diarios Página/12, Crítica de la Argentina y las revistas Veintitrés, Página/30 y Ego. Conduce el programa “Lanata Sin Filtro” por Radio Mitre; también “Periodismo Para Todos” por Canal 13 y comentarios en “Telenoche”, noticiero de Canal 13.
SALUD HERNANDEZ MORA: periodista colombiana, graduada en la Universidad Complutense de Madrid,  Master en Broadcasting Journalism en New York University. Trabajó en Europa Press y en Antena 3 Radio, hoy está en El Tiempo de Bogotá y es Corresponsal de El Mundo de España. Salud Hernández Mora fue secuestrada por el grupo terrorista, Ejército de Liberación Nacional (ELN) cuando estaba realizando un trabajo sobre erradicación de cultivos de coca en El Tarra, Norte de Santander el 21 de mayo de 2016, y liberada recientemente.
JANINE WARNER: pionera del periodismo digital y de negocios de Internet, ha trabajado como consultora y oradora en más de 20 países. Se ha especializado en brindar ayuda a compañías de medios y a emprendedores sobre el uso de nuevas tecnologías para hacerlas más efectivas.
http://sembramedia.org/ SembraMedia es un emprendimiento impulsado por Janine Warner en el que una comunidad de periodistas en línea ayudan a emprendedores de medios digitales en español para que sean más sustentables económicamente.


GUSTAVO GORRITI: periodista peruano que se hizo conocido por su cobertura del Terrorismo en el Perú iniciado por el grupo terrorista conocido como Sendero Luminoso, trabajando para la revista peruana Caretas. Escribió la historia del conflicto, titulada Sendero: Historia de la guerra milenaria en el Perú. Gorriti, colaborador frecuente de publicaciones internacionales, incluyendo The New York Times y Los Angeles Times. Actualmente, dirige IDL-Reporteros, una unidad de investigación periodística dentro del Instituto de Defensa Legal, organización no gubernamental vinculada a la defensa de los derechos humanos y la gobernabilidad democrática.
OMAR RINCON: periodista colombiano, académico, crítico de televisión y autor audiovisual. Director del Centro de Estudios en Periodismo y de la Maestría en Periodismo de la Universidad de los Andes de Colombia. Magíster en Educación (CINDE, Bogotá), Master of Arts (SUNY, Albany, NY) y estudió dirección de cine en la Universidad de Nueva York. Analista de medios y cultura del diario El Tiempo y director del Centro de Competencia en Comunicación para América latina de la Fundación Ebert.


SARAH GIBSON: editora ejecutiva de Idiomas, BBC World Service Group. Tiene a cargo la conducción de 27 idiomas de la BBC World Service y los servicios regionales, sobre todo en la estrategia y nuevos productos. Sarah ingresó a la BBC en 1989, cuando, como periodista para la BBC de Rusia, se cubrió la perestroika y la desintegración de la Unión Soviética, informando desde Londres y Moscú. Sarah es co-fundadora de Global Women in news (GWiN) una red de mujeres dentro de la BBC creada en 2014 para darle visibilidad y desarrollo a las mujeres en las noticias de la BBC y apoyar sus carreras como una fuerza laboral importante dentro de la organización.

JANA BERIS: periodista uruguaya, corresponsal desde Israel para la “Reforma” de México, “La Razón” de España, radios MVS de México y Onda Cero de España. Columnista en Montevideo Portal y UYPRESS de Uruguay. Directora de “Semanario Hebreo” de Uruguay. Fue 25 años corresponsal del Servicio Latinoamericano de la BBC de Londres, escribió en “La Nación” de Argentina, “El Mercurio” de Chile y “El Tiempo “de Colombia. Licenciada en Relaciones Internacionales de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

PRIMER ENCUENTRO REGIONAL DE ESCRITORES: “Generando redes” 23- 24 noviembre, 15:00 a 18:00 horas.
Facultad de Comunicaciones Pontificia Universidad Católica de Chile, Alameda 340.
Información e Inscripciones www.mujeresperiodistaschile.com
SE RUEGA DIFUNDIR A TODAS LAS COLEGAS
PROGRAMA EN PERMANENTE DESARROLLO
CONSULTAS A:
Julia Martínez
Pdta. Mundial AMMPE
Patricia Silva
Presidenta Asociación Nacional Mujeres Periodistas


Arte en el camino de Santiago



Víctor Frade junto a su obra, en El Colláu (Belmonte de Pría)

Detalle de la barrica con las banderas y las piedras decoradas.

Los cuadros de Frade decoran la Casa de Acogida de Pría.
Víctor Frade, médico retirado, y pintor aficionado, natural de El Colláu, en Belmonte de Pría, es el encargado de animar el Camino de Santiago en su pueblo.
Empezó por donar treinta cuadros para la Casa de Acogida de peregrinos abierta en la  rectoral de Pría, hospedaje que regenta Manuel, un catalán que se enamoró de la zona hace años y hoy tiene la suerte de trabajar al cuidado de este espacio que hace las veces de albergue de peregrinos durante la etapa estival.
El albergue de Pría sorprende a los peregrinos por su decoración, a base de cuadros de Víctor Frade, en todas las estancias y casi siempre alusivos a la peregrinación.
La sorpresa de los peregrinos se completa unos kilómetros más adelante, en El Colláu, en Belmonte de Pría, donde Víctor Frade los recibe con pinturas en los contenedores de basura, decorados con motivos asturianos y del camino, y con una barrica de sidra también decorada, en la que se pueden ver más de 50 banderas de otros tantos países.
La semana pasada Víctor Frade inició la pintura de las piedras del cierre de una finca próxima a su casa y que se encuentra al borde del camino, para admiración de los peregrinos. Allí se les recibe con un hola!en varios idiomas y un Adioús en bable.
"El camino es la misma vida", se puede leer en una piedra. Esta frase se la dijo hace pocos días Joan, un peregrino catalán y Víctor la incorporó a su elenco de pinturas en la piedra.



Obra de Germán de los Ríos
En Colláu también se puede ver otra escultura instalada por Germán de los Ríos, un artista vasco que se dedica a colocar arte a lo largo del camino. En este caso, son tres regodones de piedra, de diferentes tamaños, engarzados por alambre y clavados en el suelo, en una lastra.

miércoles, 20 de julio de 2016

Medio pan y un periódico

Isolina Cueli

La combinación de pan y periódico, o periódico y pan, que Borja Márquez ideó hace 25 años para distribuir El Fielato está en consonancia con lo que ya reivindicaba Federico García Lorca (1898-1936) en el discurso que pronunció en 1931 en la inauguración de la biblioteca de su pueblo, Fuente Vaqueros (Granada).
Decía Lorca que no sólo de pan vive el hombre y que si él se viera con hambre en la calle "no pediría un pan, sino medio pan y un libro". En el caso de El Fielato, no se andan con medias, los panaderos y panaderas que gustosamente reparten el periódico cada miércoles, añaden pan a discreción, saben que el alimento para el intelecto también sirve para vender la masa que sacia el hambre. Así, pan y periódico hacen una simbiosis perfecta, no sé si inventada por Borja, pero hay que reconocerle el gran acierto que tuvo en ponerlo en marcha y en mantenerlo un cuarto de siglo.
Me enteré hace pocas semanas, en uno de sus artículos, en ésta misma página, lo mal que lo pasó para sacar adelante su idea y, peor aún, las zancadillas que tuvo que sortear. También supe que la única que confió en el proyecto fue Caja Rural, curiosamente, de las pocas entidades bancarias bien administradas que sortearon dignamente las crisis y, de paso, libraron de muchas penalidades a sus socios y clientes.
Hace más de ochenta años, García Lorca se enorgullecía de inaugurar una biblioteca de pueblo, de las pocas que habría en Granada, decía. Borja, por su parte, se inventó el título de periodista de pueblo y hasta consiguió ponerles una calle en Cangas de Onís. Yo me reconozco periodista de pueblo y reivindico el papel tan importante que hacen los profesionales que trabajan a pie de calle y de caleya, contando lo que pasa en las zonas más alejadas de los centros de decisión. No les leen en Moncloa ni en Zarzuela (Madrid) y es posible que ni en Suárez de la Riva (Oviedo), pero sí en los ayuntamientos correspondientes y, de vez en cuando, colaboran para que las cosas se hagan un poco mejor, es decir, ejercen de árbitros, que en el fondo es el objetivo del oficio de periodista, sea de pueblo o de ciudad.
Ahora, gracias a las nuevas tecnologías, los periódicos se pueden leer en pantalla en casi cualquier sitio, pero la edición en papel es más difícil que llegue a los lugares más recónditos y El Fielato, en la  zona oriental de Asturias, sigue ahí cada miércoles, fiel a sus parroquianos. Yo pude comprobarlo hace muchos años, cuando mi hermana y yo les dábamos una semana de vacaciones a nuestros padres y teníamos que ordeñar las vacas bien temprano. Aún recuerdo la increíble sensación de recibir el periódico del día en la cuadra, a primera hora de la mañana, de manos del panadero. Imagino que eso mismo les habrá pasado a muchos vecinos del medio rural.

Conservo un ejemplar del año 1994, con Susana Peruyera de directora, cuando se instaló la primera rotativa de El Fielato en Huexes (Parres), en una nave en pleno campo. En el reportaje gráfico del evento, hay una foto de mis padres. Hacía años que yo estaba metida entre periódicos, pero ellos veían por primera vez una rotativa, la máquina que los imprime.
En esta ocasión, para los XXV años del semanario, la fiesta se celebró en Villaviciosa -con Javier Peruyera como director- y en la foto sólo saldrá mi padre. Aprovecho estas líneas para hacer una especie de catarsis y agradecerle públicamente los esfuerzos que hicieron para que yo pudiese cumplir mi deseo de estudiar más allá de la escuela de Priesca. Eran los años sesenta y si vivías en un pueblo, estabas condenada al internado de monjas. Así que estuve siete años interna, que para mí fueron siete años de presidio, pero era el precio que tenía que pagar si quería seguir adelante. Ese calvario me impidió, durante años, reconocer el esfuerzo de mis padres y darles las gracias como se merecían.
Sé que la mayor parte de mis compañeras de internado no lo vivieron de forma tan trágica, en mi caso, después de tantos años, aún sigo saboreando la libertad.
Y como viene muy a cuento, voy a terminar con unos versos del chileno Eduardo Frei Montalva,  con los que cierra su último libro monseñor Nicolás Castellanos, misionero en Bolivia:
Si me dieran a elegir                                                                                                       
entre el pan y la libertad,                                                                                                    
elegiría la libertad,                                                                                                     
para luchar por el pan.



miércoles, 13 de julio de 2016

El burro lector de Pilar Albarracín

Isolina Cueli

Asnería 2010, en el CAC de Málaga. (Isolina Cueli)
Me encanta escribir sobre burros y aprovecho el mínimo pretexto para hacerlo. En esta ocasión quería compartir la sorpresa que me llevé hace dos semanas en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga al encontrarme con Asnería, una instalación de Pilar Albarracín (Sevilla, 1968) en la que nos presenta un burro lector. Es un macho adulto, disecado, sentado sobre sus patas traseras, encima de una pila de libros y revistas. Con sus patas delanteras en alto, sujeta un tomo de gran tamaño, encuadernado en rojo.

Si desde estas líneas me propongo dar voz a los sin voz, en esta ocasión tendría que emitir un doble rebuzno para convertir en audible e inteligible el mensaje del burro, animal al que tanto denigramos los humanos, y que, desde su atalaya de papel, nos cuenta lo feliz que se encuentra en un museo y, además, rodeado de libros que ¡hasta podría leer! Sí, imagino que se refiere con mucha ironía a todos esos miles de libros que se escriben y editan cada año y que no leemos los humanos, cada vez más aferrados a la tiranía de los 140 caracteres.



Asnería de Pilar Albarracín está inspirada en los Caprichos del pintor Francisco de Goya, que también utilizó a los burros en algunos de sus 80 grabados, para hacer una crítica a las clases nobles de su tiempo. El Capricho titulado Tú que no puedes, con la imagen de dos campesinos cargando sendos burros a hombros está de rabiosa actualidad. La ironía utilizada por Goya a finales del siglo XVIII expresaba de forma gráfica cómo los más pobres tenían que soportar el peso de la sociedad. -El título es parte de refrán: Tú que no puedes, llévame a cuestas-. Hoy, esos trabajadores que llevan el peso de los impuestos en España los representan las clases medias, las que no tienen escapatoria ante Hacienda, las que no saben cómo se llega a Panamá o Suiza para evadir al fisco.

No sé de dónde me viene la admiración por este animal solípedo, pero imagino que desde joven me dio pena de las sufridas burras de carga y tiro que teníamos en Priesca, para las que siempre había faena, incluso en la era del tractor. Me parecía admirable su nobleza, su paciencia, su capacidad de trabajo, su inteligencia y su higiene: un burro, si tiene espacio, nunca se acostará sobre sus excrementos. Hace dos años me regalaban una cría de burra, pero no la acepté porque no tenía tiempo para cuidarla como se merecía. No pierdo la esperanza de poder hacerlo algún día.

En el museo de Málaga, en una sala colindante al animal disecado, se puede ver un vídeo- performance titulado, Padre Padrone (2010), de la misma autora, e inspirado en la película de los hermanos Taviani, en el que se recoge el testimonio del dueño de un burro que explica su brutal forma de reducir y someter al animal.
Esta burra vive como una reina, con pasto abundante. 

El premio Nobel de Liberatura 2003, Maxwell Coetzee (Ciudad del Cabo, 1940), habló recientemente en Madrid sobre la cruel relación de los hombres con los animales y se pregunta ¿quien dice que el desarrollo de la conciencia en el homo sapiens sea la culminación de la evolución, según entendía Darwin? También elogió a Juan Ramón Jiménez (1881-1958), nuestro Nobel de Literatura 1956, por su obra Platero y Yo, otro burro con ironía fina.

En España, en la actualidad, los asnos están en peligro de extinción por falta de trabajo en el campo. Los que quedan, viven como reyes, y se pueden ver paciendo en los prados, sin más ocupación, gracias al esfuerzo de románticos y admiradores de la especie.
En sitios como Collado (Siero) se les utiliza para divertimento en la simulación de carreras. No sé si a los burros les hace gracia, pero por lo menos no los maltratan y, de paso, se les desgastan las pezuñas.


Dibujo de Joaquín Rubio Camín.

A la fuerza, ¡no!

Acabo de acordarme de éste dibujo de Joaquín Rubio Camín. Fue su felicitación del año nuevo 2003 y aprovecho la ocasión, una vez más, para recordarlo y enviarle mi pequeño homenaje de admiración, expresado muchas veces en vida, tanto a él como a su esposa Carmen.
 Se me olvidaba decir que los burros también tienen carácter y, cuando dicen no, ¡es no!, como vemos en el boceto de Camín.
Otro día me buscaré un pretexto para escribir sobre El asno de oro de Lucio Apuleyo, llevado al teatro por Rafael Álvarez el Brujo.


miércoles, 6 de julio de 2016

Doce samaritanas y 300 murciélagos

Isolina Cueli

En los años ochenta Cubera -Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa- lanzó la campaña Salvar Valdediós y tuvo éxito. Consiguió que el Gobierno del Principado de Asturias invirtiera cientos de millones de pesetas en restaurar las ruinas del monasterio, a la vez que creó una escuela-taller de cantería de la que salieron muchos jóvenes con un oficio.
Ocuparon el convento monjes cistercienses, pero se fueron en 2009. Les sucedió la comunidad de San Juan, que abandonó en 2012.
El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes promoció hace cuatro años otra campaña para repoblar Valdediós. Invitó a una docena de monasterios a instalarse en el cenobio benedictino de Villaviciosa, y recibió otras tantas respuestas negativas, hasta que hace seis meses aceptaron su oferta las carmelitas samaritanas de Valladolid. Se trataba de "dotar de alma" los muros de Valdediós y en poco tiempo ambas partes llegaron a un acuerdo, que se materializó la semana pasada con la presencia femenina en el complejo monacal. Son una joven comunidad de 30 hermanas -en Valdediós se quedarán 12-, escisión de las Carmelitas Descalzas, aunque ellas prefieren hablar de refundación.
Detalle del calzado de las carmelitas samaritanas.                      Isolina Cueli
Lo que no sabían estas monjas es que la Divina Providencia les tenía preparada una sorpresa en forma de murciélagos. Nada más poner los pies en Valdediós se enteraron que el monasterio no estaba vacío, lo habita desde hace años una nutrida comunidad de 300 murciélagos, que tienen hasta un biólogo para su mantenimiento.
No hubo gritos ni aspavientos, las monjas, haciendo honor a su sobrenombre, harán de buenas samaritanas, como en la parábola, Lucas (10, 25-37), y serán misericordes con los quirópteros. Eso sí, prefieren que no se interpongan en su camino.
El nicho de murciélagos se encuentra en el claustro abierto y, de momento, no han invadido las dependencias de la clausura, gracias a todo un trabajo de artesanía, a base de trampillas para evitar que se cuelen por los huecos de las techumbres.
Cuando me contaron ésta historia, el día de la presentación de la nueva comunidad en Valdediós, sugerí que llevasen a una cueva la colonia de mamíferos voladores, pero por lo visto es imposible. Hay tres especies protegidas, perfectamente identificadas, incluso anilladas, y no se les puede alterar; tanto es así, que a mí puede caerme una bronca por desvelarles a ustedes éste secreto. Así que, ¡por favor! los curiosos, absténganse de molestar a las monjas a causa de los murciélagos.
Las monjas también hicieron su reportaje gráfico.                         Isolina Cueli
No quiero ser aguafiestas, pero a las Carmelitas Samaritanas no les auguro mucho tiempo en Valdediós, no sólo por los murciélagos. Yo soy de pueblo, de una vega, algo más abierta que el valle, y sé que el medio rural es muy duro, incluso en clausura. Hay que nacer en él y algunas de estas hermanas descalzas pisaron el campo por primera vez el otro día en Valdediós. Conste que me gustaría equivocarme y ver que estas mujeres les dan una lección de resistencia y supervivencia a todos los hombres que desertaron recientemente. Me encanta que el cenobio esté abierto. Con el Císter solía ir a Vísperas y con el Carmelo intentaré escucharles su misa cantada los domingos. Según el piropo que les dedicó el arzobispo, "¡si están bien de perfil, de canto ya ni les digo! 
En el monasterio hay poca cobertura de internet, y ni siquiera en todas las dependencias, otro obstáculo que deben salvar las religiosas para ejercer su apostolado exterior a través de facebook; youtube; instagrán o twitter, redes en las que son muy activas.
Mi admirado Joaquín Rubio Camín (1929-2007), un místico del arte, eligió Valdediós para vivir y fue fiel al lugar. Cerca está mi maestra de cerámica Charo Cimas, artesana con los pies en la tierra.
Espero que las carmelitas samaritanas, que aún no les asignaron capellán, disfruten muchos años del regalo que les hacemos todos los asturianos a través de la Iglesia diocesana, propietaria del edificio, y que, imagino, nunca las desahuciará, como les pasó en Valladolid.
También espero que el arzobispo haya visto los matorrales en la espiga del campanario románico de Santa María (1200), horribles de cualquier manera que los mires: de perfil, de canto o de frente.

miércoles, 29 de junio de 2016

Villaviciosa, de espaldas a la Ría

Isolina Cueli

La ciudad de Barcelona se puso de cara al mar cuando le concedieron la organización de los Juegos Olímpicos en el año 1992. El lavado de cara previo, gracias a la Villa Olímpica, le sirvió para reconciliarse con su puerto y desde entonces lo disfrutan millones de personas y hasta la calle Diagonal deseboca en el mar.
El casco urbano de Villaviciosa no tiene mar, pero sí linda al Oeste con un kilómetro de la Ría, declarada Reserva Natural, pero casi nadie se percata de ello y ahí está oculta para el público. Con esta costa de ribera, el casco urbano de Villaviciosa podía tener hasta un pequeño puerto de marea, y sin grandes inversiones, sólo con unas estacas, a modo de amarres.

En Villaviciosa, al igual que en la antigua Barcelona, para esa zona, conocida como El Salín, se lleva todo lo que hay que esconder. Hace años, antes de la construcción de la depuradora de Rodiles, vertían allí las aguas fecales, y era lógico que lo ocultaran. Ahora creo que sólo evacúan las de lluvia. En su día estuvo el Punto Limpio, que, en realidad, era el punto sucio, por falta de organización. Ese solar sigue siendo una especie de vertedero, con montones de chatarra o algo parecido que dan una imagen deplorable. Tan desastrosa como el basurero pirata que hay casi al borde del agua, en la misma calle de El Salín, próxima a la senda de El Cierrón.
En esa zona también hay un pequeño polígono insdustrial, -con tres calles con nombres de playas: Merón, España y La Ñora-, fincas de fabes y porréos, que a mí no me molestan, porque las pequeñas empresas crean muchos puestos de trabajo. De paso, la calle El Salín se destina para aparcamiento de camiones. El polígono y los camiones no están reñidos con la Ría, a diez minutos a pie desde la plaza del Ayuntamiento y la mayor parte de los visitantes desconocen ese detalle, entre otras cosas, porque la calle no invita a entrar, con una acera estrecha e invadida por las malas hierbas.
Edificación en la Reserva Natural, zona de  El Salín.                    ( Isolina Cueli)
Pero ni los camiones ni el polígono industrial destrozan tanto el paisaje, que ocupa varias hectáreas, como los enormes edificios que emergen del trazado del túnel de la autopista. Si fuera propiedad de un particular no le habrían permitido dejar esas edificaciones al ventestate. Pero como es cosa de la Administración, hacen y deshacen a su antojo.
Se gastaron 7.000 millones de las antiguas pesetas en un túnel y no han reservado una mísera partida para colocar la pantalla vegetal que camufle los búnquer. Puede que hayan plantado árboles, pero luego no los atendieron y ¡más dinero a la basura!
Mucha gente de Villaviciosa recordará que antes llegaban hasta el Puente Huetes las competiciones de piragüismo, que era todo un espectáculo. Pues ahora ni eso. Se quedan en El Puntal, que así salen mejor en la tele.
Esa zona de la Ría tiene un cauce estrecho. Es la cola del estuario -que llega siete kilómetros aguas abajo, hasta la Playa de Rodiles, en el Cantábrico- y forma unos meandros muy bonitos, aunque invadidos por los matorrales y los restos de basuras que arrastran las riadas.
El Salín se encuentra entre el humedal de El Cierrón y el parque de La Barquerina, que linda con el río Linares, un espacio amplio y polivalente, que sirve tanto para el ocio diario, como para las ferias de ganado o para montar un circo o un concierto.
El Cierrón, un invento reciente, que también da la espalda a la Ría, costó 249.800 euros, según el cartel informativo que detalla la inversión de la obra. Alguien puso debajo, con rotulador, que son euros tiráos.Yo sólo diré que un cuarto de millón da para mucho más que unas cuantas tablas y cuatro charcas. Y ahí tampoco nadie reparó en camuflar el hormigón procedente del túnel, justo frente al Observatorio de Aves, que, a su vez, parece diseñado por el enemigo, por las molestas corrientes de aire.

A los paseantes, para llegar a la Ría, les sirve un camino de tierra expedito, que es lo que procede en esos espacios naturales y a los pájaros les vale..., bueno, a los pájaros se lo preguntaré, porque no encuentro palabras.

miércoles, 22 de junio de 2016

Hartos de campaña electoral

Isolina Cueli
Estaba en Londres la semana en la que fue elegido alcalde el laborista Sadiq Khan, abogado, musulmán, de 45 años, e hijo de emigrantes paquistaníes. Llegué el 3 de mayo y para practicar mi inglés, todos los días leía la prensa gratuita que reparten por la calle. En ningún momento vi alusiones a la campaña electoral, ni me salían al encuentro las caras de los candidatos, pegadas en las farolas, o en las paredes del metro. A efectos de una recién llegada como mi compañera de fatiga Nelsa Seijo, o como yo, allí no se veía ambiente electoral por ninguna parte.
El 6 por la mañana, día de las votaciones mi amiga María José, me envió un mensaje desde Liñero (Villaviciosa), para comentarme que estaba de elecciones de alcalde. Era la primera noticia. Y si, efectivamente, había elecciones, pero de otra manera.
En Londres, la campaña electoral consiste en la información que el candidato envía a la casa de los electores, con su programa y alusiones al de la competencia. Dan por hecho que la gente sabe leer y tiene su propio criterio. Además, evitan ensuciar las calles y ahorran dinero público. Como contrapunto diré que votó menos de la mitad del censo y eso también chirría.

Todo este preámbulo me viene a cuento para contrastar lo vivido en Inglaterra con lo sufrido en España. Aquí llevamos décadas en campaña electoral. Además de enviarnos las papeletas a casa, con un resumen del programan, los políticos no descansan ni los fines de semana, para suerte de los periodistas que llenan minutos y páginas con tonterías, y para desgracia nuestra. Se pasan el tiempo de mitin en mitin, a ver quien da más, cuando saben que lo único que pueden hacer es limpiarnos más el bolsillo, sino, ¿de dónde van a sacar el dinero? También saben que en el caso de la tele o la radio, las palabras se las lleva el viento, y en el periódico, el papel lo aguanta todo y por eso dicen los que les apetece.
Marta Alicia Ivancovich, argentina de visita en Asturias, estaba interesada en hablar conmigo de la situación política en España y yo no sabía por donde empezar. No tengo palabras para describir el callejón sin salida en el que estamos por la ineptitud y la mezquindad de cuatro iluminados.
De acuerdo con mi consigna de espíritu crítico, tendría que empezar por decir que somos los ciudadanos, o la ciudadanía, como nos llaman los políticos, los responsables del desatino. ¿Cómo es posible que en casi cuarenta años de práctica democrática no hayamos aprendido a votar? No sé quién nos tendrá que decir que hay que ser prácticos, que las ideologías -aquello de derecha/izquierda- ya no existen por mucho que nos digan que sí, que el romanticismo se acabó en el siglo XIX. Tenemos que pensar qué nos conviene a nosotros, no a los políticos.
Reconozco que cuando era joven votaba con el corazón, pero hace tiempo que voto con la cabeza. Voté por ideología; por confianza en la persona que encabezaba la lista; por aburrimiento. Hasta voté con la nariz tapada por aquello del pragmatismo. Y confieso que en una ocasión no voté. Mi voto nunca estuvo prisionero de nada ni de nadie. Tampoco es que vaya con los de la feria y venga con los del mercado, eso es grave. Tengo criterio, sentido común y la mayoría de edad suficiente para saber quien me engaña con mensajes que no va a poder cumplir.
A los políticos les interesamos ciudadanos analfabetos y sin espíritu crítico. Y casi lo consiguen. No hay más que ver las programaciones en las televisiones, que están ahí en las casas, como una matraca, inoculando en la gente grandes dosis de ignorancia y desasosiego, en especial las tertulias políticas, que son la mayoría.
Y, por todo lo dicho, para concluir, si usted estimado lector o estimada lectora, tuvo la paciencia de llegar aquí, quede claro que no pido el voto ni a favor ni en contra de nadie. Yo, como los británicos, doy por hecho que todos sabemos leer, escuchar y decidir.


(PD. Si usted quiere votar en secreto, al menos para el Senado, coja las papeletas en el Colegio Electoral. Cada partido tiene una tintada distinta del color sepia para los sobres y papeletas y si usted lo lleva de su casa, más de uno sabrá, de antemano, a quien está votando.)

miércoles, 15 de junio de 2016

“Seguid hambrientos, seguid alocados”

Isolina Cueli
Estas cuatro palabras del título,“seguid hambrientos, seguid alocados” no son mías, las pronunció
Steve Jobs, el fundador de Apple (manzana en inglés), en la Universidad de Stanford (EE.UU), ante los estudiantes que se graduaban en el año 2005.
No les enviaba a la hambruna ni al manicomio, trataba de decirles que, para alcanzar éxito en la vida,
como le pasó a él, a pesar de que había fracasado varias veces, hay que tener muchas ganas de seguir
aprendiendo. Que los títulos universitarios hay que abonarlos y alimentarlos cada día. Y que, junto
a ese espíritu de superación, tiene que haber una pizca de locura para arriesgar, para explorar nuevos horizontes y para ser atrevidos y fijarse retos, aparentemente, inalcanzables.
Les recomiendo que busquen el discurso de este genio Steve Jobs, y lo lean. No tiene desperdicio.

Por motivos familiares, la semana pasada, tuve que dirigirme a los estudiantes que se graduaban en la
Facultad de Química de la Universidad de Oviedo y me apoyé en las palabras de Steve Jobs, para decirles que, en la nueva etapa que acometen, además de buenas personas, comprometidas con la sociedad y buenos profesionales, responsables en su trabajo, no se olvidasen del hambre de superación y no aparcasen la pizca de locura que se necesita en la vida para perseguir los
sueños y alcanzar los retos

Estos días me regalaron cinco mandamientos: sacrificio, responsabilidad, respeto, humildad y cariño.
Me los entregó, de forma simbólica y con el saludo, un artesano en cristal. Fue toda una sorpresa, nunca me había pasado algo así, pero creo que con esos cinco preceptos laicos se puede ir con la cabeza muy alta por la vida. Son la mitad de los que nos recomienda la Iglesia Católica, pero, si fuésemos capaces de aplicarlos, sería un gran punto de partida para la vida pública y la privada.

De todas formas, para terminar, voy a echar mano de un salmo muy emotivo que se escucha en todas
las iglesias y se titula “Al atardecer de la vida me examinarán del amor”, un compendio de la filosofía
del sabio Jobs y del catecismo del agudo artesano en cristal. Me atrevo apostillar que en ése último
momento no habrá ningún examinador, que será cada uno quien reflexione en conciencia sobre lo que
hizo por los demás y por sí mismo.
En el examen del atardecer de la vida, les deseo a todos y todas, que su nota les de para un sobresaliente cum laude.

miércoles, 8 de junio de 2016

Los Guardas del Camino

Quiero dedicar estas líneas a todos los hombres y mujeres del medio rural, que son los verdaderos GUARDAS del Camino de Santiago y los grandes olvidados por los eruditos que hablan de la ruta jacobea, como si existiese por arte de magia. Pues no, los caminos están ahí gracias al uso  y conservación de los agricultores y campesinos que, sin saberlo, contribuyeron a que esas vías de comunicación milenarias, que adornan con sus frutales y sembrados y engalanan con flores, sean hoy Patrimonio Mundial de la Humanidad, según la UNESCO.
El último fin de semana de mayo, hice por primera vez, de forma consciente, un tramo del Camino, desde Tornón a Villaviciosa, unos cuatro kilómetros, con otras doce personas. Coincidió con el programa del II Encuentro Jacobeo celebrado en Villaviciosa, en la sede de la Fundación Cardín.
Como soy de Priesca, uno de tantos pueblos que atraviesa el Camino, llevo toda mi vida transitándolo. Cuando empecé a la escuela, con cuatro años, hacía todos los días cuatro kilómetros de Camino. Y para ir a Sebrayo, el pueblo de mi madre, también andábamos -porque no teníamos coche- el tramo más bonito en muchos kilómetros a la redonda, lo que nosotros conocemos como Carrusotu, que discurre paralelo a un pequeño río. Recuerdo que se veían peregrinos extranjeros, pero de forma más esporádica, no con la asiduidad actual que, algunos días, parece una romería.
Como agricultora, venida a periodista, también me considero una guardiana del Camino en la medida que siego matorrales y  malas hierbas, elimino basureros pirata, o les facilito agua o una fruta a los exhaustos caminantes. Pero no sé si a partir de ahora tendré que pedirle permiso a la UNESCO hasta para eso. Según lo que escuché en las conferencias, estos reconocimientos traen más burocracia. Ahora tenemos otro gestor, en este caso, extranjero y a ver quien le explica que los matorrales hay que cortarlos y los hierbajos, por muy bonitos que sean, también.
Sé que en algunos pueblos ya tienen problemas para mover una piedra con el papeleo y control férreo que se impone desde organismos de todo tipo: locales, comarcales, regionales, nacionales y ahora ¡internacionales!. Uno de esos estamentos proponía acotar 100 metros a ambos lados del Camino, para su control.
Me llamó la atención la preocupación de expertos como María Josefa Sanz, historiadora de la Universidad de Oviedo, o Juan Ramón F. Pacios, del Centro de Interpretación del Camino del Norte, en Mondoñedo (Lugo), temerosos de que el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad pueda acabar con el propio Camino. Según sus palabras: “con la masificación delCamino del Norte, como ya le pasa al Primitivo, conocido como el Camino Francés, nos podemos morir de éxito”. Por lo visto, en pueblos del último tramo, en Galicia, donde confluyen las dos rutas, hay días que coinciden más de 1.500 foráneos.  De momento, en Villaviciosa ya están pensando en ampliar la oferta de albergues hacia Gijón. !De qué creerán que van a vivir los hoteles de la zona con precios asequibles, si no aprovechan ese flujo de huéspedes¡.
Quiénes peregrinan saben que hay tantas maneras de hacer el Camino como personas se ponen en marcha.  Lalo, gran admirador de la Ruta Jacobea, me dice que no se puede explicar con palabras: “hay que caminarla, vivirla y sufrirla. Es un reencuentro muy personal”. Linda, americana de Tennessee, que acaba de llegar a Finisterre, lo define como “una experiencia de vida”.
No sé si tendré valor de echarme al Camino algún día, pero sí intento darles ánimos a los peregrinos que me salen al paso por los caminos, por las carreteras o por las caleyas de barro.
En el Encuentro de Villaviciosa aprendí que el saludo de los caminantes antiguos era ¡Ultreya!, del latín, ¡Vaya adelante!. Hoy decimos, ¡Buen Camino!. Ese es mi deseo para los peregrinos que lo patean y para los GUARDAS que cuidan del Camino y de los caminantes, facilitándoles información y ayuda de todo tipo: agua, medicinas, teléfono, comida, cura de heridas, etc. Un  servicio que tampoco interesa reconocérselo.

viernes, 3 de junio de 2016

Vuelvo a la opinión

En realidad, opino todos los días, y casi a todas horas, pero la reflexión en voz alta y con un altavoz como EL FIELATO, hacía tiempo que no la practicaba.
 De paso, aprovecho para copiarlo en mi blog, Con espíritu crítico.
Mucha gente me pregunta por la calle el motivo de mi ausencia, y la respuesta es siempre la misma: ya está todo escrito, dicho y criticado, el problema se encuentra en hacer las cosas bien y con sentido común. Sigo pensando lo mismo, pero no pude rechazar la invitación de Borja a colaborar en la tercera página de opinión del periódico más leído en las Comarcas de la Sidra y de los Picos de Europa.
Dice el fotoperiodista norteamericano James Nachtwey, reciente Premio Princesa de Asturias de Comunicación, que “los periodistas están obligados a buscar la verdad y contarla”. La sociedad necesita que le cuenten la verdad. Pero la verdad suele estar muy oculta y es difícil encontrarla.
Esta tarea de búsqueda viene explicada en la definición de noticia que alguien hizo con mucho atino y que dice que: noticia es aquello que alguien trata de ocultar en alguna parte del mundo. Y para dar con lo oculto, la sociedad tiene a la prensa, también denominada Cuarto Poder. Pero eso no siempre es así. El cuarto poder tiene los pies de barro y muy endebles.
Aquí no voy a dar muchas noticias, pero sí comentarlas y comentar la actualidad más cercana, mi pequeño universo. Trataré de ser independiente y objetiva en mis críticas y comentarios, aunque sé, de antemano, que me servirá de poco. Para los de izquierdas siempre seré de derechas y los de derechas me tacharán de izquierdosa. Vamos, que no acertaré nunca.
Esto ya lo dijo mejor que yo Ernesto Sábato en el año 1998 en su libro Antes del fin, refiriéndose al escritor de libros: “Los poderosos lo calificarán de comunista por reclamar justicia para los desvalidos y hambrientos; los comunistas lo tildarán de reaccionario por exigir libertad y respeto por la persona. En esta tremenda dualidad vivirá desgarrado y lastimado, pero deberá sostenerse con uñas y dientes”. Esta cita de Sábato la recoge Bernardo Díaz Nosty, mi profesor en Periodismo, en su último libro, “Periodismo muerto” en el que nos cuenta cómo está el oficio en América Latina.
No hace falta cruzar el Atlántico para ver que el periodismo no pasa por sus mejores momentos. Informar es caro. Dar con lo oculto, lleva tiempo, se llama periodismo de investigación y eso también cuesta mucho dinero y las empresas no lo tienen, porque les falla su principal fuente de ingresos que es la publicidad. No hay que ser muy listo para deducir que no nos enteramos ni de la mitad de lo que pasa. Además, para eso están los Gabinetes de Prensa, en los que, lamentablemente, hay periodistas, pero que están del otro lado.  Yo hice ese trabajo en más de una ocasión y se trataba de contar lo que quería el señorito, que casi siempre era ocultar la verdad o contarla a medias.
Como no tengo vocación de mártir, ya digo de antemano, que no vuelvo a la opinión para descubrirAmérica ni el periodismo, que está todo inventado. Intentaré aportar mi grano de arena para dar voz a los sin voz, -en homenaje póstumo a José Luis García, José Manuel Bárcena, José María Díez-Alegría y Bernardino Fernández-, y para reflexionar desde el sentido común.
Empiezo la cuarta etapa en mi vida, -hasta ahora son de veinte años-, y aunque cumplí ayer los 59, doy por hecho que ya estoy en una nueva década, y esta columna de El Fielato me sirve de apoyo físico y mental para entrenar el intelecto y aproar mi vida hacia una nueva singladura.
Gracias por la confianza.

sábado, 23 de mayo de 2015

Tintadas para la reflexión

Sobres de candidaturas para el 24 de mayo.
Este invierno me hablaron de las tintadas de los sobres que los partidos políticos nos envían a casa, muy amablemente, cada vez que hay elecciones. Según la información que me daban, los compromisarios o personas de los partidos que están apostados en los colegios electorales, saben de antemano a quien votamos, siempre que llevemos el voto de casa.
La clave está en la tintada de los sobres que los partidos encargan a las imprentas, por su cuenta, para hacer el trabajo de buzoneo.
Esta mañana tuve la paciencia de comprobarlo, gracias al fardo de candidaturas que me recibí por correo. Y, una vez colocados juntos los sobres de los cinco partidos que me llegaron, pude comprobar que hay algunos que cantan muchísimo. Hay color sepia para todos los gustos: más oscuro, más claro, más anaranjado, etc.  Los claros será más difícil controlarlos, pero imagino que se hará por descarte. Mañana sabré en qué gama se sitúan los sobres oficiales.
Supongo que en los colegios electorales urbanos, en los que se junta mucha gente, será más difícil hacer el seguimiento de las tintadas, pero en las zonas rurales, que hay un pequeño goteo de electores, esa contabilidad se lleva mucho mejor.
Así que me río yo del voto secreto, ja, ja.



jueves, 18 de diciembre de 2014

Acebo importado de Soria


Acabo de enterarme que en Asturias importamos acebo de Soria. Sí, Asturias, que podría ser la capital mundial del acebo, importa esta planta ornamental, porque aquí está en peligro de extinción, o, al menos, eso dicen los "entendidos".
En una Comunidad Autónoma plagada de topónimos que hacen referencia a esta planta como Acebal, Acebes, el Puerto del Acebo en Grandas de Salime, la Virgen del Acebo en Cangas del Narcea, el río Acebo en Arriondas y Ribadesella, pues importamos acebo para Navidad.
Imagino que a ningún particular se le ocurrirá cultivar esta planta si cuando llegue el momento no le van a permitir cortarla, porque a los políticos, lo único que se les ocurre es prohibir, en vez de promocionar su cultivo.
Mis felicitaciones a los sorianos por aprovechar la oportunidad de contribuir a la decoración navideña con productos autóctonos y tengan la habilidad de exportarlo a sitios en los que se podrían producir por toneladas, como es el caso de Asturias. Esto es como venderle hielo a un esquimal. Parece imposible, pero ya se sabe que la realidad supera la ficción.
Algo parecido sucede con el ruscus, un arbusto con unas bayas rojas muy decorativas y muy bonitas (foto de la derecha). Esta planta se da en las zonas boscosas y húmedas de toda Asturias, pero tampoco sabemos rentabilizar su tirón en estas fechas navideñas.
Aún recuerdo mi sorpresa en un viaje a Ecuador en el otoño del año 97, cuando bajaba por la carretera Panamericana, con destino a Perú y vi las cunetas y los taludes de la vía completamente rojos. El colorido lo daba la planta que aquí conocemos como Flor de Pascua y allí es una hierba mala que se da por todas partes. Sí, esa flor por la que pagamos dinero, en las tierras andinas se reproduce como aquí el trébol. Alguien tuvo la feliz idea de colárnosla por Navidad, y, al igual que Papá Noel; el viernes de las rebajas o Halloween, las adoptamos rápidamente.
Yo cultivo acebo y ruscus para disfrute personal, pero si me empeñase, también podría exportar, porque se dan de maravilla. ¡Ideas gratis, por Navidad!


viernes, 12 de diciembre de 2014

Cien años con Platero

El escritor asturiano Leopoldo Alas "Clarín" le dedicó un libro a una vaca y la llamó Cordera. Juan Ramón Jiménez escribió Platero y Yo, título que da nombre al burro en el que se apoyó para contarnos la crónica rural y social de su Moguer (Huelva) natal.
La publicación Platero y Yo se hizo universal, como su autor, Nobel de Literatura en 1956,  hasta el punto que Google le dedica hoy su recreación, coincidiendo con el primer centenario de su edición.
Siempre tuve simpatía por los burros, que son mucho más listos, más trabajadores y más buenos, que aquellos humanos que les denigran, hasta el punto que la palabra burro se convirtió en un insulto.
Hace cien años, los burros formaban parte del paisaje rural y contribuían con su esfuerzo en las labores del campo, tanto de tiro, como de acarreo. Con la llegada de los tractores, los burros quedaron relegados a un segundo plano y hoy casi están en peligro de extinción.
Creo que Juan Ramón ya lo veía venir y, en el fondo, Platero y Yo es una elegía en la que se grita a los cuatro vientos la desaparición del medio rural en el que tenían cabida los burros.
Y aunque nos parece un libro infantil, Platero tiene una carga muy importante de compromiso con la sociedad en la que vivía.
Juan Ramón ya critica la contaminación de la Minas de Riotinto. En el capítulo XCV, titulado El Río, dice: "Mira, Platero, como han puesto el río entre las minas, el mal corazón y el padrastreo. (...) El cobre de Riotinto lo ha envenenado todo. Y menos mal, Platero, que con el asco de los ricos comen los pobres la pesca miserable de hoy...."
(Mi recuerdo para Zenobia Camprubí, esposa de Juan Ramón y tan buena escritora como él, pero que no tuvo la misma suerte).
También tenía Juan Ramón mensajes para los académicos que hacían diccionarios en cuyas definiciones el burro no salía muy bien parado. A continuación reproduzco el capítulo LV titulado:

ASNOGRAFÍA
Leo en un Diccionario: ASNOGRAFÍA, s.f.: Se dice, irónicamente, por descripción del asno.
¿Pobre asno! ¡Tan bueno, tan noble, tan agudo como eres! Irónicamente... ¡Por qué? ¿Ni una descripción seria mereces, tú, cuya descripción cierta sería un cuento de primavera? ¡Si al hombre que es bueno debieran decirle asno! ¡Si al asno que es malo debieran decirle hombre! Irónicamente... De´ti, tan intelectual, amigo del viejo y del niño, del arroyo y de  la mariposa, del sol y del perro, de la flor y de la luna, paciente y reflexivo, melancólico y amable, marco Aurelio de los prados...
Platero, que sin duda comprende, me mira fijamente con sus ojazos lucientes, de una blanda  dureza, en los que el sol brilla, pequeñito y chispeante, en un breve y convexo firmamento verdinegro. ¡Ay! ¡Si su peluda cabezota idílica supiera que yo le hago justicia, que yo soy mejor que esos hombres que escriben Diccionarios, casi tan bueno como él!.
Y he puesto al margen del libro.: ASNOGRAFÍA, sentido figurado: Se debe decir, con ironía, ¡claro está!, por descripción del hombre imbécil que escribe Diccionarios.
LV. ASNOGRAFÍA. Platero y Yo. Edición 1958.

viernes, 5 de diciembre de 2014

La puntilla al medio rural

Los políticos asturianos están preocupados estos días por el medio rural, por los pueblos abandonados y por los matorrales que nos invaden. Creo que las preocupaciones les vienen porque hay algo de dinero en juego. Lo envía la Unión Europea, cómplice también del éxodo del medio rural, al menos en España.
Entre todos los mataron y ellos solos se murieron. Me refiero a los cientos de pueblos que están deshabitados o les quedan unos pocos habitantes que se resisten a morir fuera de sus casas.
En los últimos treinta años desaparecieron en Asturias miles de caserías. En realidad, las hicieron desaparecer las diferentes políticas agrarias que exprimieron la paciencia y los recursos de los agricultores y ganaderos que sólo querían vivir de su trabajo y de sus tierras, bien sean propias o arrendadas.
Empezaron poniéndole puertas al campo con las cuotas de producción de leche. Siguieron con unas exigencias para las explotaciones que obligaron a los campesinos a endeudarse hasta las cejas y luego los volvieron a dejar tirados, liberalizando el mercado. Un carrusel de locos que desmoralizó a la gente del campo, especialmente a los jóvenes, que desertaron y se buscaron la vida. Mientras, España compra a Francia unas 300.000 toneladas de leche fresca.
El resultado, salvo honrosas excepciones, son los matorrales que campan a sus anchas por todas partes y cuatro vacas pastando por los prados.
Antigua Casa del Agricultor de Luces (Colunga).
Después vienen los románticos, que creen que vivir del campo es sentarse a mirar como crecen las malas hierbas y se llevan unos sustos muy grandes. El campo es una forma de vida y hay que mamarla. Pocos son los que llegan de la ciudad y se quedan. El campo es frío, es calor, es trabajo duro y rudo. Es tan repetitivo como el de oficina, porque las cosechas y las recolecciones se suceden periódicamente cada año, con la diferencia que al aire libre siempre estás a expensas del tiempo, y eso también hay que saber llevarlo con paciencia.
hace mese leí un proyecto del Gobierno de Asturias para el medio rural. Se trataba de combinar lo agrícola-ganadero y forestal. !Me parto de risa¡ Es como si descubriesen América. Por si no se habían enterado, eso es lo que se hizo en Asturias desde hace años. En mi casa lo vi siempre. Los campesinos no necesitan que les vengan a sacar las castañas del fuego los políticos. Lo que necesitan es que les dejen en paz.
Con unos políticos tan intervencionistas, que sólo les falta darnos permiso para ir al baño, es difícil hacerse un plan de trabajo serio. Sé de más de un productor de leche que tuvo que ir a otros sectores para pagar las deudas de sus inversiones.
Cuando los agricultores eran alguien en Asturias, tenían hasta su centro social. El otro día aún me encontré con el edificio que existía en Luces (Colunga). Ahora es la desolación.
En un documento de la Unión Europea, que conservo desde los años ochenta, dice con claridad que: La reforma de la Política Agrícola Común (PAC) no puede hacer abstracción del peso que representan los agricultores y sus familias en la economía y la sociedad rural.  El documento seguía en lo siguientes términos: toda reforma agrícola en la Comunidad se hará progresivamente, evitando rupturas económicas y sociales graves, que pongan en peligro el equilibrio de la sociedad rural y conduzcan al fracaso de la reforma.
Pues esas buenas intenciones se cayeron en saco roto, al menos en Asturias. Eso sí, tanto en Bruselas, como en Madrid, o en Oviedo, siguen haciendo leyes, muchas leyes, !como si les vaques comiesen papeles¡.