miércoles, 28 de septiembre de 2016

Bulnes, la atalaya de Guillermina Mier

Isolina Cueli
La primera vez que subí a Bulnes (Cabrales), en los años ochenta, lo hice a pie por la canal del Texu, desde Poncebos. Era la única vía de acceso al pueblo en el que habitaban casi una docena de familias, dedicadas a la ganadería. También se ocupaban del turismo. Había que dar de comer y de beber a los montañeros que se aventuraban a visitar el pueblo y a los que seguían hacia otras metas más altas del macizo central de los Picos de Europa, como el Picu Urriellu.
Guillermina Mier Campillo (I.C)
Para ocuparse de los forasteros estaba el bar del guarda Marcelino, regentado hoy por sus descendientes, y Casa Guillermina, donde nunca faltaba un buen plato de patatas fritas con huevos y chorizos de casa. Una exquisitez que en Bulnes se saborea más.
Al pueblo de Bulnes,  a 650 metros de altitud, también se puede subir en funicular desde el año 2001, lujo del que pueden disfrutar los vecinos y muchas otras personas -un alto porcentaje de extranjeros- interesados en conocer un pueblo singular, que da nombre al Picu Urriellu, conocido también como Naranjo de Bulnes.
Desde aquella primera subida, hasta finales de los noventa, hice numerosos reportajes en Bulnes, con otras tantas ascensiones, triscando por la canal, que cada vez se me hacía más fácil de subir y más corta, y siempre conté con la colaboración y la hospitalidad de Guillermina y su familia. Uno de los últimos trabajos consistió en escribir un reportaje para contar cómo era su cena de Nochebuena bajo la nieve. Ahora, ni nieva.
La semana pasada subí con dos amigas -esta vez en funicular- a recordar viejas andanzas y me encontré con Guillermina Mier Campillo, a punto de cumplir 99 años, animando la tertulia en el bar que regenta su hijo José Manuel, que iba para marino mercante y se quedó en tierra para continuar con la tradición familiar.
Guillermina, nacida en Bulnes hace casi un siglo, huérfana de madre con pocos meses y criada por una tía, vivió toda su vida en el pueblo. Antes, cuando era joven, subía y bajaba con más frecuencia. Reconoce que si no tuvieran el funicular ya sería más difícil salir de Bulnes, pero ahora podrá pasar el invierno en Arenas. En sus conversaciones es inevitable que nos cuente su desgracia personal. La muerte de su marido Rafael, despeñado en un recodo de la canal del Texu, por un lugar que conocía como la palma de su mano. Para Rafael el funicular llegó tarde y Guillermina mitiga su pena contando cómo su esposo seguía apostando por el pueblo y venía de comprar un nuevo rebaño de 300 ovejas que, tras su muerte, acabaron en Mansilla de las Mulas (León).
El Picu Urriellu  o  Naranjo de Bulnes, visto desde  Bulnes. (I.C)
Ahora hay más bares y restaurantes, con terrazas al borde del río y con vistas a la montaña. Pero ningún lujo es comparable con el plato de patatas fritas, huevos y chorizo!
Hasta allí llegan los curiosos, que ya lo vieron todo; los románticos que buscan ese lugar idílico donde tumbarse a la sombra de un nogal y escudriñar la piedra de las montañas que les protegen de los vientos dominantes; los montañeros aficionados que no saben a dónde van, y los avezados expertos que se conocen los senderos y las rutas tan bien como los lugareños.
Hace pocos días tuvimos que socorrer a una chica que llegó perdida y descalza, apunta Guillermina, dichosa de poder ayudar al desvalido, dar posada al peregrino, ofrecer comida a los hambrientos caminantes y, por supuesto, dar conversación, contar cómo era el Bulnes de su infancia. Es a sus antepasados, y a los de otros vecinos como Esteban, Esperanza o Amparo, ya fallecidos, a quienes se debe el asentamiento de Bulnes. En vez de embarcar para la emigración, se embarcaron montaña arriba en busca de un trozo de tierra para cultivo y para pastos, algo que les diese de comer a ellos y a sus rebaños. Y ése el dorado estaba en las praderías de La Jelguera y la Trenosa, y como Bulnes no es una excepción en Asturias, esas tierras fértiles de la montaña, para desgracia de todos, y si alguien no lo remedia, están a punto de convertirse en matorral.
Cuando a Guillermina le piden la receta de su longevidad, dice que no la tiene. A pesar de todo, creo que esa larga vida se la da, además del aire puro que se respira en Bulnes, su actitud positiva ante la vida misma.















miércoles, 21 de septiembre de 2016

¿Qué es verdad en Venezuela?

Isolina Cueli

Hay gente que niega el nazismo. Suelen ser personas, de distintas ideologías, que no lo padecieron, incluso ni existían en ésa época. A mí me entraron dudas cuando se lo escuché a un señor que había nacido en el año 11 del siglo pasado, y con una buena formación a sus espaldas. En el momento de esa afirmación tenía más de noventa años y por eso no se lo tuve en cuenta.
Cola en Venezuela para acceder a un supermercado.
Ahora me sorprende que haya gente que niegue o dude que sea cierto lo que nos cuentan que pasa en Venezuela. En primer lugar me duele que la voz de los periodistas esté tan devaluada que se pongan en duda los reportajes y las noticias del desastre que viven millones de personas; me escandaliza que se dude de la objetividad, la principal herramienta de un profesional del periodismo, y que todo se vea con los prismas de la política rancia.
Formo parte de una Red Internacional de Periodistas, en la que se supone reina la solidaridad y la empatía, y a la que también pertenecía Marta Aguirre, periodista española arraigada en Venezuela, pero hace unos meses comunicó, con amargura, su retirada del grupo al comprobar el poco interés mostrado a la actualidad en su país de acogida.
Cada uno contamos la feria según nos va, pero en periodismo la feria somos todos, y tendríamos que saber qué les pasa a los que están mal y cómo viven los que están bien, y quiénes son ambos. En el caso de Marta Aguirre, me contaba en un correo privado los problemas que tienen con la falta de alimentos y de medicinas. Osea, que pueden llegar a pasar mucha necesidad. No sé si hambre. Me lo comentó en un mensaje interno, no tendría porqué mentirme. Yo la creo. Lo peor es que puedo hacer muy poco por ayudarla, salvo decir aquí, en estas cuatro líneas, que en Venezuela hay millones de personas que lo están pasando verdaderamente mal. Y algo de verdad debe haber cuando veo fotos e imágenes de gente que para entrar en una tienda de alimentación tiene que hacer colas interminables.
Es más, debe ser bastante cierto lo que se cuenta cuando el propio presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, nombró a 18 generales del ejército como responsables del abastecimiento a los consumidores de los 18 productos básicos, tanto farmacéuticos, como de alimentación. ¿Qué haríamos aquí si nos limitasen la cesta de la compra a 18 productos? Pues podemos ir pensando en ello, por si acaso.
Por lo visto, en Venezuela los alimentos acaban en manos de revendedores, que fijan unos precios desorbitados y hay familias que no pueden comprarlos. En España, en la postguerra, eso se llamaba estraperlo, y mucha gente se hizo rica con el comercio fraudulento. Aún hay familias que comen hoy en España con los réditos de lo que robaron sus antepasados en el estraperlo.
No dudo de las noticias que leo y escucho sobre Venezuela, pero me niego a creer lo que escribía Raúl del Pozo la semana pasada. Decía que el presidente Maduro veía Sálvame, un programa de televisión en España y, más fuerte aún, que, a veces, le acompañaba en el visionado el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien, de paso, anda por allí intentando arreglar el lío entre venezolanos. Cualquier día le oiremos gritar: ¡salvadme!, que esto es mucho tomate para mí, me voy a unir civilizaciones, que debe ser más fácil. No estaría de más que se ocupase de los asuntos domésticos e intentase poner de acuerdo a todos los reinos de taifas que hay en su partido.


miércoles, 14 de septiembre de 2016

Las estrellas de la cara Sur de El Sueve

Isolina Cueli

La montaña de El Sueve tiene dos caras bien delimitadas: la Norte, que mira al mar Cantábrico y las playas de Colunga, Caravia, incluso Ribadesella y hasta la Ría de Villaviciosa; y la Sur, más soleada, que se encara a los Picos de Europa, con el valle de Parres a sus pies. Esta ladera del Sueve orientada al mediodía también tiene su propia iluminación nocturna, me refiero al brillo que le dan las tres estrellas Michelín que lucen en la zona: dos de Nacho Manzano en Casa Marcial (La Salgar) y una de José Antonio Campoviejo en El Corral del Indianu (Arriondas).
Casa Marcial, en La Salgar (Parres). (I:C)
Esta columna nació con vocación de dar voz a los sin voz. Hoy, no obstante, quiero reconocer el esfuerzo de estos cocineros que tienen su propio altavoz, cuyo eco lleva a Parres y Asturias por todo el mundo. Pero,  a esa atalaya, tan alta como el Picu Pienzu, que corona El Sueve, no se llega sin esfuerzo y el esfuerzo y la excelencia, que suponen dejarse las pestañas en los fogones, también merecen unas líneas de apoyo y de ánimo para que no cejen en el intento de seguir adelante.
Dijo Salvador Dalí en 1969 que "El fin del arte es lograr que lo habitual tenga apariencia de nuevo".
Y eso es precisamente lo que hacen los cocineros de la falda Sur de El Sueve. Nacho Manzano convirtió en pitu de caleya el arroz con pollo, un plato de toda la vida en Asturias, que se comía los días de fiesta, y, además, lo sitúa como referencia internacional.
En su mesa te deja sin palabras lo que puede dar de sí la sardina, el bacalao, la alcachofa o el perejil licuado.
Arte es que te quedes con la boca abierta cuando te sirven los dulces en un gachapu, el artilugio de madera ahuecada, que conserva el agua y en el que los segadores llevan la piedra para afilar la guadaña. Es lo de toda la vida, pero parece nuevo. Aquí la piedra es de chocolate, sublime.
Por la derecha, Manzano, Ron, Campoviejo y De Diego.
A Manzano y a Campoviejo los conocí en el año 1996, en un reportaje para LNE -foto de la derecha-, cuando empezaban a labrarse su futuro, pero ya apuntaban maneras y se les veía venir con mucha fuerza y con ganas de hacerse un hueco en el sector de la restauración.
Ellos y su esfuerzo emprendedor son el valor añadido que necesitan Asturias y España. Gente con tesón, con imaginación y con ganas de trabajar y contagiar su entusiasmo a los demás. Las envidias que puedan suscitar, las dejamos aparte.
Yo les reconozco también el mérito de conseguir que clientes de todo el mundo se gasten el dinero sin reparos y crucen océanos para probar sus menús, su carta y, en definitiva, sus creaciones y su trabajo.
En la última semana tuve ocasión de degustar la cocina de Nacho Manzano en Casa Marcial (La Salgar) y en Ibérica Victoria, una de las cinco que hay en Londres, estilo Casa Gloria (Oviedo). Dos conceptos muy distintos. El primero más selecto y el segundo, con muchísimo éxito, más popular y a precios más competitivos, hasta el punto que llenan todos los días en una plaza tan difícil como es la capital británica.
A Nacho también le reconozco el mérito de que se arriesgue a servir un menú de muchos euros en una mesa sin mantel y los comensales lo acaten como decisión original del chef. Cuando comía el arroz con pollo de mi madre el día de fiesta, no faltaba el mantel, que siempre me pareció un lujo frente a una mesa desnuda, por muy buena madera que tenga.
Aprovecho para destacar el gasto que hacen en lavandería en otros sitios más modestos, como La Venta de Valloberu (Villaviciosa), donde te sientas a una mesa con mantel de hilo y servilletas a juego para comer un menú de 12,5 euros, con bebida incluída.




viernes, 9 de septiembre de 2016

África, el vecino incómodo

Isolina Cueli
Somos los vecinos más cercanos del continente africano y aún es el gran desconocido para nosotros, aunque ellos sí saben bien donde estamos y cómo vivimos. Nos quieren imitar y por eso se esfuerzan en saltar las vallas y los muros que les ponemos.
Según los científicos, el primer humano salió de África, así que les debemos hasta la especie, pero nos empeñamos en darles la espalda y cerrarles la puerta.
Mercedes con un grupo de jóvenes del internado en Lilongwe.
Hay excepciones en casos de algunas empresas que saben del potencial africano y empiezan a producir en ésa tierra y, de paso, a crear trabajo sobre el terreno. También nos acordamos de África en momentos de Cooperación Internacional y ayuda al desarrollo. Son migajas, pero llegan. Los que también llegan y permanecen son los misioneros, que echan raíces como las del baobab y ya no son capaces de dejar el continente.
Hoy quiero escribir sobre mi amiga Mercedes Arbesú (Santa Marina, Siero, 1964). Mercedes es una periodista que nunca dejó de escribir (ahora en su blog El silencio del baobab: mercedesarbesu.com), pero sí abandonó las redacciones por la vida religiosa y desde hace casi veinte años pertenece a la congregación de las Hermanas de María Mediadora. Pasó la mayor parte de éste tiempo en África, en concreto en Malawi, un país pobre del Sur, que aquí ni nos suena, pero que existe y este año pasará hambruna, una vez más, a causa de las malas cosechas.
Mercedes en el 98, su primera etapa. (I.C)
Mercedes sí conoce Malawi y sabe que será muy difícil que salgan de la miseria. Saldrán en el momento que apuesten seriamente por la educación. Estos países se la juegan con la educación, afirma la misionera asturiana. Es un círculo vicioso que describe muy bien Paul Collier en su libro El club de la miseria, donde nos cuenta qué falla en los países pobres y cómo se podría corregir el rumbo.
Mercedes, superiora regional en Malawi, vive el día a día de la pobreza en la misión de Lilongwe, la capital del país. También regentan un hospital en Mlale y otra misión para huérfanos en Chezzi.
En su caso, están centradas en contribuir a que puedan estudiar 75 niñas y jóvenes de barrios marginales, a las que ofrecen un internado próximo al centro escolar. Un programa financiado por la organización Mujeres por África y tiene como efecto colateral evitar muchos matrimonios de adolescentes. Las familias optan por buscarles marido para librarse de una boca en la casa. Si la niña está en un internado y no es una carga, no se preocuparán en casarla.
El programa Sunrise, amanecer en castellano, ayuda a un grupo de ancianos. Les ofrecen una comida caliente una vez a la semana, una especie de fariñes muy nutritivas que llevan cacahuete, aceite, leche, azúcar y soja, entre otros ingredientes, y les dan alimentos para llevar.
Plato de comida para los mayores.
En esta misión también tienen huerta, su gran despensa para alimentar tantas bocas. Y agua de riego, almacenada en un gran aljibe en la época de lluvias, la consiguen gracias a un proyecto financiado por Manos Unidas de España.
(Aprovecho para felicitar al equipo de Manos Unidas de Villaviciosa que se dejan la piel y muchas horas de su tiempo en el mercadillo que organizan cada año para reunir euros que financian programas de cooperación. Es otra forma de ser misionera o misionero).
El anciano que está junto a Mercedes en ambas fotos es la misma persona: el abuelo de Maite, -huérfana en la misión de Chezzi-, al que ayudaban a finales del siglo XX y siguen haciéndolo ahora, 18 años después.


miércoles, 31 de agosto de 2016

Una circunvalación para Lastres y rotondas en Villaviciosa

Isolina Cueli

Juan Venta, con quien coincidí en el Concierto sobre la Hierba de Misiego, junto a su esposa Pepa Granda, me dice que me repito en los temas. Pues esta semana será una de esas que la letra y la música suenen a antiguo, pero no me queda más remedio que recordar la necesidad de una rotonda para Villaviciosa y una carretera de circunvalación para Lastres (Colunga).
Cruce de Riaño, en Villaviciosa, N-632, izquierda y AS-256, derecha. (I.C)
Se acaba otro verano y los pobres turistas que nos visitan no se pueden creer que tienen que volver a sufrir los atascos del cruce de Riaño, a las afueras de Villaviciosa, por el que pasa el tráfico hacia Oviedo y Gijón, para enlazar con la autopista (A-8), el que sigue por la N-632 para El Pedrosu y todo lo que desvía para Tazones y Venta de las Ranas (AS-256). Tampoco me puedo olvidar del calvario que supone circular, incluso caminar, por Lastres.
En el mandato del alcalde Felgueres (Villaviciosa) se habilitó la rotonda de acceso al casco urbano de la Villa. No era la más importante, pero se hizo y está muy bien. En la era del alcalde Vega seguimos sin distribuir el tráfico de forma adecuada en uno de los cruces más concurridos del concejo, después de Rodiles.
Ya sé que no es un tema municipal, pero los alcaldes están para eso, para dar la lata allá donde sea. Imagino que esa rotonda tendría que estar diseñada y presupuestada en las obras de la Autovía del Cantábrico (A-8), que ya se inauguró hace más de una década. Alguien tendrá que responsabilizarse de esa negligencia que sufrimos a diario todos los usuarios. Desconozco en qué lugar están ahora los papeles de esa obra. Teniendo en cuenta el desgobierno al que estamos sometidos, es posible que ya hayan pasado por las cuchillas de alguna trituradora. Me encantaría ver en los medios de comunicación y en titulares bien grandes esta denuncia, pero como no es posible, aprovecho este rincón para aportar mi grano de arena en semejante reivindicación.
Si Tráfico, por su parte, impulsa campañas publicitarias de prevención de accidentes y no tiene en cuenta el estado de las carreteras, lo que hace es una pérdida de tiempo y derroche del dinero de todos los contribuyentes.
Tráfico en Lastres, sin aceras. (I.C)
Aprovecho para sugerir otra rotonda en el cruce de la N-632 con la carretera que va a Rodiles (VV-6). Ahí están anticuadas hasta las señales, como el Stop que deben hacer los coches que circulan en dirección a la playa para dejar pasar al tráfico que viene por la derecha y que es muy escaso, ya que ahora todo baja por autopista.
No sé si escribí sobre el caos de tráfico en Lastres (Colunga) en los meses de verano, pero sí lo comenté con mucha gente. Creo que una vía de circunvalación, con el tráfico en un solo sentido y un carril, sería una forma de ganar espacio para aparcamientos en toda la carretera de la cara Norte y para ensanchar las aceras.
Ya sé que Lastres es muy bonito, se come muy bien, y se vende solo, pero no está de más tener en cuenta a los sufridos visitantes y facilitarles la estancia.

miércoles, 24 de agosto de 2016

El Fitu de Judith Obaya y Juan Llames

Isolina Cueli

Espíritu de superación, eso es lo que les sobra a Judith Obaya (Villaviciosa, 1965), conocida por sus aventuras en moto por Europa, Asia y Norte de África y a Juan Llames (Villaviciosa, 1987) atleta invidente que ya tiene en sus piernas 296 carreras populares y de montaña, entre otras muchas iniciativas.
El miércoles pasado iniciaron su proyecto de ascensión a todos los puertos asturianos que hacen frontera y a otras cuatro subidas emblemáticas para los moteros, como es el caso de El Fitu, con la que se estrenaron, El Angliru, Los Lagos de Covadonga y Casielles, en Amieva, que para los de las motos es como el Stelvio italiano en versión asturiana.
Judith Obaya y Juan Llames. (I.C)
En la misma carretera en la que el ciclista Miguel Induráin se bajó de la bicicleta por su dureza y porque le entró una pájara histórica, Judith y Juan, unidos por una pequeña cuerda, arrancaron de la base de El Fitu (Colunga), a la altura de Casa Pancho, cerca del ramal que comunica con Caravia. No se trataba de competir, ni de hacer marcas, querían participar y alcanzar retos, superarse, disfrutar de la naturaleza y del aire puro que aún nos brinda El Sueve, el puerto que acoge la subida de El Fitu.
Hacía años que sabía del espíritu aventurero de Judith Obaya, pero no la conocí hasta esta semana. Recuperada de un accidente de moto, por exquivar un zorro, en tierras extremeñas, ya prepara su próximo objetivo por el Norte de Europa para el invierno del 2017. Pasarán del calor al frío extremo con 50 grados bajo cero.
La mayor parte de la gente, cuando hace una ofrenda suele estar relacionada con temas religiosos. Ir a Covadonga; subir las escaleras de la Cueva de rodillas; hacer el camino de Santiago, peregrinar a Lourdes etc. Pero Judith no se para en barras y lo que prometió, si se recuperaba de las heridas de su accidente, fue subir todos los puertos asturianos que hacen frontera, casi una docena de ascensiones.
Hoy, miércoles, su previsión es subir a Casielles, en Amieva, que tiene una carretera en zig-zag de unos tres kilómetros, muy apreciada por los que viajan sobre dos ruedas. En este caso, la recorrerán a pie y de ahí seguirán para el puerto de El Pontón, hasta llegar a la frontera leonesa.
Judith no recuerda de donde le viene la vena aventurera. Se propone hacer lo que nadie hizo antes, y, de momento lo consigue. El problema es la financiación. La moto es una afición cara y se necesitan patrocinadores que crean en la idea y compartan el espíritu de riesgo y de superación del equipo de Judith. Son deportistas que se lo toman en serio y se merecen que les crean y les apoyen. Es el premio a la excelencia, a la originalidad, al esfuerzo y al trabajo bien hecho.
En realidad, escribo sobre Judiht, pero me gustaría ser Judith, tener el valor para emprender una aventura tan dura y difícil. Es muy grato saber que, en su caso, después de meses de trabajo, se quedan muy pocos cabos sueltos y se dejan pocas cosas a la improvisación. Cada metro de camino está escudriñado y, al menos, sobre el mapa, es terreno conocido.
Aunque el mundo de la moto es difícil, Judith, Policía Local en Oviedo, nos demuestra estos días que sus vértebras están recuperadas y su corazón y su generosidad se agrandan subiendo los puertos agarrada a una pequeña cuerda, al lado de Juan Llames.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Solidaridad a través de la música

Isolina Cueli

Cualquier pretexto es bueno para practicar la solidaridad, pero si además se apoya en la música es más llevadero. El jueves asistí en la Casina de la Oliva (Villaviciosa) a un concierto benéfico del cuarteto Arpeggio, organizado por la Fundación Cardín en favor de la Asociación Raitana, centrada en el apoyo a personas con discapacidad, según se puede leer en su folleto de presentación.
La Asociación toma el nombre, y puede que su filosofía de trabajo, de un pájaro diminuto, muy común y muy querido en el medio rural: el raitán o petirrojo, con plumaje rojo-anaranjado en el pecho y parte de la cara. Podríamos decir que es un pájaro de compañía, muy cercano, con un cántico-silbo melódico inconfundible.
No conocía la sede de Raitana, Asociación sin ánimo de lucro, ni había asistido a otros actos organizados por este colectivo con el objetivo de recaudar fondos para su causa, que no es otra que la de ayudar a que las personas con discapacidad se integren en la sociedad y, de paso, apoyar a sus familias para que no cejen en el intento.
El cuarteto Arpeggio en el concierto benéfico en favor de Raitana (I:C)
En el concierto benéfico del jueves había bastante gente, pero podíamos haber sido muchos más. Reconozco que nos faltan esos cinco minutos para pensar que los discapacitados podíamos ser cualquiera de nosotros que nos consideramos normales.
Desde el primer día de nuestra vida, hasta el último, nunca estaremos libres de formar parte del grupo de los que se suelen enviar al furgón de cola, ya sea por causas físicas o psíquicas, por enfermedad o desgaste vital. Y me parece muy bien el objetivo de Raitana para rescatar de la marginación social a sus miembros.
Conozco a varias personas de las normales que este verano están aprendiendo a andar, a recordar, a hablar y a comer, después de que un infarto cerebral las dejara en la cuneta. Afortunadamente, gracias a la medicina, a las familias y al tesón personal, se están incorporando al pelotón.
El cuarteto Arpeggio, integrado por Cecilia Aivar (violín), Iria Rodríguez (violín), Adrián Arechavala (viola) y Laura Algueró (violoncello) interpretó música de películas y series como La vida es bella o Juego de tronos y melodías de varias canciones. En la propina nos ofrecieron la banda sonora de Mi gran noche. Casi todo el público cantó y tarareó aquello de: hoy para mí es un día especial, hoy saldré por la noche!
No deberíamos olvidarnos de intentar que todos los días sean especiales y saborearlos como si fuese el último.
Tenemos una vida tan fugaz y efímera como las perseidas o lágrimas de San Lorenzo que se pudieron contemplar a finales de semana en noches despejadas.
Nos lo dice Machado (1875-1939) en sus Proverbios y cantares: Caminante, son tus huellas/ el camino, y nada más;/ caminante, no hay camino/ se hace camino al andar.
Y lo corrobora el brasileño Mario Andrade (1893-1945) en su poema Mi alma tiene prisa cuando viene a decir que se acaba de dar cuenta que le queda menos vida que la ya vivida por eso escribe: "quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas/ gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma".


jueves, 11 de agosto de 2016

El FAPAS anilla un águila pescadora en la Ría de Villaviciosa

Macho de águila pescadora. (I.C)
El Fapas (Fondo en Asturias para la Protección de los Animales Salvajes) anilló esta mañana un ejemplar macho de águila pescadora, dentro del Proyecto de Recuperación del Águila Pescadora, desaparecida de la zona Norte de Asturias desde los años sesenta.
Roberto Hartasánchez y Doriana Pando procedieron al pesaje del ejemplar (1,450 kilogramos) y medida de la envergadura (1,70 metros).
Roberto Hartasánchez y Doriana Pando con el águila. (I.C)
Dos ejemplares de águila llegaron hace dos meses al estuario. Según los expertos, el hecho que hayan venido en época fuera de migraciones ni primaveral puede significar que tengan intención de reproducir en la zona para el año próximo.
Hacía dos años que el águila no se veía en la Reserva Natural Parcial de la Ría. El último ejemplar controlado había sido Ben, bautizado así por los niños de Villaviciosa. Según Doriana Pando, si este nuevo ejemplar tuviese nombre, sería Alfred, en memoria del ornitólogo Alfredo Noval.

miércoles, 10 de agosto de 2016

El prerrománico, único en el mundo


Isolina Cueli

La Unesco (Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, según sus siglas en inglés) declaró Patrimonio de la Humanidaden el año 1985 varios monumentos de prerrománico asturiano. Pasaron más de treinta años y en este tiempo los edificios, únicos en el mundo, sufrieron un importante deterioro, a pesar de las múltiples intervenciones a las que fueron sometidos.
San Salvador de Priesca, fachadas Sur y Este, a la derecha. IC
Tenemos un patrimonio exclusivo y somos incapaces de darle el valor y el sitio que le corresponde. Sin entrar en grandes detalles, que dejo para los arqueólogos e historiadores, se trata de una arquitectura propia de la monarquía asturiana de la época y, a poco que nos esforcemos, tiene su público y sus admiradores. Porque Santa Cristina de Lena (Siglo IX), Santa María del Naranco (842), San Miguel de Lillo (842) o San Julián de los Prados (Siglo IX), son verdaderas joyas, de piedra, pero joyas.
Los políticos, que todo lo tienen que mangonear, se empeñan en dejar los monumentos con 1.200 años de antigüedad como si fuesen nuevos. Sin ir más lejos, es lo que hicieron con la iglesia de mi pueblo, el prerrománico de San Salvador de Priesca (910-925), cubierta con una especie de estuco que se está desconchando y ahora, que se está cayendo, se descubre que le colocaron una red para sujetarlo. Así que los visitantes del prerrománico se sorprenderán al ver entre las piedras, en la fachada Sur, a la derecha de la entrada del pórtico, una malla de color azul. A los canteros del siglo IX no se les habría pasado por la cabeza semejante chapuza.
Malla que aparece bajo el material de rejunteo que ahora se agrieta. IC
Tuve la paciencia de volver a hacer fotos a la iglesia para denunciar, una vez más, que el monumento prerrománico, en la fachada Este, se encuentra en medio de la carretera que une Priesca con Pernús. Por no haber, no hay ni cuneta. La fachada Sur también linda con camino, pero menos transitado.
Este verano se retrataron delante de San Salvador de Priesca (Villaviciosa) los principales mandamases de la cultura en Asturias. Ahora están emocionados con el Camino de Santiago, declarado recientemente por la Umesco, Patrimonio Mundial.
Espero que se hayan dado cuenta que ese tramo de carretera, que también es Camino de Santiago, necesita una modificación urgente y, por supuesto, que tapen la malla cuanto antes, aunque sea con moñiga de vaca, que va más con el entorno y que en el campo también se utiliza, a modo de argamasa, a la hora de injertar.
La última noticia es que Santa María del Naranco (Oviedo), uno de los monumentos Patrimonio de la Humanidad, que formó parte del antiguo palacio del rey Ramiro I, aparecerá en 2017 en las monedas de dos euros. La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre acuñará cuatro millones de piezas. Es todo un detalle, pero gran parte de esa publicidad irá a manos de numismáticos, que encerrarán las monedas en su estuches y ahí se queda el cuento.
El interés siempre, simplemente hay que darle el espacio que necesita, el aire que reclaman este tipo de edificaciones. A San Julián de los Prados (Oviedo), unos insensatos le pusieron la autopista a diez metros. Pero todos los que vinieron detrás, a los que se les suponen más luces, son incapaces de solucionar el problema, que es bien fácil, porque en el solar de la antigua Fábrica de Armas hay terreno de sobra para alejar la carretera, pero como no saben más que especular con el suelo, nos tienen a los demás a 50 por hora en ese tramo de la autopista, mientras ellos deciden si son galgos o podencos.


miércoles, 3 de agosto de 2016

Villaviciosa toma el pulso al arándano

Isolina Cueli

Planta de frambuesa. IC
Fruto de arándano. IC
Villa. Vicio. SA. Esta es la leyenda que vi en una camiseta hace tiempo. Además de ser ingeniosa, las tres palabras encierran una gran verdad -tomada en el mejor sentido de la palabra- y es que en Villaviciosa se puede cultivar casi de todo. Tenemos un clima idóneo, una tierra fértil a la que se adaptan casi todos los cultivos, el problema es la constancia y el trabajo tan duro que conlleva la vida del campo.
Hace muchos años exportábamos avellanas por el puerto de Bilbao. Hoy, la mayoría se pierden en los árboles.
En los años sesenta éramos la capital manzanera y sidrera de España, pero nos fueron comiendo el terreno los catalanes en materia de manzana de mesa y los vascos en la de sidra y ahora perdimos ese título, con todo mi respeto para las fábricas de sidra y los lagares de Villaviciosa que están haciendo grandes esfuerzos por mantener las marcas y los puestos de trabajo.
Años más tarde nos convertimos en una reserva importante en el cultivo de fabes de la granja, pero también perdimos ese ránking, porque les fabes requieren mucho trabajo y no siempre se corresponde el esfuerzo con los resultados de la cosecha. Quedé impresionada con los fabales que hay en Lorenzana (Lugo), al otro lado de la frontera gallega. Nos copiaron y me consta que hasta allí vamos los asturianos a comprar fabes por toneladas..
Cuando se pusieron de moda los kiwis, Asturias también se apuntó a este fruto exótico que nos venía de nuestras antípodas (Nueva Zelanda). Y el kiwi se adaptó de forma ejemplar, hasta el punto que casi parece autóctono.
La última incorporación es el arándano y demás frutos rojos. Tengo que decir que unos de los primeros, al menos en Villaviciosa, fueron los propietarios de la finca El Malaín, en San Justo. Cuando apenas conocíamos las moras que poblaban nuestros matorrales, ellos nos presentaron los arándanos, las frambuesas y las grosellas. Nos demostraron que si a la gente le das confianza, puedes dejarla entrar en tu finca y que se sirva a discreción. Ellos inventaron la tienda a pie de mata (coges los frutos y los pagas a la salida) y les funciona muy bien, aunque, en un cartel recuerdan a sus clientes que las frutas se pueden probar, pero sin abusar.
El pasado fin de semana se celebró en Villaviciosa el Festival del arándano, un fruto que está de moda en toda Europa, que además es carísimo, con lo cual los cosecheros tienen mercado asegurado para una temporada. En el mercadillo del Festival se vendían a 12 euros el kilo. En Londres o París, no se encuentran por menos del doble, en ocasiones, el triple. Y si una hectárea de arándanos puede dar hasta 15.000 kilos, según datos del SERIDA (Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario), las cuentas son fáciles de echar.
Una sugerencia para algún emprendedor que no sepa a qué dedicarse: también son carísimos y muy apreciados los physalis, que en Asturias se dan como la mala hierba. Hace un año me los trajo una amiga que vive en París como oro en paño. Y cual no sería su sorpresa cuando vio que aquellos frutos amarillos proliferaban en mi huerto. Supongo que el éxito de este pequeño fruto es que, entre las múltiples propiedades que se les atribuyen, está la de anti cancerígeno.
Fruto del physalis.  IC
Planta de physalis.     IC
Mis felicitaciones a quienes apuestan por nuevos frutos, y por cultivos novedosos, testados en el mercado, que dentro de poco ya serán autóctonos. Los adoptamos de muy buen grado, como ya hicimos con las fabes de la granja, las patatas, y el maíz, que nos llegaron de América, las cerezas, de Asia y los kiwis de Oceanía, por poner sólo unos ejemplos.




miércoles, 27 de julio de 2016

Los humanos, a la reserva

Isolina Cueli

Durante años protegía las cerezales pequeñas con una red para poder probar las cerezas y acabo de enterarme que era ilegal. Me da risa, pero, en realidad es para llorar. Hablo en pasado, porque desistí de cuidar árboles para alimentar pájaros, y conste que me encantan las aves y todo lo que vuele.
Imagino que igual que yo habrán hecho muchas gentes de campo, agricultores, campesinos y aficionados que tienen la satisfacción de plantar para cosechar más tarde.
Estos días pude ver a los cuervos y malvises como me comían las guindas. Un topo me está minando el prado. Las orugas me comieron las berzas que pensaba cocinar. Los pulgones acaban con los cítricos, les fabes y todo lo que encuentran a su paso.
Esta es la historia de mi pequeño huerto de aficionada y la de otros muchos profesionales que viven de su trabajo y que les cuesta mucho conseguir una cosecha decente.
La semana pasada se pusieron en contacto conmigo Miguel Ángel y Sandra, una pareja de jóvenes ganaderos de Liñero (Villaviciosa) para contarme sus desventuras con las piaras de jabalíes, que les destrozan los prados y los sembrados de maíz, que deben resembrar -con el gasto extra que eso supone- si quieren recoger forraje a final de verano. Unas fincas que tienen protegidas con doble alambrada de hilo, conectada a un pastor eléctrico, pero que el jabalí se salta con total impunidad.
Por una parte, desde el Gobierno del Principado se anuncia a bombo y platillo la política para repoblar el medio rural, y por otra se ignoran las desventuras de los agricultores y ganaderos que ya están arraigados y tienen que vérselas a solas con la fauna salvaje, que cada año invade más sus espacios.
Según Miguel Ángel Cuétara, en la reunión de la campaña de saneamiento que tuvieron en Llanera hace un mes ya le plantearon a la Consejera de Agicultura el problema del jabalí en toda Asturias, pero su explicación se tomó como una falta de respeto a la autoridad.
Según Cuétara, su último recurso será plantearle el problema al alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, para que intente mediar con el Gobierno del Principado.
Por mi parte, una vez más, intento dar voz a los campesinos que gritan en sus fincas, pero que no les oyen en Oviedo, en los despachos con aire acondicionado y ventanas herméticas por las que no pasan esos gritos desesperados y ya roncos de tanto esfuerzo baldío.

Hace poco un experto decía que el hombre molestaba al lobo. Y no tardaremos mucho en ver que los humanos están confinados en reservas para que los animales campen a sus anchas. No sé donde está el término medio, pero a mí me da que sin humanos que les faciliten carroña y les limpien sus hábitat, los animales tampoco se apañarían muy bien. No hay más que ver hasta donde bajan los jabalíes a buscar comida.

Recuerdo que cuando estaba en Bruselas, en los años ochenta, escuchaba a un funcionario explicar los hachazos que iban a dar al medio rural y aventuré que a ese paso, Asturias se convertiría en un gran campo de golf. Después de treinta años, hay muchos campos de golf, sí, pero no tantos como pensaba. Reconozco que me equivoqué, porque a lo que vamos es a convertirnos en un gran matorral en el que no puedan vivir ni los jabalíes, que acabarán en la playa, invierno y verano. En la zona de Llanes ya es fácil encontrar sus huellas en los arenales.
Supongo que la solución a los jabalíes vendrá por la cantidad de accidentes de tráfico que provocan en todo tipo de carreteras. Y esos gritos se oyen más, están más cerca de la La Escandalera (Oviedo).
Si la solución llega por ahí, por los automovilistas, bienvenida sea. Lo que hace falta es que se tomen medidas eficaces para reducir la población de este paquidermo, convertido en el terror del medio rural y, al paso que vamos, también será la pesadilla de los urbanitas.

Conste que nadie quiere extinguir a los jabalíes.

martes, 26 de julio de 2016

Chile organiza el XXII Congreso Mundial de periodistas y escritoras

Os copio el programa del Congreso Mundial de periodistas y escritoras que se celebrará en Santiago de Chile del 23 al 25 de noviembre próximo, organizado por la Asociación Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras y la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas.

TEMAS:
TRANSPARENCIA Y DEMOCRACIA, CRISIS EN LAS INSTITUCIONES, INNOVACION TECNOLOGICA, NUEVOS EMPRENDIMIENTOS Y SU INFLUENCIA EN EL PERIODISMO Y LA LITERATURA

CEREMONIA DE INAUGURACION
Salón Fresno UC
 Palabras de Bienvenida
  • Rector Universidad Católica de Chile, Ignacio Sánchez
  • Julia Eugenia Martínez, Presidenta Mundial Mujeres Periodistas y Escritoras
  • Patricia Silva Espinosa, Presidenta Asociación Nacional de Mujeres Periodistas
  • Cierra: Presidenta de la República, Michelle Bachelet Jeria
EXPERTOS INTERNACIONALES
JORGE LANATA : Periodista argentino que ha incursionado en el periodismo de investigación, la literatura, el documental, la televisión, el cine y el teatro de revista. Fundó y dirigió los diarios Página/12, Crítica de la Argentina y las revistas Veintitrés, Página/30 y Ego. Conduce el programa “Lanata Sin Filtro” por Radio Mitre; también “Periodismo Para Todos” por Canal 13 y comentarios en “Telenoche”, noticiero de Canal 13.
SALUD HERNANDEZ MORA: periodista colombiana, graduada en la Universidad Complutense de Madrid,  Master en Broadcasting Journalism en New York University. Trabajó en Europa Press y en Antena 3 Radio, hoy está en El Tiempo de Bogotá y es Corresponsal de El Mundo de España. Salud Hernández Mora fue secuestrada por el grupo terroristaEjército de Liberación Nacional (ELN) cuando estaba realizando un trabajo sobre erradicación de cultivos de coca en El TarraNorte de Santander el 21 de mayo de 2016, y liberada recientemente.
JANINE WARNER: pionera del periodismo digital y de negocios de Internet, ha trabajado como consultora y oradora en más de 20 países. Se ha especializado en brindar ayuda a compañías de medios y a emprendedores sobre el uso de nuevas tecnologías para hacerlas más efectivas.
http://sembramedia.org/ SembraMedia es un emprendimiento impulsado por Janine Warner en el que una comunidad de periodistas en línea ayudan a emprendedores de medios digitales en español para que sean más sustentables económicamente.


GUSTAVO GORRITI: periodista peruano que se hizo conocido por su cobertura del Terrorismo en el Perú iniciado por el grupo terrorista conocido como Sendero Luminoso, trabajando para la revista peruana Caretas. Escribió la historia del conflicto, titulada Sendero: Historia de la guerra milenaria en el Perú. Gorriti, colaborador frecuente de publicaciones internacionales, incluyendo The New York Times y Los Angeles Times. Actualmente, dirige IDL-Reporteros, una unidad de investigación periodística dentro del Instituto de Defensa Legal, organización no gubernamental vinculada a la defensa de los derechos humanos y la gobernabilidad democrática.
OMAR RINCON: periodista colombiano, académico, crítico de televisión y autor audiovisual. Director del Centro de Estudios en Periodismo y de la Maestría en Periodismo de la Universidad de los Andes de Colombia. Magíster en Educación (CINDE, Bogotá), Master of Arts (SUNY, AlbanyNY) y estudió dirección de cine en la Universidad de Nueva York. Analista de medios y cultura del diario El Tiempo y director del Centro de Competencia en Comunicación para América latina de la Fundación Ebert.


SARAH GIBSON: editora ejecutiva de Idiomas, BBC World Service Group. Tiene a cargo la conducción de 27 idiomas de la BBC World Service y los servicios regionales, sobre todo en la estrategia y nuevos productos. Sarah ingresó a la BBC en 1989, cuando, como periodista para la BBC de Rusia, se cubrió la perestroika y la desintegración de la Unión Soviética, informando desde Londres y Moscú. Sarah es co-fundadora de Global Women in news (GWiN) una red de mujeres dentro de la BBC creada en 2014 para darle visibilidad y desarrollo a las mujeres en las noticias de la BBC y apoyar sus carreras como una fuerza laboral importante dentro de la organización.

JANA BERIS: periodista uruguaya, corresponsal desde Israel para la “Reforma” de México, “La Razón” de España, radios MVS de México y Onda Cero de España. Columnista en Montevideo Portal y UYPRESS de Uruguay. Directora de “Semanario Hebreo” de Uruguay. Fue 25 años corresponsal del Servicio Latinoamericano de la BBC de Londres, escribió en “La Nación” de Argentina, “El Mercurio” de Chile y “El Tiempo “de Colombia. Licenciada en Relaciones Internacionales de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

PRIMER ENCUENTRO REGIONAL DE ESCRITORES: “Generando redes” 23- 24 noviembre, 15:00 a 18:00 horas.
Facultad de Comunicaciones Pontificia Universidad Católica de Chile, Alameda 340.
Información e Inscripciones www.mujeresperiodistaschile.com
SE RUEGA DIFUNDIR A TODAS LAS COLEGAS
PROGRAMA EN PERMANENTE DESARROLLO
CONSULTAS A:
Julia Martínez
Pdta. Mundial AMMPE
Patricia Silva
Presidenta Asociación Nacional Mujeres Periodistas


Arte en el camino de Santiago



Víctor Frade junto a su obra, en El Colláu (Belmonte de Pría)

Detalle de la barrica con las banderas y las piedras decoradas.

Los cuadros de Frade decoran la Casa de Acogida de Pría.
Víctor Frade, médico retirado, y pintor aficionado, natural de El Colláu, en Belmonte de Pría, es el encargado de animar el Camino de Santiago en su pueblo.
Empezó por donar treinta cuadros para la Casa de Acogida de peregrinos abierta en la  rectoral de Pría, hospedaje que regenta Manuel, un catalán que se enamoró de la zona hace años y hoy tiene la suerte de trabajar al cuidado de este espacio que hace las veces de albergue de peregrinos durante la etapa estival.
El albergue de Pría sorprende a los peregrinos por su decoración, a base de cuadros de Víctor Frade, en todas las estancias y casi siempre alusivos a la peregrinación.
La sorpresa de los peregrinos se completa unos kilómetros más adelante, en El Colláu, en Belmonte de Pría, donde Víctor Frade los recibe con pinturas en los contenedores de basura, decorados con motivos asturianos y del camino, y con una barrica de sidra también decorada, en la que se pueden ver más de 50 banderas de otros tantos países.
La semana pasada Víctor Frade inició la pintura de las piedras del cierre de una finca próxima a su casa y que se encuentra al borde del camino, para admiración de los peregrinos. Allí se les recibe con un hola!en varios idiomas y un Adioús en bable.
"El camino es la misma vida", se puede leer en una piedra. Esta frase se la dijo hace pocos días Joan, un peregrino catalán y Víctor la incorporó a su elenco de pinturas en la piedra.



Obra de Germán de los Ríos
En Colláu también se puede ver otra escultura instalada por Germán de los Ríos, un artista vasco que se dedica a colocar arte a lo largo del camino. En este caso, son tres regodones de piedra, de diferentes tamaños, engarzados por alambre y clavados en el suelo, en una lastra.

miércoles, 20 de julio de 2016

Medio pan y un periódico

Isolina Cueli

La combinación de pan y periódico, o periódico y pan, que Borja Márquez ideó hace 25 años para distribuir El Fielato está en consonancia con lo que ya reivindicaba Federico García Lorca (1898-1936) en el discurso que pronunció en 1931 en la inauguración de la biblioteca de su pueblo, Fuente Vaqueros (Granada).
Decía Lorca que no sólo de pan vive el hombre y que si él se viera con hambre en la calle "no pediría un pan, sino medio pan y un libro". En el caso de El Fielato, no se andan con medias, los panaderos y panaderas que gustosamente reparten el periódico cada miércoles, añaden pan a discreción, saben que el alimento para el intelecto también sirve para vender la masa que sacia el hambre. Así, pan y periódico hacen una simbiosis perfecta, no sé si inventada por Borja, pero hay que reconocerle el gran acierto que tuvo en ponerlo en marcha y en mantenerlo un cuarto de siglo.
Me enteré hace pocas semanas, en uno de sus artículos, en ésta misma página, lo mal que lo pasó para sacar adelante su idea y, peor aún, las zancadillas que tuvo que sortear. También supe que la única que confió en el proyecto fue Caja Rural, curiosamente, de las pocas entidades bancarias bien administradas que sortearon dignamente las crisis y, de paso, libraron de muchas penalidades a sus socios y clientes.
Hace más de ochenta años, García Lorca se enorgullecía de inaugurar una biblioteca de pueblo, de las pocas que habría en Granada, decía. Borja, por su parte, se inventó el título de periodista de pueblo y hasta consiguió ponerles una calle en Cangas de Onís. Yo me reconozco periodista de pueblo y reivindico el papel tan importante que hacen los profesionales que trabajan a pie de calle y de caleya, contando lo que pasa en las zonas más alejadas de los centros de decisión. No les leen en Moncloa ni en Zarzuela (Madrid) y es posible que ni en Suárez de la Riva (Oviedo), pero sí en los ayuntamientos correspondientes y, de vez en cuando, colaboran para que las cosas se hagan un poco mejor, es decir, ejercen de árbitros, que en el fondo es el objetivo del oficio de periodista, sea de pueblo o de ciudad.
Ahora, gracias a las nuevas tecnologías, los periódicos se pueden leer en pantalla en casi cualquier sitio, pero la edición en papel es más difícil que llegue a los lugares más recónditos y El Fielato, en la  zona oriental de Asturias, sigue ahí cada miércoles, fiel a sus parroquianos. Yo pude comprobarlo hace muchos años, cuando mi hermana y yo les dábamos una semana de vacaciones a nuestros padres y teníamos que ordeñar las vacas bien temprano. Aún recuerdo la increíble sensación de recibir el periódico del día en la cuadra, a primera hora de la mañana, de manos del panadero. Imagino que eso mismo les habrá pasado a muchos vecinos del medio rural.

Conservo un ejemplar del año 1994, con Susana Peruyera de directora, cuando se instaló la primera rotativa de El Fielato en Huexes (Parres), en una nave en pleno campo. En el reportaje gráfico del evento, hay una foto de mis padres. Hacía años que yo estaba metida entre periódicos, pero ellos veían por primera vez una rotativa, la máquina que los imprime.
En esta ocasión, para los XXV años del semanario, la fiesta se celebró en Villaviciosa -con Javier Peruyera como director- y en la foto sólo saldrá mi padre. Aprovecho estas líneas para hacer una especie de catarsis y agradecerle públicamente los esfuerzos que hicieron para que yo pudiese cumplir mi deseo de estudiar más allá de la escuela de Priesca. Eran los años sesenta y si vivías en un pueblo, estabas condenada al internado de monjas. Así que estuve siete años interna, que para mí fueron siete años de presidio, pero era el precio que tenía que pagar si quería seguir adelante. Ese calvario me impidió, durante años, reconocer el esfuerzo de mis padres y darles las gracias como se merecían.
Sé que la mayor parte de mis compañeras de internado no lo vivieron de forma tan trágica, en mi caso, después de tantos años, aún sigo saboreando la libertad.
Y como viene muy a cuento, voy a terminar con unos versos del chileno Eduardo Frei Montalva,  con los que cierra su último libro monseñor Nicolás Castellanos, misionero en Bolivia:
Si me dieran a elegir                                                                                                       
entre el pan y la libertad,                                                                                                    
elegiría la libertad,                                                                                                     
para luchar por el pan.



miércoles, 13 de julio de 2016

El burro lector de Pilar Albarracín

Isolina Cueli

Asnería 2010, en el CAC de Málaga. (Isolina Cueli)
Me encanta escribir sobre burros y aprovecho el mínimo pretexto para hacerlo. En esta ocasión quería compartir la sorpresa que me llevé hace dos semanas en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga al encontrarme con Asnería, una instalación de Pilar Albarracín (Sevilla, 1968) en la que nos presenta un burro lector. Es un macho adulto, disecado, sentado sobre sus patas traseras, encima de una pila de libros y revistas. Con sus patas delanteras en alto, sujeta un tomo de gran tamaño, encuadernado en rojo.

Si desde estas líneas me propongo dar voz a los sin voz, en esta ocasión tendría que emitir un doble rebuzno para convertir en audible e inteligible el mensaje del burro, animal al que tanto denigramos los humanos, y que, desde su atalaya de papel, nos cuenta lo feliz que se encuentra en un museo y, además, rodeado de libros que ¡hasta podría leer! Sí, imagino que se refiere con mucha ironía a todos esos miles de libros que se escriben y editan cada año y que no leemos los humanos, cada vez más aferrados a la tiranía de los 140 caracteres.



Asnería de Pilar Albarracín está inspirada en los Caprichos del pintor Francisco de Goya, que también utilizó a los burros en algunos de sus 80 grabados, para hacer una crítica a las clases nobles de su tiempo. El Capricho titulado Tú que no puedes, con la imagen de dos campesinos cargando sendos burros a hombros está de rabiosa actualidad. La ironía utilizada por Goya a finales del siglo XVIII expresaba de forma gráfica cómo los más pobres tenían que soportar el peso de la sociedad. -El título es parte de refrán: Tú que no puedes, llévame a cuestas-. Hoy, esos trabajadores que llevan el peso de los impuestos en España los representan las clases medias, las que no tienen escapatoria ante Hacienda, las que no saben cómo se llega a Panamá o Suiza para evadir al fisco.

No sé de dónde me viene la admiración por este animal solípedo, pero imagino que desde joven me dio pena de las sufridas burras de carga y tiro que teníamos en Priesca, para las que siempre había faena, incluso en la era del tractor. Me parecía admirable su nobleza, su paciencia, su capacidad de trabajo, su inteligencia y su higiene: un burro, si tiene espacio, nunca se acostará sobre sus excrementos. Hace dos años me regalaban una cría de burra, pero no la acepté porque no tenía tiempo para cuidarla como se merecía. No pierdo la esperanza de poder hacerlo algún día.

En el museo de Málaga, en una sala colindante al animal disecado, se puede ver un vídeo- performance titulado, Padre Padrone (2010), de la misma autora, e inspirado en la película de los hermanos Taviani, en el que se recoge el testimonio del dueño de un burro que explica su brutal forma de reducir y someter al animal.
Esta burra vive como una reina, con pasto abundante. 

El premio Nobel de Liberatura 2003, Maxwell Coetzee (Ciudad del Cabo, 1940), habló recientemente en Madrid sobre la cruel relación de los hombres con los animales y se pregunta ¿quien dice que el desarrollo de la conciencia en el homo sapiens sea la culminación de la evolución, según entendía Darwin? También elogió a Juan Ramón Jiménez (1881-1958), nuestro Nobel de Literatura 1956, por su obra Platero y Yo, otro burro con ironía fina.

En España, en la actualidad, los asnos están en peligro de extinción por falta de trabajo en el campo. Los que quedan, viven como reyes, y se pueden ver paciendo en los prados, sin más ocupación, gracias al esfuerzo de románticos y admiradores de la especie.
En sitios como Collado (Siero) se les utiliza para divertimento en la simulación de carreras. No sé si a los burros les hace gracia, pero por lo menos no los maltratan y, de paso, se les desgastan las pezuñas.


Dibujo de Joaquín Rubio Camín.

A la fuerza, ¡no!

Acabo de acordarme de éste dibujo de Joaquín Rubio Camín. Fue su felicitación del año nuevo 2003 y aprovecho la ocasión, una vez más, para recordarlo y enviarle mi pequeño homenaje de admiración, expresado muchas veces en vida, tanto a él como a su esposa Carmen.
 Se me olvidaba decir que los burros también tienen carácter y, cuando dicen no, ¡es no!, como vemos en el boceto de Camín.
Otro día me buscaré un pretexto para escribir sobre El asno de oro de Lucio Apuleyo, llevado al teatro por Rafael Álvarez el Brujo.