sábado, 28 de enero de 2012

El gran viaje de la intrépida Etheria desde Galicia a Jerusalén (S.IV)

Traducción al inglés (1919) del viaje de Etheria
El periodista navarro Guillermo Nagore prepara estos días la peregrinación a pie de los 7.000 kilómetros que hay desde Finisterre (Galicia) a Jerusalén (Palestina).
La lectura de ésta noticia me recordó la aventura de Etheria, escritora y viajera que inició y culminó ésa misma aventura a finales del siglo IV, hace unos 1600 años. La primera vez que supe de Etheria o Silvia, como también se la conoce, fue a través de Monchu, un cura de Villaviciosa (Asturias) que escribe e investiga sobre los orígenes del cristianismo. En el trabajo de Monchu se dice que es el primer escrito femenino conservado en España. No sé si será el primero, pero sí merece la pena acercarse a una mujer que tuvo las agallas para recorrer el mundo conocido con unos medios de transporte, imagino que muy precarios.
El viaje de Etheria sirvió para acercar a Europa y, más en concreto a la Península Ibérica, la liturgia que se celebraba entonces en Jerusalén.
El Ayuntamiento de León convoca las Becas Etheria para prácticas profesionales en el extranjero, destinadas a menores de 35 años. Se ve que la memoria de la escritora y viajera sigue vigente en la sociedad leonesa y gallega.
Su peripecia por toda Europa sería el guión de una película de aventuras digna de conocer. San Valerio la describe como "beatísima mujer, más valiente que todos los hombres del siglo". Y creo que no se equivoca. Habrán de pasar siglos para tener noticias de una hazaña semejante protagonizada por una mujer.
Es curioso que los clásicos y los puristas también le critican su estilo literario y su lenguaje, con un latín de la calle, al margen de la erudición, a pesar de que se le supone una basta cultura.
Se dice que para emprender semejante aventura, Etheria tenía que pertenecer a la clase acomodada y llevar un buen hatillo de dinero o de metales para el trueque.
Si ésta mujer salió airosa de su peregrinación y pudo regresar para contarlo, tenemos que pensar que ésta crisis que nos angustia no puede acabar con las esperanzas y los proyectos vitales de los ciudadanos.
Mi felicitación para el periodista Guillermo Nagore. Desconozco su situación personal y los motivos que le echaron al camino, además de la sensibilización sobre el alzhéimer, pero creo que es un ejemplo de coraje frente a las adversidades.
Aún hay millones de reportajes por contar. Remunerados, por supuesto.
!No al trabajo gratuito¡








miércoles, 25 de enero de 2012

José Vélez, un periodista autodidacta


Foto hecha por Vélez, en 1989, a un vecino de Purón (Llanes).
El olfato periodístico no se recoge en ninguna asignatura, pero sí se aprende. Yo tuve varios maestros en esa disciplina, fuera de la Universidad. Uno de los primeros fue José Vélez, curiosamente un periodista autodidacta. En realidad ejercía de fotógrafo, o reportero gráfico como le gustaba que le identificaran, pero tenía más oficio, más olfato, dedicación y amor al trabajo que docenas de licenciados en Periodismo sin ninguna curiosidad por buscar historias y contarlas.
La Asociación de la Prensa de Oviedo le rindió homenaje a la trayectoria profesional de Vélez, muy ligado a la institución durante años a través de Hoja del Lunes de Oviedo, al última en cerrarse en toda España.
Luis José Ávila presentó a Vélez como un niño de los años treinta que supo buscarse un oficio después de que cayera en sus manos una cámara de fotos. A partir de ahí éste autodidacta del periodismo, desarrolló un gran olfato de la noticia, del reporterismo y también mucho sentido empresarial, primero en Hoja del Lunes de Oviedo y, ahora, con su publicación mensual La Hora de Asturias.
Vélez habla con nostalgia de los buenos años del periodismo en Asturias, cuando había pleno empleo, cuando tenían que agudizar el ingenio para llegar a los sitios y para publicar las noticias. A pesar de todo, en su opinión, antes había más libertad de prensa que ahora, que sólo existe libertad de empresa.
Pero si Vélez supo salir adelante en unos años tan difíciles como la postguerra, habría que enviarles un reto a los jóvenes que ven el futuro muy negro.
Es muy triste escuchar que se hacen contratos por obra y que se paga a tanto el metro. Por ejemplo: una noticia vale menos de un euro y un artículo de opinión, 2,5 euros. !Terrible¡
Los jóvenes tienen que desarrollar el olfato periodístico a través de las nuevas vías de comunicación y buscar las salidas que les niegan las empresas consolidadas.
En el Taller de Social Media que imparte Soma Comunicación para la Asociación de la Prensa de Oviedo nos muestran la multitud de caminos que se abren a través de las Redes.
Si noticia es aquello que alguien trata de ocultar en alguna parte del mundo, nos quedan muchas cosas por contar y muchas noticias por descubrir. !Ánimo¡

lunes, 23 de enero de 2012

La amazonía ecuatoriana sigue amenazada por el "tubo del petróleo"

En el año 1996 viajé a la amazonía ecuatoriana con Susana Peruyera. Eran nuestras vacaciones, pero las aprovechábamos para trabajar (!otros tiempos¡). El pretexto para elegir esa zona había sido un reportaje en la misión de Aguarico, financiada por la Diócesis de Asturias, y situada en plena selva, en la región de Coca-Sachas, el Oriente del país.  Se trata de un área repoblada por colonos, también conocidos como los hijos del petróleo,  llegados de todas partes de Ecuador y países limítrofes, para trabajar en la extracción de crudo, en el tubo, como le llamaban coloquialmente al gasoducto, que avanzaba implacablemente, destruyendo todo lo que encontraba a su paso en un área de gran belleza. Aún me impresiona recordar las nieves perennes del volcán Cotopaxi o nuestra aventura por el río Napo, afluente del Amazonas. Tratábamos de encontrar a un anacoreta español que se había instalado en la selva junto a las tribus quichuas. La única vía de comunicación era el río. Alquilamos una canoa motorizada, patroneada por Darwin Silva, que se conocía el cauce como la palma de su mano. No encontramos a nuestro hombre de la selva, pero sí mereció la pena conocer cómo vivían los indígenas y adentrarnos en la vegetación plagada de ejemplares centenarios de cedro, mango, samonas o cainitos.
Estos días me entero que el tubo ya amenaza el Parque Nacional Yasuní, también en la zona del Napo. Y no sé porqué me extraña. Si ya tienen el ojo puesto en el Ártico, cómo van a pasar por alto la amazonía. !Imposible¡, hay que acabar con todo y, cuanto antes, !mejor¡.
Una vez más, no nos paramos a pensar que nos estamos poniendo la soga al cuello a nosotros mismos. Esa reserva natural es nuestro pulmón. Si lo destruímos, pues ya se sabe, podremos andar en coche unos cuantos años más, pero luego nos espera la nada. Sé que mi espíritu crítico no es el primero, ni será el último, y que es predicar en el desierto, aunque en éste caso hablemos de la selva, pero bueno, por intentarlo, que no se quede.
 En España también tenemos nuestras vergüenzas, como la tala de hayas del Zilbeti, en Navarra, o el abandono total del medio rural en Asturias: un paraíso convertido en matorral.

Mis mejores recuerdos para nuestros anfitriones: los sacerdotes Amadeo Artime (fallecido prematuramente a su regreso a España), Fancisco Chicharro y Jorge Fernández; los cooperantes Silvia Poyal y su esposo Miguel y la hermana Salomé Fueyo Fanjul. 
La otra cara de la moneda del viaje sería nuestra estancia en Quito. Gracias a los curas contactamos con otros dos asturianos, Marcos Suárez y José Luis Tirador, presidente del Banco Internacional y vicepresidente ejecutivo, respectivamente. Ni qué decir tiene que se volcaron con aquellas dos desconocidas que osaron subir a la planta noble del banco para hacerles una entrevista. 
El remate de la buena suerte fue que Tirador nos apañó una entrevista con el pintor cabecera del Banco: Oswaldo Guayasamín, quien nos recibió y nos trató como si representáramos a los dos periódicos más importantes del mundo, dedicándonos toda una tarde de su valioso tiempo. 
Sé que existe mucha gente buena y por eso aún me queda una pequeña esperanza de que todo no está perdido. Somos los de a pie de calle los que tenemos que decir !basta¡ y lo podemos hacer de muchas formas, la primera aplicando el sentido común.

Colonos en un transporte público de Sachas-Coca.

martes, 10 de enero de 2012

Imágenes para reflexionar

Esta noche tuve la oportunidad de conocer parte del trabajo de la Fundación El Pájaro Azul, gracias a un documental sobre la ayuda a los niños de la calle en Kinshasa, la capital del Congo, antiguo Zaire, en África.
Y no pude por menos que pensar en personas sin escrúpulos que utilizan en vano el nombre y las necesidades de niños que viven en la mayor exclusión.
La fauna de organizaciones que dicen trabajar en favor de los necesitados es muy amplia, y a veces se da gato por liebre, pero la desfachatez de algunos no puede ensombrecer el trabajo limpio y desinteresado de muchos otros, como el caso que me ocupa.
La primera congoleña que conocí se llamaba Nanshanapa Bampendi, Marie Claire para los amigos, y fuimos compañeras de trabajo en Ginebra (Suiza) a principios de los años ochenta. Teníamos que comer a pie de máquina y nos llevábamos un tentempié para pasar la hora. Mi menú solía ser a base de latas o embutidos, pero lo de ella era la mermelada, que se comía por tarros. Y su slogam: !La vie c'est dure sans la confiture¡. Mantuvimos contacto durante años. Recuerdo que ella aprovechaba el viaje de médicos o misioneros para enviarme alguna carta. Nos perdimos la pista hace unos quince años y estos días, gracias a internet la tengo localizada en su tierra, pero aún no pude contactar con ella.
Es muy duro ver que uno de los países más ricos del planeta está a la cola del desarrollo. Y como siempre, en ésa lucha por las materias primas los que se llevan la peor parte son los de siempre
Estos documentales tenían que estar colocados en grandes pantallas que nos encontráramos por las calles del primer mundo, para darnos de bruces con la dura realidad.
Lo decía hoy la presidenta de El Pájaro Azul, Inmaculada González-Carbajal, refiriéndose a los habitantes de los países desarrollados: "Tenemos mucho, pero estamos muy tristes". Es bien penoso que muchas de las tristezas y posibles depresiones o insatisfacciones que nos corroen están relacionadas con el vacío vital.
!Lo bien que nos vendría cambiar modelos y estilos de vida¡, como recomendaba  González-Carbajal. En vez de pelearnos en las rebajas por comprar lo que no necesitamos, si nos lo pensáramos dos veces nos volcaríamos en cosas más satisfactorias, como ayudar al que tenemos al lado, porque tampoco hace falta ir a África para encontrarnos la cruda realidad.

viernes, 6 de enero de 2012

Mary Poppins y la avaricia bancaria

El día de Reyes se repuso en un canal de televisión un clásico de éstas fechas: Mary Poppins, una trama que se desarrolla en el Londres de principios del siglo XX. Y, !quien lo iba a decir¡, que en una historia tan azucarada, el trago amargo lo pone un banquero que quiere apoderarse de los dos únicos peniques de un niño de cinco años. En su programa expansivo, éste broker de la City de la época, no está dispuesto a dejar escapar ni los dos peniques que un niño quiere emplear en comprar comida para las palomas.
Pues hoy, ése niño somos todos nosotros, que estamos en manos de los bancos inexorablemente, y más que lo estaremos, gracias a los gobiernos de turno, que, no contentos con darles todo el dinero que necesiten para que no quiebren (porque, por lo visto, los bancos no pueden quebrar), quieren que todas nuestras transacciones pasen por sus manos, o por sus ventanillas, no vaya a ser cosa que nos gastemos un céntimo sin que se entere papá Estado o el padrastro del banco.
Volviendo a la película, es impresionante la escena en la que el dueño del banco intenta convencer al niño para que ingrese en la entidad sus dos peniques. Le canta las ventajas que obtendrá con la transacción y lo buenos e imprescindibles que son los bancos londinenses. Pero como el niño se muestra remiso y no se fía del trato, en un descuido, le quita los peniques de la mano. Se los arrebata como un cuervo se abalanza sobre la carroña. Lo mejor es que los clientes, en protesta por el trato al niño sacan sus ahorros de la entidad. Se produce tal avalancha de gente que se cierran las ventanillas.
Ahora, los bancos también traman lo indecible por hacerse con la nónima, la pensión, los pagos o los ahorros de todo bicho viviente. Y ellos, que ya demostraron con creces lo mal administradores que son, siguen empeñados en convencernos que hacen milagros.
Estos días hay un rumos perverso que dice que es posible el Gobierno obligue a pasar por el banco los pagos de más de mil euros, maniobra que ya se hace en otros países. Lo cómico es que la ingeniería financiera, que a tantos ocupa y preocupa, se maquina para ocultar miles de millones de euros, pero esos, ni están si se les espera.
Al final, !Pobre del pobre¡

jueves, 5 de enero de 2012

La primera gran mentira

La de ésta noche es la primera gran mentira que recibimos en nuestras vidas, al menos, los infantes de la cultura occidental y cristiana.
No sé quien la inventó (por lo visto, a los reyes sólo los cita, y de pasada, el evangelista Mateo), lo que sí sé es que, al igual que la bola de nieve, la mentira engorda cada vez más y no hay quien la desmonte, ni en época de crisis. Y me remito al despliegue de caravanas, carrozas y cabalgatas que se exhiben por todos los rincones.
Desde pequeños nos engañan como si fuésemos tontos y ese engaño se va transformando a medida que crecemos. Creemos que una vez que nos desvelan el misterio de los Reyes ya estamos curados de espantos y de mentiras, pero eso es autoengaño.
Desde la publicidad engañosa, a las mentiras piadosas, el abanico es muy amplio. El único que nos puede salvar de algunas trampas y mentiras es el espíritu crítico, pero ésa no es la salida más cómoda, es la más complicada. Lo cómodo es seguir el engaño y hacernos los locos.
Nos dicen que somos libres, y, en realidad, estamos en una cárcel, aunque sea con barrotes de oro; nos dicen que somos ricos porque tenemos un coche y una televisión o una casa, y no somos más que unos esclavos de las deudas y las hipotecas.
Nos repiten por todas partes que existe libertad de expresión, y también es una gran mentira, eso sí, muy bien disfrazada. Nos quieren hacer creer que existe la igualdad de oportunidades y es mentira cochina; o que todos somos iguales ante la Ley y..........depende.
La penúltima gran mentira la recibimos los adultos hace una semana. El Gobierno, que no pensaba subir los impuestos, le faltó tiempo para cambiar de opinión y aprovechar para darnos el sablazo nada más tomar posesión de la poltrona.
Y a todo esto, si volviese el niño, presuntamente homenajeado y recordado éstos días, el Jesús perdido y hallado e el templo, los mandaba a todos a los infiernos, si es que existen.

martes, 3 de enero de 2012

Vuelta a los clásicos

CITA DE MARCO TULIO CICERÓN
(Senado Romano hace 2.067 años)
 "El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado."


Por algo les llaman clásicos¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Porque no se pasan de moda, están de actualidad, pasen los años que pasen.
Sí, Roma también se murió de éxito, como nos pasará a nosotros. Si vamos a las Termas de Caracalla en Roma y nos explican cómo vivían sus usuarios, o si visitamos el Circo Romano y nos muestran las atrocidades que hacían para divertirse, no nos extraña nada que aquel Imperio basado en la esclavitud haya llegado a su fin.
El último anuncio de la DGT dice que dentro de unos años los accidentes de la carretera se verán como algo del pasado. Y !vaya¡ si lleva razón, pues lo más seguro será que dentro de unos años los coches sean una rara avis, sólo al alcance de unos pocos, los que puedan pagar el precio de los carburantes,  que circularán solos por las numerosas autopistas que atraviesan nuestra geografía.
Que los políticos se acuerden ahora de que no se puede gastar más de lo que se tiene, o de lo que se puede pagar, da risa, si no fuera para llorar.
Las palabras de Cicerón en el año 55 antes de Cristo no nos sirven de mucho, pues no pudieron evitar la decadencia del Imperio Romano. 
Sí nos sirven para constatar, una vez más, que el racional, es el único animal que tropieza más de dos veces en la misma piedra.
Ayer me llegó un archivo adjunto en el que se podía comprobar que el discurso de Soraya Sáenz de Santamaría para anunciarnos los recortes presupuestarios y la subida de impuestos, es el mismo que ya expusieron los Sipmson (otros clásicos) en una de sus entregas.
Pues eso, que vale más ver los dibujos animados que los informativos¡